/ domingo 20 de agosto de 2023

Hablemos legal | El embarazo sin pareja, obligaciones

Cuántas ocasiones cientos de mujeres pasan solas su etapa del embarazo, lo cual no creo sea de su agrado, pero más que ese abandono físico, hablemos del abandono legal, aquel que se refiere al incumplimiento de las obligaciones que hay en el embarazo.

Normalmente la mujer embarazada deriva como resultado de una relación sexual con un varón donde ambos aportan su naturaleza para la concepción; planeado o no el embarazo es algo que esta regulado por ley, recuerdo un tema sobre la diferencia entre hecho jurídico y acto jurídico, el acto es el realizado con la intención, en este caso la decisión de la pareja de concebir y el hecho es definido como algo sucedido pero sin buscar un objetivo, en el embarazo lo traducimos a que no funcionó un método anticonceptivo o no fue la intención de la relación sexual llegar al embarazo; en ambos hecho y acto existen derechos y obligaciones.

Para ello nos trasladamos al Código Civil del Estado de Tamaulipas que en su artículo 277 fracción primera establece: “Los alimentos comprenden: I. La comida, el vestido, la habitación, la atención médica, la hospitalaria y en su caso, los gastos de embarazo y parto…“ y como bien lo leyeron es un derecho y obligación denominado alimentos el que se le cubran los gastos de embarazo y parto a la mujer, lo dice claramente la legislación civil, esto implica una obligación para quien es la pareja o persona que tuvo vinculación en la concepción, ya que en camino viene un ser humano que requiere que sus padres lo cuiden en todo aspecto desde su concepción hasta todas las etapas de desarrollo; pero surge otra pregunta, ¿y si no estamos casados o no somos concubinos, qué sucede? La realidad es que este tipo de casos son muy comunes en la vida diaria pero legislativamente hace falta regular más detalladamente esa circunstancia.

A la pregunta anterior podemos aplicar el contenido de la ley de paternidad responsable de Tamaulipas, donde existe un procedimiento para que se reconozca la presunción de la paternidad con el efecto de poder solicitar los alimentos y la mujer no se vea desamparada, al menos en el tema económico que es una situación, en el numeral 4 de esa norma jurídica es donde inicia a desglosarse ese procedimiento ante el Oficial del Registro Civil, interesante tema que no se ha dado difusión del mismo, aclarando que esto ultimo es cuando ya ha nacido el hijo, y así se pueda exigir el derecho de alimentos, antes de que se realice el reconocimiento de paternidad para cuando es negado por el padre.

En la actualidad existen muchas normas que protegen a las mujeres y niños, solo es cuestión de hacerlas valer adecuadamente ante instancias competentes para obtener los resultados, de otra manera no se puede exigir un derecho, la recomendación es asesorarse para conocer los derechos y exigirlos, mas en el tema de las mujeres embarazadas y cuando ya ha nacido su hijo o hija, se puede, claro que sí pero hay que ejercer acción en contra de quien sea la parte obligada, ya que de no hacerlo estamos consintiendo algo que a la larga nos acarrea arrepentimiento o nos causa dificultades, nos quejamos pero no hacemos nada, con esta frase cierro

Regeneración 19

Facebook: Fausto E Villarreal

Cuántas ocasiones cientos de mujeres pasan solas su etapa del embarazo, lo cual no creo sea de su agrado, pero más que ese abandono físico, hablemos del abandono legal, aquel que se refiere al incumplimiento de las obligaciones que hay en el embarazo.

Normalmente la mujer embarazada deriva como resultado de una relación sexual con un varón donde ambos aportan su naturaleza para la concepción; planeado o no el embarazo es algo que esta regulado por ley, recuerdo un tema sobre la diferencia entre hecho jurídico y acto jurídico, el acto es el realizado con la intención, en este caso la decisión de la pareja de concebir y el hecho es definido como algo sucedido pero sin buscar un objetivo, en el embarazo lo traducimos a que no funcionó un método anticonceptivo o no fue la intención de la relación sexual llegar al embarazo; en ambos hecho y acto existen derechos y obligaciones.

Para ello nos trasladamos al Código Civil del Estado de Tamaulipas que en su artículo 277 fracción primera establece: “Los alimentos comprenden: I. La comida, el vestido, la habitación, la atención médica, la hospitalaria y en su caso, los gastos de embarazo y parto…“ y como bien lo leyeron es un derecho y obligación denominado alimentos el que se le cubran los gastos de embarazo y parto a la mujer, lo dice claramente la legislación civil, esto implica una obligación para quien es la pareja o persona que tuvo vinculación en la concepción, ya que en camino viene un ser humano que requiere que sus padres lo cuiden en todo aspecto desde su concepción hasta todas las etapas de desarrollo; pero surge otra pregunta, ¿y si no estamos casados o no somos concubinos, qué sucede? La realidad es que este tipo de casos son muy comunes en la vida diaria pero legislativamente hace falta regular más detalladamente esa circunstancia.

A la pregunta anterior podemos aplicar el contenido de la ley de paternidad responsable de Tamaulipas, donde existe un procedimiento para que se reconozca la presunción de la paternidad con el efecto de poder solicitar los alimentos y la mujer no se vea desamparada, al menos en el tema económico que es una situación, en el numeral 4 de esa norma jurídica es donde inicia a desglosarse ese procedimiento ante el Oficial del Registro Civil, interesante tema que no se ha dado difusión del mismo, aclarando que esto ultimo es cuando ya ha nacido el hijo, y así se pueda exigir el derecho de alimentos, antes de que se realice el reconocimiento de paternidad para cuando es negado por el padre.

En la actualidad existen muchas normas que protegen a las mujeres y niños, solo es cuestión de hacerlas valer adecuadamente ante instancias competentes para obtener los resultados, de otra manera no se puede exigir un derecho, la recomendación es asesorarse para conocer los derechos y exigirlos, mas en el tema de las mujeres embarazadas y cuando ya ha nacido su hijo o hija, se puede, claro que sí pero hay que ejercer acción en contra de quien sea la parte obligada, ya que de no hacerlo estamos consintiendo algo que a la larga nos acarrea arrepentimiento o nos causa dificultades, nos quejamos pero no hacemos nada, con esta frase cierro

Regeneración 19

Facebook: Fausto E Villarreal