/ lunes 12 de marzo de 2018

“Buenas que parecen malas o…”

Parafraseando al personaje que hiciera famoso Roberto Gómez Bolaños, “El Chapulín Colorado”, he de iniciar la columna de esta mañana de lunes, querido amigo lector, de la siguiente manera: ¡Ya lo dice el viejo y conocido refrán: ¡No hagas cosas buenas que parezcan malas o malas que parezcan buenas!

Yeso lo traigo a colación por dos recientes fenómenos que se vivieron en las redes sociales en la semana que ayer concluyó. El primero de ellos en torno a la administración municipal de Ciudad Madero. Como usted ya lo debe saber, un fanático de cierto dibujo animado publicó en las redes sociales un mensaje dirigido al alcalde Andrés Zorrilla solicitándole la instalación de la infraestructura necesaria para que todos aquellos que gustasen de dicha caricatura pudieran disfrutar de un episodio en particular en la Playa de Miramar. Dicho montaje no nos debe sorprender mucho puesto que, durante algún tiempo, una de las oficinas de dicha dependencia estuvo organizando tardeadas en el máximo paseo turístico de nuestra zona, teniendo como platillo principal la proyección de alguna película o algún encuentro deportivo que le brindara un espacio de sana diversión no solo a los maderenses, sino a todos aquellos que quisiéramos acudir a disfrutar de dicho espectáculo. Por tanto y con la experiencia previa que ya describí en el párrafo anterior, el munícipe respondió de forma casi inmediata a su solicitante de manera afirmativa, y en menos de una semana el tinglado se encontraba listo, la publicidad diseñada y difundida y todo lo concerniente a la transmisión de lo que alguien se atrevió a llamar “la más épica de las batallas”. Este proceder que muchos aplaudieron ocasionó mella en el ánimo de otros, bajo el argumento de “¡Así como pueden ser capaces de transmitir caricaturas, pues que nos pavimenten la calle!”, dijo un ciudadano, utilizando el mismo canal de la red social y, después de ello, llegaron decenas de mensajes más con el mismo tenor, pero con cuestiones distintas como alumbrado público, seguridad, tránsito y vialidad, mejoramiento de banquetas y guarniciones y más. Creo que la autoridad operó bajo dos lineamientos, el primero e innegable, es el de servir a la población en algo que no le iba a costar más allá de dos telefonazos para etiquetar una parte del recurso a este evento, mismo que, seguramente, estará incluido en las actividades proyectadas para el periodo vacacional de Semana Santa, el cual, por cierto, ya está a la vuelta de la esquina y, el segundo, es que estamos de cara a un ejercicio democrático en el que hay que procurarse la simpatía de los votantes para poder disfrutar de una reelección. La cuestión aquí es ¿qué pesará más, el voto de aquellos a los que se les dio gusto con la función de cine al aire libre o la decepción de otro sector de la población que percibió algún tipo de desdén hacia el apoyo solicitado con meses de anterioridad? Las urnas hablarán en algunos meses. En Tampico hubo una cuestión similar que vale la pena desmenuzar con cuidado y, antes de continuar, debo