/ viernes 19 de julio de 2019

El México Bronco

Hace dos días, México vivió una nueva movilización campesina en casi la totalidad del territorio nacional, como hacía mucho tiempo no se observaba. Carreteras federales se vieron obstruidas desde las siete horas y, en algunos lugares, fueron liberadas hasta 12 horas después, ya entrada la noche, generando un número de pérdidas económicas que, hasta el momento en que se redacta la entrega que tiene usted en sus manos, gentil amigo lector, no han sido cuantificadas por alguna autoridad u organismo especializado.

En nuestras cercanías pudimos observar cómo fueron colocados tractores y camionetas pasando el llamado “puente roto” que se encuentra en la salida rumbo a la capital de esta entidad federativa. De igual manera ocurrió un poco más adelante del Puente Tampico en la zona norte del vecino territorio veracruzano. Lo mismo en el paradero “Canoas”, en la intersección que nos permite circular rumbo a Pánuco si se dobla a la izquierda o, caso contrario, si se continúa en línea recta, llegar al municipio de Ébano, en el estado de San Luis Potosí.

Asimismo, circularon fotografías que en la carretera Ciudad Mante – Ciudad Valles, sucedieron hechos similares, hecho que me llamó la atención en particular, porque la región cañera en estos momentos está laborando a brazo partido por sacar los últimos camiones del preciado producto que mueve la economía de ambas ciudades y depende precisamente, del cultivo de la caña.

En las redes sociales de este servidor, llegaron fotografías y videos de todos esos lugares que le describo en los que se lanzaban consignas al Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, para que se reencausaran las estrategias económicas propuestas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, en las que, a todas luces, se le ha dado un lugar preponderante a la actividad petrolera y, por ende, una inyección económica sumamente fuerte a la paraestatal responsable de la explotación de crudo.

Según autoridades agrícolas, unas buenas sumas de esas partidas de dinero estaban prometidas al impulso y desarrollo de tecnología del campo mexicano que demanda, al igual que muchos otros sectores, un apoyo inmediato para solucionar necesidades que le aquejan desde hace muchos años y no le permiten ni siquiera satisfacer la demanda alimenticia de las zonas urbanas, ya no digamos el ser exportador de productos de alta calidad o un digno competidor internacional, como en otros años.

Curiosamente, como en este país todo se mueve por la política o hemos aprendido que así debe ser, no faltaron las inmediatas opiniones detractoras que aseguraron que atrás de los miembros de los sectores primarios, quienes, por cierto, formaron parte del voto “duro” en favor del actual mandatario, se encuentran figuras de los escaparates tricolor y blanquiazul, manejando“los hilos” de este movimiento.

Más allá de saber si es cierto o no; el jefe del Estado Mexicano deberá priorizar aquella máxima que reza: “Si el campo no produce, la ciudad no come” y atender con inmediatez la solicitud de audiencia de los productores agrícolas y pecuarios, además de integrar un programa de mejoramiento del campo nacional.

Cabe hacer mención que, durante años, las asociaciones productoras han estado solicitando, a través de las distintas ventanillas que los sexenios han puesto a su disposición, recursos tecnológicos que permitan hacer más competitiva su labor, así como capacitaciones para conocer nuevas técnicas de explotación responsable del ganado y de los vegetales y no nadamás apoyo en efectivo, como cierto personaje estuvo argumentando en un medio de comunicación de impacto y cobertura nacionales.

Y es que no se puede hablar de autosuficiencia alimentaria, cuando el campesino no tiene la oportunidad de contar con semillas, fertilizantes, maquinaria y controladores de plagas, como tampoco se puede esperar que la época de lluvias que sí es abundante en otras regiones del país, se ajuste a la situación que prevalece entre los productores de trigo, sorgo, frijol y maíz, por ejemplo.

De igual manera, en zonas como la nuestra en que los torrenciales aguaceros están siendo cosa del pasado con cada año que transcurre, la dotación de equipos tecnificados de riego y la capacitación en la implementación y desarrollo de técnicas como la hidroponía, son urgentes.

Entre los comentarios que me hicieron llegar buenos amigos míos que tienen al campo regional como su principal actividad económica, hubo uno que me impresionó y cito de manera textual: “No es bueno que un gobierno provoque el despertar del México bronco.”

Obviamente, mi gentil amigo ingeniero, no se refería al gobernador del estado de Nuevo León, que ha sido apodado así por camaradas y rivales de la política y mucho menos hacía una evocación al conocido grupo de música regional mexicana que tuvo tanto éxito desde mitad de los ochenta y hasta finales de los noventas. Por el contrario, se refería al pueblo desafiante, exigente y sabe que no hay mejor manera de obtener lo que se desea, si no es mostrando el músculo que se tiene a través del recurso humano.

Un pueblo que, por cierto, el Ejecutivo conoce a la perfección porque en más de una ocasión lo llamó a moverse cuando estuvo del otro lado del ejercicio del poder.

Según las últimas imágenes que circularon en las redes, en un comunicado, los líderes de las asociaciones campesinas les informaban a sus allegados que el Presidente López Obrador los escucharía el día de ayer, jueves. Hasta este instante, sigo esperando los resultados de esta reunión.

¡Hasta la próxima!

Escríbame a: licajimenezmcc@hotmail.com

Y recuerde, para mañana ¡Despierte, no se duerma que será un gran día!


