/ miércoles 13 de enero de 2021

Aguas Profundas | Violar el T-MEC

Hay que ser muy claros con la propuesta que cocina el presidente Andrés Manuel López Obrador de desaparecer órganos que son autónomos: hacerlo viola claramente el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá firmado el 30 de noviembre de 2018.

Da la impresión que los asesores del Presidente y sus secretarios de Estado no han leído o no conocen los alcances del T-MEC; el acuerdo comercial es claro. Lo que está haciendo en el sector energético es violatorio del acuerdo y de la ley, por eso no han ganado un solo juicio, por eso pierden cada uno de los casos, por eso los jueces no le dan la razón.

Lo mismo va a pasar al querer desaparecer la Comisión Federal de Competencia, el Inai, la CRE y por supuesto el IFT que tiene a su cargo, además, tareas de seguridad nacional.

El Presidente no sabe, no le dicen, no le explican o simplemente omite porque no le importa que hay además una serie de acuerdos internacionales que serían violados si se intentan desaparecer los organismos. Por citar algunos tratados que sería violados hablamos de la Organización Mundial de Comercio o el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica llamado TPP.

En teoría, de intentar el cambio, hay una violación al orden jurídico internacional que México, en su soberanía, decidió acatar. El T-MEC lo dejó preparado la administración anterior y la 4T hizo una renegociación del mismo porque no podían, ni siquiera, repetir el lenguaje de los neoliberales, eso lo supo todo el tiempo el candidato AMLO, el presidente electo López Obrador y el ahora presidente constitucional.

La presente administración quiere regresar al orden jurídico vigente antes de la apertura, antes de la entrada de México al GATT, antes de la devaluación de 1982 y la crisis petrolera.

Quieren su desarrollo estabilizador, pero no saben cómo hacerlo. Por cierto, quieren el plan de Antonio Ortiz Mena -secretario de Hacienda de 1958 a 1970- y olvidan que el funcionario provenía de una familia, dice Enrique Krauze, “de políticos modernizadores y empresarios mineros”.

La 4T es la pura contradicción.

Buzos

1.-Se viene un pleito fuerte entre Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y su patrón Pemex porque llevan nueve meses de incumplimientos al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) y retrasos en el pago de salarios. La sección 34 del sindicato envió un comunicado a los trabajadores donde exhorta a Pemex que cumpla cada cláusula del CCT porque desde el inicio de la pandemia, marzo 2020, ellos cumplieron con la empresa “conscientes” de la relevancia que tiene la industria en materia económica y asumiendo los riesgos sanitarios. Pero, dicen, no hay correspondencia. “En un lenguaje de aparente austeridad ha contravenido con lo legalmente pactado.

2.- Cotemar recibió la certificación Great Place to Work, por su cultura organizacional como empresa de alta confianza. Para obtener la certificación, todos los empleados respondieron una encuesta que evalúa diferentes aspectos de su cultura organizacional que se comparan con sus índices y únicamente reciben la certificación las empresas que aprueban el proceso. Cotemar es una de las primeras empresas petroleras mexicanas en alcanzar la certificación. Las buenas prácticas de la organización la posicionan en el ranking al validar sus capacidades técnicas, financieras y humanas.

Hay que ser muy claros con la propuesta que cocina el presidente Andrés Manuel López Obrador de desaparecer órganos que son autónomos: hacerlo viola claramente el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá firmado el 30 de noviembre de 2018.

Da la impresión que los asesores del Presidente y sus secretarios de Estado no han leído o no conocen los alcances del T-MEC; el acuerdo comercial es claro. Lo que está haciendo en el sector energético es violatorio del acuerdo y de la ley, por eso no han ganado un solo juicio, por eso pierden cada uno de los casos, por eso los jueces no le dan la razón.

Lo mismo va a pasar al querer desaparecer la Comisión Federal de Competencia, el Inai, la CRE y por supuesto el IFT que tiene a su cargo, además, tareas de seguridad nacional.

El Presidente no sabe, no le dicen, no le explican o simplemente omite porque no le importa que hay además una serie de acuerdos internacionales que serían violados si se intentan desaparecer los organismos. Por citar algunos tratados que sería violados hablamos de la Organización Mundial de Comercio o el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica llamado TPP.

En teoría, de intentar el cambio, hay una violación al orden jurídico internacional que México, en su soberanía, decidió acatar. El T-MEC lo dejó preparado la administración anterior y la 4T hizo una renegociación del mismo porque no podían, ni siquiera, repetir el lenguaje de los neoliberales, eso lo supo todo el tiempo el candidato AMLO, el presidente electo López Obrador y el ahora presidente constitucional.

La presente administración quiere regresar al orden jurídico vigente antes de la apertura, antes de la entrada de México al GATT, antes de la devaluación de 1982 y la crisis petrolera.

Quieren su desarrollo estabilizador, pero no saben cómo hacerlo. Por cierto, quieren el plan de Antonio Ortiz Mena -secretario de Hacienda de 1958 a 1970- y olvidan que el funcionario provenía de una familia, dice Enrique Krauze, “de políticos modernizadores y empresarios mineros”.

La 4T es la pura contradicción.

Buzos

1.-Se viene un pleito fuerte entre Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) y su patrón Pemex porque llevan nueve meses de incumplimientos al Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) y retrasos en el pago de salarios. La sección 34 del sindicato envió un comunicado a los trabajadores donde exhorta a Pemex que cumpla cada cláusula del CCT porque desde el inicio de la pandemia, marzo 2020, ellos cumplieron con la empresa “conscientes” de la relevancia que tiene la industria en materia económica y asumiendo los riesgos sanitarios. Pero, dicen, no hay correspondencia. “En un lenguaje de aparente austeridad ha contravenido con lo legalmente pactado.

2.- Cotemar recibió la certificación Great Place to Work, por su cultura organizacional como empresa de alta confianza. Para obtener la certificación, todos los empleados respondieron una encuesta que evalúa diferentes aspectos de su cultura organizacional que se comparan con sus índices y únicamente reciben la certificación las empresas que aprueban el proceso. Cotemar es una de las primeras empresas petroleras mexicanas en alcanzar la certificación. Las buenas prácticas de la organización la posicionan en el ranking al validar sus capacidades técnicas, financieras y humanas.