hacer la aclaración que no se pretende justificar a nadie, como tampoco se busca crucificar a más de uno. Todos sabemos que a mitad de semana la regidora de extracción perredista América Sandoval transmitió en vivo lo que parecía ser un lamentable hallazgo y, en parte así fue y, por otro lado, algunos representantes de diversos sectores “pusieron de su cosecha” para hacer más vendible la nota, desvirtuando la verdad. En primer término, América Sandoval declara estar en la bodega de Desarrollo Social del Ayuntamiento de Tampico, mientras que algún sector mal intencionado de la población difundió que era un local propiedad de la profesora Magdalena Peraza, cualquiera que haya ido más de una vez al palacio o que conoce el centro de la ciudad, ubicó perfectamente en dónde estaba el lugar mostrado en el video. Por otra parte, solo algunas de las cajas y de sus contenidos que se muestran en las imágenes son donaciones para los hermanos de Oaxaca, Guerrero y Ciudad de México, el resto son parte de las acciones que realiza la Dirección de Desarrollo social a lo largo del año y que resulta muy válido que tenga en ese lugar para poder ser destinado a personas que así lo ameriten. Lo invito a que nos refiramos a las donaciones que, a fin de cuentas, debieron llegar por uno u otro medio a su destino. Si bien es cierto, y cualquiera que haya sido o sea funcionario público me dará la razón, todas las acciones que derivan de una administración pública están contempladas en un marco normativo vigente al que, se supone, se supedita el servidor. Así, aunque parezca complicado, infructuoso o hasta inútil, si la normatividad marca el procedimiento, el trabajador lo deberá cumplir, aunque exista una forma más sencilla para hacerlo. La explicación que dan las trabajadoras de la dirección inmiscuida, horas después, en torno a que las cajas de donaciones llegaron en fechas posteriores y la cantidad de estas, por ser tan pequeña no justificaba la renta de un tráiler para hacer llegar los objetos, es muy válida; reitero, cualquier funcionario de la administración entenderá este “callejón burocrático”, sin embargo, y es aquí donde entra el título del día de hoy, también es verdad que se pudieron haber canalizado dichas cajas a otras instancias que, con mayor volumen, habrían podido cumplir con el objetivo final, como Cruz Roja, por ejemplo. Y si el caso lo ameritara, con un acta de entrega-recepción se habría despejado cualquier duda al respecto. Yo no estoy poniendo en tela de duda a la calidad humana de nuestros gobernantes; mucho menos, es mi interés descalificarlos como presidentes; ni siquiera pretendo ofender la inteligencia de usted que me lee, gentil amigo; solo deseo hacer hincapié en que toda la población se fija muy bien en esos “pequeños grandes detalles” que se cometen con o sin intención y que se pueden interpretar como “cosas buenas que parecen malas o malas que parecen buenas”, por lo que se debe tener cuidado. ¡Hasta la próxima! Escríbame a licajimenezmcc@hotmail.com y recuerde, para mañana ¡Despierte, no se duerma que será un gran día!¡