Hace dos días, México vivió una nueva movilización campesina en casi la totalidad del territorio nacional, como hacía mucho tiempo no se observaba. Carreteras federales se vieron obstruidas desde las siete horas y, en algunos lugares, fueron liberadas hasta 12 horas después, ya entrada la noche, generando un número de pérdidas económicas que, hasta el momento en que se redacta la entrega que tiene usted en sus manos, gentil amigo lector, no han sido cuantificadas por alguna autoridad u organismo especializado.

En nuestras cercanías pudimos observar cómo fueron colocados tractores y camionetas pasando el llamado “puente roto” que se encuentra en la salida rumbo a la capital de esta entidad federativa. De igual manera ocurrió un poco más adelante del Puente Tampico en la zona norte del vecino territorio veracruzano. Lo mismo en el paradero “Canoas”, en la intersección que nos permite circular rumbo a Pánuco si se dobla a la izquierda o, caso contrario, si se continúa en línea recta, llegar al municipio de Ébano, en el estado de San Luis Potosí.

Asimismo, circularon fotografías que en la carretera Ciudad Mante – Ciudad Valles, sucedieron hechos similares, hecho que me llamó la atención en particular, porque la región cañera en estos momentos está laborando a brazo partido por sacar los últimos camiones del preciado producto que mueve la economía de ambas ciudades y depende precisamente, del cultivo de la caña.

En las redes sociales de este servidor, llegaron fotografías y videos de todos esos lugares que le describo en los que se lanzaban consignas al Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, para que se reencausaran las estrategias económicas propuestas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, en las que, a todas luces, se le ha dado un lugar preponderante a la actividad petrolera y, por ende, una inyección económica sumamente fuerte a la paraestatal responsable de la explotación de crudo.

Según autoridades agrícolas, unas buenas sumas de esas partidas de dinero estaban prometidas al impulso y desarrollo de tecnología del campo mexicano que demanda, al igual que muchos otros sectores, un apoyo inmediato para solucionar necesidades que le aquejan desde hace muchos años y no le permiten ni siquiera satisfacer la demanda alimenticia de las zonas urbanas, ya no digamos el ser exportador de productos de alta calidad o un digno competidor internacional, como en otros años.

Curiosamente, como en este país todo se mueve por la política o hemos aprendido que así debe ser, no faltaron las inmediatas opiniones detractoras que aseguraron que atrás de los miembros de los sectores primarios, quienes, por cierto, formaron parte del voto “duro” en favor del actual mandatario, se encuentran figuras de los escaparates tricolor y blanquiazul, manejando“los hilos” de este movimiento.

Más allá de saber si es cierto o no; el jefe del Estado Mexicano deberá priorizar aquella máxima que reza: “Si el campo no produce, la ciudad no come” y atender con inmediatez la solicitud de audiencia de los productores agrícolas y pecuarios, además de integrar un programa de mejoramiento del campo nacional.

Cabe hacer mención que, durante años, las asociaciones productoras han estado solicitando, a través de las distintas ventanillas que los sexenios han puesto a su disposición, recursos tecnológicos que permitan hacer más competitiva su labor, así como capacitaciones para conocer nuevas técnicas de explotación responsable del ganado y de los vegetales y no nadamás apoyo en efectivo, como cierto personaje estuvo argumentando en un medio de comunicación de impacto y cobertura nacionales.

Y es que no se puede hablar de autosuficiencia alimentaria, cuando el campesino no tiene la oportunidad de contar con semillas, fertilizantes, maquinaria y controladores de plagas, como tampoco se puede esperar que la época de lluvias que sí es abundante en otras regiones del país, se ajuste a la situación que prevalece entre los productores de trigo, sorgo, frijol y maíz, por ejemplo.

De igual manera, en zonas como la nuestra en que los torrenciales aguaceros están siendo cosa del pasado con cada año que transcurre, la dotación de equipos tecnificados de riego y la capacitación en la implementación y desarrollo de técnicas como la hidroponía, son urgentes.

Entre los comentarios que me hicieron llegar buenos amigos míos que tienen al campo regional como su principal actividad económica, hubo uno que me impresionó y cito de manera textual: “No es bueno que un gobierno provoque el despertar del México bronco.”

Obviamente, mi gentil amigo ingeniero, no se refería al gobernador del estado de Nuevo León, que ha sido apodado así por camaradas y rivales de la política y mucho menos hacía una evocación al conocido grupo de música regional mexicana que tuvo tanto éxito desde mitad de los ochenta y hasta finales de los noventas. Por el contrario, se refería al pueblo desafiante, exigente y sabe que no hay mejor manera de obtener lo que se desea, si no es mostrando el músculo que se tiene a través del recurso humano.

Un pueblo que, por cierto, el Ejecutivo conoce a la perfección porque en más de una ocasión lo llamó a moverse cuando estuvo del otro lado del ejercicio del poder.

Según las últimas imágenes que circularon en las redes, en un comunicado, los líderes de las asociaciones campesinas les informaban a sus allegados que el Presidente López Obrador los escucharía el día de ayer, jueves. Hasta este instante, sigo esperando los resultados de esta reunión.

¡Hasta la próxima!

Escríbame a: licajimenezmcc@hotmail.com

Y recuerde, para mañana ¡Despierte, no se duerma que será un gran día!


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