/ domingo 6 de octubre de 2019

El jugador expulsado es un traidor que abandona a sus compañeros

David contra Goliat. Así se ve el enfrentamiento entre el Veracruz contra el León y para colmo en el terreno de la fiera. Poco a poco nos vamos acostumbrando a ver la adaptación del futbol nacional con el europeo, en donde la rotación de jugadores es indispensable para descansar al músculo. Hoy, la alineación del León nos da la razón. Cota normalmente titular ern la puerta, se quedó en la banca para que Yarbought tuviera acción, Navarro, Mosquera, Herrera que corrió a Tesillos al lateral izquierdo supliendo al titular Moreno, Mena, Rodríguez, Montes, Meneses, Sosa y Macías... El Veracruz jugó con Sebastián Jurado; Paganoni, Leobardo López, Lampros, Losoya, Íñiguez, Rodríguez, Carlos Salcido, Bryan Carrasco, Chávez, Villalva.

Si que ha sido sorpresivo este partido. Ya la semana pasada el Veracruz había brindado un buen juego, pero cuando ya lo tenía en la bolsa, se lo empataron y, hoy se repitió, pero este empate resulta mucho más meritorio que el pasado, porque fue conseguido jugado en inferioridad numérica, al serle expulsado el argentino Íñiguez desde el primer tiempo. Y no piensen que el León jugó mal, no, simplemente el Veracruz ya no es el mismo, el orden defensivo este día fue para aplaudirse y, como viene siendo costumbre, las ocasiones que la ofensiva leonesa superó a la defensiva jarocha, apareció la figura de Sebastián Jurado, tapando todo lo que le tiraron.

Suele ocurrir que cuando en un juego todo va bien para un equipo, no encontremos al jugador que está haciendo diferencia. Hoy, los líderes del equipo, hicieron eso a lo que se da por llamar “se echó el equipo al hombro” y fue precisamente lo que hicieron Leo López en el fondo y, Carlos Salcido fuera del área y adelante arrastrando a sus compañeros con su enjundia, el jugador más chaparrito de la Liga después de Misael Domínguez (1.56 Mts.) del Cruz Azul, el Keko Villalva (1.58 Mts.), a quien debería erigirse un monumento en Veracruz, ya que a pesar de todo lo que han estado sufriendo los jugadores, el Keko no ha cambiado su forma de juego, que es correr, correr y correr, intentando con su técnica depurada, ser ejemplo para sus compañeros.

¿Quién podría imaginar siquiera el empate? Cuando se dependía de las carreras solitarias del Keko, que cuando tuvo acompañamiento, logró conectarlo metiendo en problemas a la defensiva leonesa. Pero está dicho que el ansiado triunfo jarocho será verdaderamente sufrido, pues por si no fuera poco la enorme diferencia de una plantilla a la otra, no faltó el jugador despistado que quiere valerse de una barrida para hacerse de un balón, en donde no tiene ninguna importancia disputarlo y, menos barriéndose, que es la forma más fácil de incurrir en falta, lo que ocurrió y no solamente eso, sino que del VAR llamaron al silbante para que revisara la acción, decretándose la expulsión del jugador argentino Íñiguez dejando a los tiburones incompletos.

León siguió lo mismo, pero Veracruz igual no aflojó y en apariencia no sufrieron la diferencia numérica gracias a su perfecta ubicación y disciplina táctica. Este es otro Veracruz, que muestra un solo punto chato, su ataque, en donde falta un centro delantero que retenga el balón en espera de sus compañeros y, sobre todo, que sea contundente, porque opciones de gol las tienen, solo que las desperdician, sobre todo Chávez. Así la segunda parte se fue haciendo vieja y, de pronto en el minuto 82 , Herrera toca el balón con el brazo, se investiga en el VAR y se marca penalti contra el León. Se da aquí un espectáculo bochornoso, cuando Peñalba forcejea con Carrasco por cobrar la falta, finalmente se le concede al chileno, que es el cobrador oficial, quien engaña a Yarbought para el 1-0 y finalmente, en el minuto 85, Montes asistido por Campbell, anota el del empate, sentenciando el juego.

Enseguida, en el Estadio Azteca, el Cruz Azul, actuando de anfitrión, recibió al América, alineando con: Corona; Escobar, Aguilar, Domínguez, Aldrete, Alvarado, Yotun, Baca, Pineda, Rodríguez y Caraglio... Y el América lo hizo con: Ochoa, Aguilar, Bruno Álvarez, Aguilera, Jorge Sánchez, Renato Ibarra, Guido Rodríguez, Sebastián Córdova, Andrés Ibargüen, Roger Martínez y Henry Martín.

Y vaya sorpresa. Pensando en lo bien que estaban jugando, Herrera sacó a Sánchez y metió a Vargas, que no es defensa lateral, sin saber que apenas iniciado el segundo tiempo, Roger cometería el error de que al buscar por alto un balón en medio campo, al levantar los brazos golpeara en la cara a un contrario, lo que le valió la expulsión. Entonces, Aguilera y Valdez que no estaban jugando bien, fueron fácil presa de Orbelín y de Rodríguez. Así, un partido que estaban ganando 2-1, lo perdieron 2-5. Domínguez, Aguilar, Alvarado y Orbelín anotaron por Cruz Azul y Guido y Martín por América.