Parafraseando al personaje que hiciera famoso Roberto Gómez Bolaños, “El Chapulín Colorado”, he de iniciar la columna de esta mañana de lunes, querido amigo lector, de la siguiente manera: ¡Ya lo dice el viejo y conocido refrán: ¡No hagas cosas buenas que parezcan malas o malas que parezcan buenas!

Yeso lo traigo a colación por dos recientes fenómenos que se vivieron en las redes sociales en la semana que ayer concluyó. El primero de ellos en torno a la administración municipal de Ciudad Madero. Como usted ya lo debe saber, un fanático de cierto dibujo animado publicó en las redes sociales un mensaje dirigido al alcalde Andrés Zorrilla solicitándole la instalación de la infraestructura necesaria para que todos aquellos que gustasen de dicha caricatura pudieran disfrutar de un episodio en particular en la Playa de Miramar. Dicho montaje no nos debe sorprender mucho puesto que, durante algún tiempo, una de las oficinas de dicha dependencia estuvo organizando tardeadas en el máximo paseo turístico de nuestra zona, teniendo como platillo principal la proyección de alguna película o algún encuentro deportivo que le brindara un espacio de sana diversión no solo a los maderenses, sino a todos aquellos que quisiéramos acudir a disfrutar de dicho espectáculo. Por tanto y con la experiencia previa que ya describí en el párrafo anterior, el munícipe respondió de forma casi inmediata a su solicitante de manera afirmativa, y en menos de una semana el tinglado se encontraba listo, la publicidad diseñada y difundida y todo lo concerniente a la transmisión de lo que alguien se atrevió a llamar “la más épica de las batallas”. Este proceder que muchos aplaudieron ocasionó mella en el ánimo de otros, bajo el argumento de “¡Así como pueden ser capaces de transmitir caricaturas, pues que nos pavimenten la calle!”, dijo un ciudadano, utilizando el mismo canal de la red social y, después de ello, llegaron decenas de mensajes más con el mismo tenor, pero con cuestiones distintas como alumbrado público, seguridad, tránsito y vialidad, mejoramiento de banquetas y guarniciones y más. Creo que la autoridad operó bajo dos lineamientos, el primero e innegable, es el de servir a la población en algo que no le iba a costar más allá de dos telefonazos para etiquetar una parte del recurso a este evento, mismo que, seguramente, estará incluido en las actividades proyectadas para el periodo vacacional de Semana Santa, el cual, por cierto, ya está a la vuelta de la esquina y, el segundo, es que estamos de cara a un ejercicio democrático en el que hay que procurarse la simpatía de los votantes para poder disfrutar de una reelección. La cuestión aquí es ¿qué pesará más, el voto de aquellos a los que se les dio gusto con la función de cine al aire libre o la decepción de otro sector de la población que percibió algún tipo de desdén hacia el apoyo solicitado con meses de anterioridad? Las urnas hablarán en algunos meses. En Tampico hubo una cuestión similar que vale la pena desmenuzar con cuidado y, antes de continuar, debo hacer la aclaración que no se pretende justificar a nadie, como tampoco se busca crucificar a más de uno. Todos sabemos que a mitad de semana la regidora de extracción perredista América Sandoval transmitió en vivo lo que parecía ser un lamentable hallazgo y, en parte así fue y, por otro lado, algunos representantes de diversos sectores “pusieron de su cosecha” para hacer más vendible la nota, desvirtuando la verdad. En primer término, América Sandoval declara estar en la bodega de Desarrollo Social del Ayuntamiento de Tampico, mientras que algún sector mal intencionado de la población difundió que era un local propiedad de la profesora Magdalena Peraza, cualquiera que haya ido más de una vez al palacio o que conoce el centro de la ciudad, ubicó perfectamente en dónde estaba el lugar mostrado en el video. Por otra parte, solo algunas de las cajas y de sus contenidos que se muestran en las imágenes son donaciones para los hermanos de Oaxaca, Guerrero y Ciudad de México, el resto son parte de las acciones que realiza la Dirección de Desarrollo social a lo largo del año y que resulta muy válido que tenga en ese lugar para poder ser destinado a personas que así lo ameriten. Lo invito a que nos refiramos a las donaciones que, a fin de cuentas, debieron llegar por uno u otro medio a su destino. Si bien es cierto, y cualquiera que haya sido o sea funcionario público me dará la razón, todas las acciones que derivan de una administración pública están contempladas en un marco normativo vigente al que, se supone, se supedita el servidor. Así, aunque parezca complicado, infructuoso o hasta inútil, si la normatividad marca el procedimiento, el trabajador lo deberá cumplir, aunque exista una forma más sencilla para hacerlo. La explicación que dan las trabajadoras de la dirección inmiscuida, horas después, en torno a que las cajas de donaciones llegaron en fechas posteriores y la cantidad de estas, por ser tan pequeña no justificaba la renta de un tráiler para hacer llegar los objetos, es muy válida; reitero, cualquier funcionario de la administración entenderá este “callejón burocrático”, sin embargo, y es aquí donde entra el título del día de hoy, también es verdad que se pudieron haber canalizado dichas cajas a otras instancias que, con mayor volumen, habrían podido cumplir con el objetivo final, como Cruz Roja, por ejemplo. Y si el caso lo ameritara, con un acta de entrega-recepción se habría despejado cualquier duda al respecto. Yo no estoy poniendo en tela de duda a la calidad humana de nuestros gobernantes; mucho menos, es mi interés descalificarlos como presidentes; ni siquiera pretendo ofender la inteligencia de usted que me lee, gentil amigo; solo deseo hacer hincapié en que toda la población se fija muy bien en esos “pequeños grandes detalles” que se cometen con o sin intención y que se pueden interpretar como “cosas buenas que parecen malas o malas que parecen buenas”, por lo que se debe tener cuidado. ¡Hasta la próxima! Escríbame a licajimenezmcc@hotmail.com y recuerde, para mañana ¡Despierte, no se duerma que será un gran día!¡

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