/ martes 24 de mayo de 2022

Economía para todos | Los números de la ENIF

Recientemente se publicaron los resultados de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera para el año 2021, donde se vislumbran ciertas conductas y cifras referentes al acceso y uso de instrumentos financieros de la sociedad mexicana.

Con el propósito de generar información estadística e indicadores oficiales a nivel nacional y regional para permitir a las autoridades financieras hacer diagnósticos, diseñar políticas públicas y establecer metas en materia de inclusión y educación financiera, durante el tercer trimestre de 2021 se llevó a cabo el cuarto levantamiento de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en colaboración con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Con ello, se puede vislumbrar que solamente el 21.7 por ciento de los mexicanos sí lleva un presupuesto o un registro de sus ingresos y gastos, mientras que casi la mitad de la población mantiene el dinero por separado para pagos o deudas del dinero del gasto diario. Además, existe cierta conducta a realizar un registro de los recibos o deudas pendientes para asegurarse de no olvidar pagarlos por parte del 40.2 por ciento de la población.

No obstante, a pesar de no tener el hábito de llevar un presupuesto en el hogar, tampoco se tiene la costumbre de apoyarse con el uso de la tecnología mediante una aplicación o herramientas de administración del dinero para dar seguimiento a los gastos de los hogares, dado que solamente el 8.6 por ciento hace uso de estas tecnologías. Estos datos confirman la información de que solamente el 7.6 por ciento de la población ha tomado un curso sobre cómo ahorrar, cómo hacer un presupuesto o el correcto uso del crédito.

Ahora bien, al 48.4 por ciento de la población no le fue suficiente lo que percibió cada mes para cubrir sus gastos, por lo que, ante esta situación, prefirió pedir prestado a familiares, utilizar el dinero ahorrado y reducir sus gastos en vez de recurrir a la venta o empeño de algún bien, un adelantamiento salarial, trabajar horas extra o utilizar un crédito.

Por otra parte, un escaso 17.4 por ciento de los mexicanos tienen el comportamiento de gastar el dinero que ahorrarlo para un futuro, sin embargo, 8 de cada 10 mexicanos se proponen metas económicas a largo plazo y se esfuerza por alcanzarlas, como la adquisición de una casa, ahorrar para el retiro, pagarse unas vacaciones, comenzar un negocio, etc.

Por otra parte, a 2 de cada 5 mexicanos nunca les queda dinero a fin de mes, por lo que puede corroborarse el hecho de que el manejo de sus ingresos y gastos controla su vida siempre o en algunas veces con el 67.3 por ciento de los casos.

Ahora, en cuestión de ahorro formal e informal, 6 de cada 10 mexicanos tienen ahorros iguales o equivalentes hasta un mes de lo que perciben. Mientras que 7 de cada 10 mexicanos usan hasta 4 veces su tarjeta de débito para pagar cualquier compra en establecimientos comerciales, tiendas o restaurantes, esto debido a la costumbre de usar efectivo y la restricción de que el establecimiento en el que se adquieren los productos solamente acepte efectivo.

En tanto, respecto al crédito informal y formal, solamente 1 de cada 10 mexicanos cuenta con una tarjeta de crédito bancaria. Mientras que, contrario al uso de la tarjeta de débito, 6 de cada 10 mexicanos usan hasta 4 veces su tarjeta de crédito bancaria o departamental. Mientras que los 4 mexicanos restantes no utilizan su tarjeta, principalmente porque no les gusta endeudarse o solamente la usan en caso de una emergencia.

A su vez, las principales causas de las personas que nunca han tenido un préstamo, crédito o tarjeta de crédito son el no quererse endeudar, no cumplen con los requisitos como un empleo o ingresos suficientes y que no les interesa o no lo necesitan.

Por otra parte, en esta ocasión, se incluyó una sección dirigida a las afectaciones económicas por la pandemia, en donde 6 de cada 10 mexicanos tuvieron repercusiones financieras, lo que conllevó a una reducción en sus ingresos, no obstante, de los que tuvieron repercusiones menos de la mitad tuvieron gastos de salud o funerarios y perdieron su empleo o fuente de ingresos.

Aunado a ello, las personas prefirieron hacer uso de sus ahorros y reducir sus gastos en vez de pedir prestado a familiares o personas conocidas, vender o empeñar un bien o solicitar/usar su tarjeta de crédito.

De esta forma, y, siendo un pequeño panorama de lo que arroja el uso de microdatos generados y publicados por el Inegi con información de la ciudadanía, se puede llegar a entender un poco del comportamiento y uso de los instrumentos financieros, lo que puede coadyuvar a generar políticas públicas por parte del gobierno y acciones por parte de las entidades financieras, para poder acrecentar el acceso a las tecnologías financieras y educación financiera para incrementar el bienestar financiero de la población mexicana. Mientras tanto, es importante que tengamos plena confianza en el Inegi para poder otorgarle la información que necesita y, de esta manera, podamos abonar al progreso económico y social del país. Cuídese mucho.

Un escaso 17.4 por ciento de los mexicanos tienen el comportamiento de gastar el dinero que ahorrarlo para un futuro, sin embargo, 8 de cada 10 mexicanos se propone metas económicas a largo plazo y se esfuerza por alcanzarlas.