Hasta pronto amigo.

David contra Goliat. Así se ve el enfrentamiento entre el Veracruz contra el León y para colmo en el terreno de la fiera. Poco a poco nos vamos acostumbrando a ver la adaptación del futbol nacional con el europeo, en donde la rotación de jugadores es indispensable para descansar al músculo. Hoy, la alineación del León nos da la razón. Cota normalmente titular ern la puerta, se quedó en la banca para que Yarbought tuviera acción, Navarro, Mosquera, Herrera que corrió a Tesillos al lateral izquierdo supliendo al titular Moreno, Mena, Rodríguez, Montes, Meneses, Sosa y Macías... El Veracruz jugó con Sebastián Jurado; Paganoni, Leobardo López, Lampros, Losoya, Íñiguez, Rodríguez, Carlos Salcido, Bryan Carrasco, Chávez, Villalva.

Si que ha sido sorpresivo este partido. Ya la semana pasada el Veracruz había brindado un buen juego, pero cuando ya lo tenía en la bolsa, se lo empataron y, hoy se repitió, pero este empate resulta mucho más meritorio que el pasado, porque fue conseguido jugado en inferioridad numérica, al serle expulsado el argentino Íñiguez desde el primer tiempo. Y no piensen que el León jugó mal, no, simplemente el Veracruz ya no es el mismo, el orden defensivo este día fue para aplaudirse y, como viene siendo costumbre, las ocasiones que la ofensiva leonesa superó a la defensiva jarocha, apareció la figura de Sebastián Jurado, tapando todo lo que le tiraron.

Suele ocurrir que cuando en un juego todo va bien para un equipo, no encontremos al jugador que está haciendo diferencia. Hoy, los líderes del equipo, hicieron eso a lo que se da por llamar “se echó el equipo al hombro” y fue precisamente lo que hicieron Leo López en el fondo y, Carlos Salcido fuera del área y adelante arrastrando a sus compañeros con su enjundia, el jugador más chaparrito de la Liga después de Misael Domínguez (1.56 Mts.) del Cruz Azul, el Keko Villalva (1.58 Mts.), a quien debería erigirse un monumento en Veracruz, ya que a pesar de todo lo que han estado sufriendo los jugadores, el Keko no ha cambiado su forma de juego, que es correr, correr y correr, intentando con su técnica depurada, ser ejemplo para sus compañeros.

¿Quién podría imaginar siquiera el empate? Cuando se dependía de las carreras solitarias del Keko, que cuando tuvo acompañamiento, logró conectarlo metiendo en problemas a la defensiva leonesa. Pero está dicho que el ansiado triunfo jarocho será verdaderamente sufrido, pues por si no fuera poco la enorme diferencia de una plantilla a la otra, no faltó el jugador despistado que quiere valerse de una barrida para hacerse de un balón, en donde no tiene ninguna importancia disputarlo y, menos barriéndose, que es la forma más fácil de incurrir en falta, lo que ocurrió y no solamente eso, sino que del VAR llamaron al silbante para que revisara la acción, decretándose la expulsión del jugador argentino Íñiguez dejando a los tiburones incompletos.

León siguió lo mismo, pero Veracruz igual no aflojó y en apariencia no sufrieron la diferencia numérica gracias a su perfecta ubicación y disciplina táctica. Este es otro Veracruz, que muestra un solo punto chato, su ataque, en donde falta un centro delantero que retenga el balón en espera de sus compañeros y, sobre todo, que sea contundente, porque opciones de gol las tienen, solo que las desperdician, sobre todo Chávez. Así la segunda parte se fue haciendo vieja y, de pronto en el minuto 82 , Herrera toca el balón con el brazo, se investiga en el VAR y se marca penalti contra el León. Se da aquí un espectáculo bochornoso, cuando Peñalba forcejea con Carrasco por cobrar la falta, finalmente se le concede al chileno, que es el cobrador oficial, quien engaña a Yarbought para el 1-0 y finalmente, en el minuto 85, Montes asistido por Campbell, anota el del empate, sentenciando el juego.

Enseguida, en el Estadio Azteca, el Cruz Azul, actuando de anfitrión, recibió al América, alineando con: Corona; Escobar, Aguilar, Domínguez, Aldrete, Alvarado, Yotun, Baca, Pineda, Rodríguez y Caraglio... Y el América lo hizo con: Ochoa, Aguilar, Bruno Álvarez, Aguilera, Jorge Sánchez, Renato Ibarra, Guido Rodríguez, Sebastián Córdova, Andrés Ibargüen, Roger Martínez y Henry Martín.

Y vaya sorpresa. Pensando en lo bien que estaban jugando, Herrera sacó a Sánchez y metió a Vargas, que no es defensa lateral, sin saber que apenas iniciado el segundo tiempo, Roger cometería el error de que al buscar por alto un balón en medio campo, al levantar los brazos golpeara en la cara a un contrario, lo que le valió la expulsión. Entonces, Aguilera y Valdez que no estaban jugando bien, fueron fácil presa de Orbelín y de Rodríguez. Así, un partido que estaban ganando 2-1, lo perdieron 2-5. Domínguez, Aguilar, Alvarado y Orbelín anotaron por Cruz Azul y Guido y Martín por América.

Hasta pronto amigo.