/ miércoles 10 de julio de 2019

Cuando estábamos caídos

Terminó el proceso electoral para elegir al nuevo Congreso del Estado, ganaron los que ganaron –puros azules, menos uno- ...

Y -contra lo que se creía, los que pronto serán diputados con todas las de la ley han hecho mutis, silencio absoluto, o se fueron de vacaciones o ya se les subió el cargo obtenido en las urnas.

Así es, diputados y diputadas siguen en el limbo, embelesados por el triunfo y más pronto que tarde, se olvidaron de todos aquellos quienes les ayudaron, les apoyaron y les alentaron antes y durante su campaña electoral, quizá pensando en que ya no los necesitan.

El asunto es que si así van a desempeñar su encargo, pues qué puede esperar la ciudadanía tamaulipeca de ellos, tal parece que van a seguir la tónica de sus antecesores, que nada más se apoltronaron en la curul y jamás volvieron a sus distritos; como dice el dicho, “no regresaron ni por la feria”.

La borrachera del triunfo de algunas y algunos diputados triunfadores les sigue fuerte y, salvo alguna que otra honrosa excepción, se han hecho los occisos, tratando de evitar así que la gente se atreva a plantearles algún problema del que no están dispuestos a entrarle en busca de solución.

Quizá sus asesores les estén aconsejando que se hagan “los occisos” y no den la cara para evitar crear compromisos.

Lo malo del asunto es que de esa manera, menuda ayuda le están dando a quien fue “su fuerte” en la jornada, o sea el Gobernador del Estado, quien confía en sus correligionarios partidistas para las cosas importantes que se vislumbran en el futuro político de Tamaulipas.

Para el 2022 Francisco García Cabeza de Vaca va a necesitar estar bien posicionado en el panorama político de la entidad, que los tamaulipecos le sigan brindando la confianza depositada en él para la sucesión gubernamental y si los miembros del Congreso van a actuar como los avestruces, pues que se vayan olvidando de una transición tersa, sería muy conflictiva.

Pero, en fin, si los "anolistos" asesores, como algunos de ellos presumen, a manera de sugerencia le ordenan a los recién electos que entierren la cabeza en la arena política y dejen el nalgatorio de fuera, pues allá ellos.

Como se ven las cosas, al menos en la zona conurbada todo apunta a que va a volver a pasar lo mismo que con los diputados que están por terminar, que de tanto tiempo ausentes ya ni en su casa los conocían.

Qué lástima, porque algunos de los recién electos ya han manifestado que sueñan con puestos mayores -mínimo una alcaldía-, y seguramente están pensando en que seguirán contando con todos aquellos que los proyectaron al Congreso.

Aunque, quién sabe, ya ven que por ejemplo el Joaco Hernández fue reelecto sin contar con méritos para recibir tal honor.

En fin, es también la condición humana, a veces nos dejamos llevar por las palabras dulces al oído de quienes buscan privilegios, aunque con ello traicionemos a quien nos tendió la mano para levantarnos cuando estábamos caídos.

P.D.- La ingratitud es vacío en el alma.

e-mail: armando_juarezbecerra@hotmail.com

Terminó el proceso electoral para elegir al nuevo Congreso del Estado, ganaron los que ganaron –puros azules, menos uno- ...

Y -contra lo que se creía, los que pronto serán diputados con todas las de la ley han hecho mutis, silencio absoluto, o se fueron de vacaciones o ya se les subió el cargo obtenido en las urnas.

Así es, diputados y diputadas siguen en el limbo, embelesados por el triunfo y más pronto que tarde, se olvidaron de todos aquellos quienes les ayudaron, les apoyaron y les alentaron antes y durante su campaña electoral, quizá pensando en que ya no los necesitan.

El asunto es que si así van a desempeñar su encargo, pues qué puede esperar la ciudadanía tamaulipeca de ellos, tal parece que van a seguir la tónica de sus antecesores, que nada más se apoltronaron en la curul y jamás volvieron a sus distritos; como dice el dicho, “no regresaron ni por la feria”.

La borrachera del triunfo de algunas y algunos diputados triunfadores les sigue fuerte y, salvo alguna que otra honrosa excepción, se han hecho los occisos, tratando de evitar así que la gente se atreva a plantearles algún problema del que no están dispuestos a entrarle en busca de solución.

Quizá sus asesores les estén aconsejando que se hagan “los occisos” y no den la cara para evitar crear compromisos.

Lo malo del asunto es que de esa manera, menuda ayuda le están dando a quien fue “su fuerte” en la jornada, o sea el Gobernador del Estado, quien confía en sus correligionarios partidistas para las cosas importantes que se vislumbran en el futuro político de Tamaulipas.

Para el 2022 Francisco García Cabeza de Vaca va a necesitar estar bien posicionado en el panorama político de la entidad, que los tamaulipecos le sigan brindando la confianza depositada en él para la sucesión gubernamental y si los miembros del Congreso van a actuar como los avestruces, pues que se vayan olvidando de una transición tersa, sería muy conflictiva.

Pero, en fin, si los "anolistos" asesores, como algunos de ellos presumen, a manera de sugerencia le ordenan a los recién electos que entierren la cabeza en la arena política y dejen el nalgatorio de fuera, pues allá ellos.

Como se ven las cosas, al menos en la zona conurbada todo apunta a que va a volver a pasar lo mismo que con los diputados que están por terminar, que de tanto tiempo ausentes ya ni en su casa los conocían.

Qué lástima, porque algunos de los recién electos ya han manifestado que sueñan con puestos mayores -mínimo una alcaldía-, y seguramente están pensando en que seguirán contando con todos aquellos que los proyectaron al Congreso.

Aunque, quién sabe, ya ven que por ejemplo el Joaco Hernández fue reelecto sin contar con méritos para recibir tal honor.

En fin, es también la condición humana, a veces nos dejamos llevar por las palabras dulces al oído de quienes buscan privilegios, aunque con ello traicionemos a quien nos tendió la mano para levantarnos cuando estábamos caídos.

P.D.- La ingratitud es vacío en el alma.

e-mail: armando_juarezbecerra@hotmail.com

domingo 12 de enero de 2020

El amor que te negamos

martes 31 de diciembre de 2019

Instante

domingo 29 de diciembre de 2019

Es cuanto

viernes 27 de diciembre de 2019

Nació, no murió

domingo 22 de diciembre de 2019

Recordar es vivir

miércoles 18 de diciembre de 2019

Grato encuentro

domingo 15 de diciembre de 2019

Orejas

viernes 13 de diciembre de 2019

Para ser felices

miércoles 11 de diciembre de 2019

El regreso del niño perdido

domingo 08 de diciembre de 2019

A quien honor merece

Cargar Más