  • Regeneración 19

Recientemente se publicaron los resultados de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera para el año 2021, donde se vislumbran ciertas conductas y cifras referentes al acceso y uso de instrumentos financieros de la sociedad mexicana.

Con el propósito de generar información estadística e indicadores oficiales a nivel nacional y regional para permitir a las autoridades financieras hacer diagnósticos, diseñar políticas públicas y establecer metas en materia de inclusión y educación financiera, durante el tercer trimestre de 2021 se llevó a cabo el cuarto levantamiento de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en colaboración con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Con ello, se puede vislumbrar que solamente el 21.7 por ciento de los mexicanos sí lleva un presupuesto o un registro de sus ingresos y gastos, mientras que casi la mitad de la población mantiene el dinero por separado para pagos o deudas del dinero del gasto diario. Además, existe cierta conducta a realizar un registro de los recibos o deudas pendientes para asegurarse de no olvidar pagarlos por parte del 40.2 por ciento de la población.

No obstante, a pesar de no tener el hábito de llevar un presupuesto en el hogar, tampoco se tiene la costumbre de apoyarse con el uso de la tecnología mediante una aplicación o herramientas de administración del dinero para dar seguimiento a los gastos de los hogares, dado que solamente el 8.6 por ciento hace uso de estas tecnologías. Estos datos confirman la información de que solamente el 7.6 por ciento de la población ha tomado un curso sobre cómo ahorrar, cómo hacer un presupuesto o el correcto uso del crédito.

Ahora bien, al 48.4 por ciento de la población no le fue suficiente lo que percibió cada mes para cubrir sus gastos, por lo que, ante esta situación, prefirió pedir prestado a familiares, utilizar el dinero ahorrado y reducir sus gastos en vez de recurrir a la venta o empeño de algún bien, un adelantamiento salarial, trabajar horas extra o utilizar un crédito.

Por otra parte, un escaso 17.4 por ciento de los mexicanos tienen el comportamiento de gastar el dinero que ahorrarlo para un futuro, sin embargo, 8 de cada 10 mexicanos se proponen metas económicas a largo plazo y se esfuerza por alcanzarlas, como la adquisición de una casa, ahorrar para el retiro, pagarse unas vacaciones, comenzar un negocio, etc.

Por otra parte, a 2 de cada 5 mexicanos nunca les queda dinero a fin de mes, por lo que puede corroborarse el hecho de que el manejo de sus ingresos y gastos controla su vida siempre o en algunas veces con el 67.3 por ciento de los casos.

Ahora, en cuestión de ahorro formal e informal, 6 de cada 10 mexicanos tienen ahorros iguales o equivalentes hasta un mes de lo que perciben. Mientras que 7 de cada 10 mexicanos usan hasta 4 veces su tarjeta de débito para pagar cualquier compra en establecimientos comerciales, tiendas o restaurantes, esto debido a la costumbre de usar efectivo y la restricción de que el establecimiento en el que se adquieren los productos solamente acepte efectivo.

En tanto, respecto al crédito informal y formal, solamente 1 de cada 10 mexicanos cuenta con una tarjeta de crédito bancaria. Mientras que, contrario al uso de la tarjeta de débito, 6 de cada 10 mexicanos usan hasta 4 veces su tarjeta de crédito bancaria o departamental. Mientras que los 4 mexicanos restantes no utilizan su tarjeta, principalmente porque no les gusta endeudarse o solamente la usan en caso de una emergencia.

A su vez, las principales causas de las personas que nunca han tenido un préstamo, crédito o tarjeta de crédito son el no quererse endeudar, no cumplen con los requisitos como un empleo o ingresos suficientes y que no les interesa o no lo necesitan.

Por otra parte, en esta ocasión, se incluyó una sección dirigida a las afectaciones económicas por la pandemia, en donde 6 de cada 10 mexicanos tuvieron repercusiones financieras, lo que conllevó a una reducción en sus ingresos, no obstante, de los que tuvieron repercusiones menos de la mitad tuvieron gastos de salud o funerarios y perdieron su empleo o fuente de ingresos.

Aunado a ello, las personas prefirieron hacer uso de sus ahorros y reducir sus gastos en vez de pedir prestado a familiares o personas conocidas, vender o empeñar un bien o solicitar/usar su tarjeta de crédito.

De esta forma, y, siendo un pequeño panorama de lo que arroja el uso de microdatos generados y publicados por el Inegi con información de la ciudadanía, se puede llegar a entender un poco del comportamiento y uso de los instrumentos financieros, lo que puede coadyuvar a generar políticas públicas por parte del gobierno y acciones por parte de las entidades financieras, para poder acrecentar el acceso a las tecnologías financieras y educación financiera para incrementar el bienestar financiero de la población mexicana. Mientras tanto, es importante que tengamos plena confianza en el Inegi para poder otorgarle la información que necesita y, de esta manera, podamos abonar al progreso económico y social del país. Cuídese mucho.

Un escaso 17.4 por ciento de los mexicanos tienen el comportamiento de gastar el dinero que ahorrarlo para un futuro, sin embargo, 8 de cada 10 mexicanos se propone metas económicas a largo plazo y se esfuerza por alcanzarlas.

  • Regeneración 19