/ jueves 19 de septiembre de 2019

A ..falta de buenas noticias, nuestros futbolistas brillan en Europa

Esperemos que juntos brillen aún más

Mucho futbol, buenos partidos la mayoría y, algunas sorpresas. Una de las gratas sorpresas para mí, fue constatar el gran cambio que ha presentado el Olympiakos de Grecia, equipo representativo de una liga que no figura entre las más importantes de Europa, que enfrentando al Tottenham, subcampeón de la Champions League y que pertenece a una de las ligas más fuertes del Viejo Mundo, si no es que la más, ha logrado desarrollar un juego de altura.

Desde el inicio de las acciones quedé sorprendido de lo que el Olympiakos nos mostraba. El orden de los ingleses, que es también la característica de los equipos dirigidos por Pochettino, no así el exhibido por los griegos, que la única vez que los he visto ordenados eméticamente, fue durante la Eurocopa de Lisboa, en donde sorprendieron al mundo entero al vencer a Portugal en su propia casa, siendo esa la mayor sorpresa hasta estos días.

Pero el mayor mérito del Olympiakos en este día fue remontar un marcador en contra de 0-2 impuesto por los Spurs. El primer gol, en el primer tiempo, fue obra de Harry Kane, quien cobró un penalti con un tiro fuerte y al centro, venciendo al portero que, sabedor de que Kane tira siempre hacia el poste derecho, a donde se lanzó, mientras Kane corregía tirando fuerte y al centro. Apenas iniciada la segunda parte, el brasileño Lucas Moura se creó un espacio fuera del área griega, para soltar un riflazo imposible de detener, y así marcar el 2-0.

Posiblemente esta ventaja hizo que los ingleses quisieran llevarse el partido con más tranquilidad, intentando dormir el balón, pecado en el que llevaron la penitencia, pues el Olympiakos nunca bajó los brazos y, aumentando su esfuerzo, conducidos por el joven portugués Podence, uno más de los argumentos que seguramente harán que Portugal se ubique en los primeros lugares de Europa y que, con el auxilio del francés Valbuena, revolucionaran a su equipo hasta conseguir el empate, que llegó también por medio de un tiro penal ejecutado extraordinariamente bien por el mismo jugador galo, que engañó al portero inglés con un tiro al lado opuesto del que se lanzó, rescatando el empate a un juego que tenían perdido.

En la capital española, el Atlético de Madrid fue sorprendido por el Juventus, que se puso adelante 2-0, dificultando más la posibilidad de que el Cholo diera algunos minutos al mexicano Héctor Herrera. Desde el minuto 48, el colombiano Cuadrado puso adelante al Juventus mediante un fuerte disparo imposible de parar para Oblak, y fue hasta el minuto 65 que Matuidi consiguió el segundo como confirmación de la superioridad impuesta por los italianos. Pero, como ya sabemos, el Atlético de Madrid, igual que los gatos, tiene siete vidas, no paró hasta que uno de sus defensas centrales, el montenegrino Savic descontó con un remate de cabeza.

El partido continuó con la misma tónica, hasta que Herrera y Víctor Machín “Vitolo” ingresaron al juego en un intento desesperado del Cholo por conseguir la igualada y, a punto de concluir el juego, Correa, que recién había entrado, antes de cobrar un tiro de esquina vio que Herrera, tal vez por indicación del Cholo, se quedaba fuera del área en busca de los rechaces, le pidió que se adelantara y, así lo hizo. Fue tal el acierto de este movimiento, que el centro llegó justo a la posición del mexicano que saltó junto a un compañero y, anticipándose logró un testarazo que sentenció la igualada. Jornada provechosa para el futbol mexicano, en donde Álvarez, Lozano y ahora Herrera han sido aplaudidos por su público.

En otros partidos, el Bayer Leverkusen cayó en su casa 1-2 ante el Lokomotiv de Moscú, el Dínamo de Zagrev venció 4-0 al Atalanta italiano, el Bayern Múnich venció 3-0 al Estrella Roja de Belgrado, el Shakhtar de Ucrania fue vencido por el Manchester City de la Premier League y, en algo que ya no es sorpresa, el Real Madrid, máximo ganador de la Champions League, inició mal su participación, como ya ocurrió el año pasado, perdiendo 3-0 ante el París Saint Germain, que no contó con sus grandes estrellas M'Bappe, Neymar ni Cavani, aunque ellos tampoco contaron con Marcelo, Sergio Ramos ni con Luca Modric. Ángel DiMaría con dos cerrando la cuenta Maunier cuando el partido terminaba.

Todo indica que a la varita mágica que tanto sirvió a Zizou para ganar las tres últimas versiones de la Champions se le han descargado las pilas, pues sus jugadores no acaban de reencontrarse, dando la idea de que ni siquiera se conocen, algo que solo salva a Hazard, de reciente ingreso, al que sus reconocidas virtudes, sin la participación de los otros, es inútil.

Hasta pronto amigo.

Esperemos que juntos brillen aún más

Mucho futbol, buenos partidos la mayoría y, algunas sorpresas. Una de las gratas sorpresas para mí, fue constatar el gran cambio que ha presentado el Olympiakos de Grecia, equipo representativo de una liga que no figura entre las más importantes de Europa, que enfrentando al Tottenham, subcampeón de la Champions League y que pertenece a una de las ligas más fuertes del Viejo Mundo, si no es que la más, ha logrado desarrollar un juego de altura.

Desde el inicio de las acciones quedé sorprendido de lo que el Olympiakos nos mostraba. El orden de los ingleses, que es también la característica de los equipos dirigidos por Pochettino, no así el exhibido por los griegos, que la única vez que los he visto ordenados eméticamente, fue durante la Eurocopa de Lisboa, en donde sorprendieron al mundo entero al vencer a Portugal en su propia casa, siendo esa la mayor sorpresa hasta estos días.

Pero el mayor mérito del Olympiakos en este día fue remontar un marcador en contra de 0-2 impuesto por los Spurs. El primer gol, en el primer tiempo, fue obra de Harry Kane, quien cobró un penalti con un tiro fuerte y al centro, venciendo al portero que, sabedor de que Kane tira siempre hacia el poste derecho, a donde se lanzó, mientras Kane corregía tirando fuerte y al centro. Apenas iniciada la segunda parte, el brasileño Lucas Moura se creó un espacio fuera del área griega, para soltar un riflazo imposible de detener, y así marcar el 2-0.

Posiblemente esta ventaja hizo que los ingleses quisieran llevarse el partido con más tranquilidad, intentando dormir el balón, pecado en el que llevaron la penitencia, pues el Olympiakos nunca bajó los brazos y, aumentando su esfuerzo, conducidos por el joven portugués Podence, uno más de los argumentos que seguramente harán que Portugal se ubique en los primeros lugares de Europa y que, con el auxilio del francés Valbuena, revolucionaran a su equipo hasta conseguir el empate, que llegó también por medio de un tiro penal ejecutado extraordinariamente bien por el mismo jugador galo, que engañó al portero inglés con un tiro al lado opuesto del que se lanzó, rescatando el empate a un juego que tenían perdido.

En la capital española, el Atlético de Madrid fue sorprendido por el Juventus, que se puso adelante 2-0, dificultando más la posibilidad de que el Cholo diera algunos minutos al mexicano Héctor Herrera. Desde el minuto 48, el colombiano Cuadrado puso adelante al Juventus mediante un fuerte disparo imposible de parar para Oblak, y fue hasta el minuto 65 que Matuidi consiguió el segundo como confirmación de la superioridad impuesta por los italianos. Pero, como ya sabemos, el Atlético de Madrid, igual que los gatos, tiene siete vidas, no paró hasta que uno de sus defensas centrales, el montenegrino Savic descontó con un remate de cabeza.

El partido continuó con la misma tónica, hasta que Herrera y Víctor Machín “Vitolo” ingresaron al juego en un intento desesperado del Cholo por conseguir la igualada y, a punto de concluir el juego, Correa, que recién había entrado, antes de cobrar un tiro de esquina vio que Herrera, tal vez por indicación del Cholo, se quedaba fuera del área en busca de los rechaces, le pidió que se adelantara y, así lo hizo. Fue tal el acierto de este movimiento, que el centro llegó justo a la posición del mexicano que saltó junto a un compañero y, anticipándose logró un testarazo que sentenció la igualada. Jornada provechosa para el futbol mexicano, en donde Álvarez, Lozano y ahora Herrera han sido aplaudidos por su público.

En otros partidos, el Bayer Leverkusen cayó en su casa 1-2 ante el Lokomotiv de Moscú, el Dínamo de Zagrev venció 4-0 al Atalanta italiano, el Bayern Múnich venció 3-0 al Estrella Roja de Belgrado, el Shakhtar de Ucrania fue vencido por el Manchester City de la Premier League y, en algo que ya no es sorpresa, el Real Madrid, máximo ganador de la Champions League, inició mal su participación, como ya ocurrió el año pasado, perdiendo 3-0 ante el París Saint Germain, que no contó con sus grandes estrellas M'Bappe, Neymar ni Cavani, aunque ellos tampoco contaron con Marcelo, Sergio Ramos ni con Luca Modric. Ángel DiMaría con dos cerrando la cuenta Maunier cuando el partido terminaba.

Todo indica que a la varita mágica que tanto sirvió a Zizou para ganar las tres últimas versiones de la Champions se le han descargado las pilas, pues sus jugadores no acaban de reencontrarse, dando la idea de que ni siquiera se conocen, algo que solo salva a Hazard, de reciente ingreso, al que sus reconocidas virtudes, sin la participación de los otros, es inútil.

Hasta pronto amigo.