/ jueves 28 de mayo de 2020

¡Imagínese! | ¿Ya estamos listos?

Me queda claro que el fastidio y el hartazgo generalizado por la cuarentena provocada por la crisis sanitaria por el coronavirus y su mortal enfermedad la Covid-19 imprime en cada uno de nosotros el desesperado deseo de romper de una vez con todo esto y regresar a una “normalidad” como sea, pero la pregunta es ¿ya estamos listos?

Si nos vamos a la respuesta “oficial” encontraremos varios matices, que van, desde la federación que cree que se ha “aplanado la curva” en la estadística de casos, con todo y gira presidencial para arrancar obras incluida, hasta la precaución y la prudencia que sigue manejando el gobierno estatal que con todas sus letras afirma que no habrá regreso a la normalidad por estos días en Tamaulipas, nos pinten del color que nos pinten el “semáforo”.

Esta parece ser la constante de lo que veremos el resto de ambas administraciones, un choque de trenes con enfoque diametralmente opuestos, cada cual con el sustento de sus propios datos y la aplicación de políticas públicas completamente diferentes con objetivos también distintos.

Evidentemente Tamaulipas no es la excepción, pues además de los siete estados que ya integran este bloque de gobernadores que se opone sistemáticamente a la federación, hay ya varios gobiernos locales más que se van sumando y aplican regionalmente sus propias políticas de acuerdo con lo que sus realidades indican y no a la imagen que se dibuja desde palacio nacional.

En la fría estadística numérica cotidiana del país, pareciera que no hemos alcanzado aún lo peor, ni en casos confirmados (unos 75 mil), ni en muertos (más de 8 mil), que a decir del propio gobierno tiene nuestro país la tasa más elevada de mortalidad en América Latina; y en el concierto estatal, más de 1,500 casos confirmados y casi un centenar de defunciones nos colocan también con las cifras más altas en lo que va de la pandemia en Tamaulipas, lo que confirman no los números, sino los nombres y apellidos que revisten de humanidad y del drama de la letalidad de la enfermedad, dando al traste con cualquier cantidad de teorías de conspiración e incredulidades absurdas.

Ante las claras discrepancias en estadísticas que ni parecen ni se ven reales en contraste con las imágenes de hospitales y funerarias a tope en diferentes partes del país, pero más aún ante la indolencia y estupidez que provocan la necesidad de la fiesta, de la celebración y la pachanga, cueste lo que cueste, la respuesta a la pregunta planteada, al menos para mí, está más que clara.

EL TRABAJO DE LOS ALCALDES

Los alcaldes de la zona no bajan la guardia, en Madero Adrián Oseguera pone en marcha obras hidráulicas, de infraestructura urbana, pavimentación de calles y ya lleva más de la mitad de las colonias de la ciudad sometidas a proceso de sanitización, puso en marcha un centro de información telefónica para la pandemia y no deja de lado a los más afectados.

En Altamira la alcaldesa Alma Laura Amparán está al pie del cañón, en las comunidades más afectadas con ayuda alimentaria, distribuyendo más de 40 mil despensas, con varias obras en proceso y poniendo especial énfasis en la limpieza de drenes pluviales. En Tampico Chucho Nader no deja de atender todos los días, sin excepción alguna a los diferentes sectores de la ciudad, de la mano de empresarios, colonos y todos los sectores sociales, trabajando en grandes proyectos de infraestructura turística y al mismo tiempo en la limpieza de todos los sectores de Tampico impulsando además avances tecnológicos como el nuevo sistema de pago en línea del impuesto predial, que pone a Tampico a la vanguardia en ese sentido.

IMPULSAN PROGRAMA COMAPA 24/7

Sin bajar la guardia en el cuidado a la intensidad y a la calidad en el trabajo del organismo operador del agua en Tampico y Madero, el gerente general de la Comapa Zona Conurbada, Jorge Federico Rivera Schotte continúa supervisando las diversas instalaciones a fin de mejorar su operatividad en favor de la ciudadanía.

El trabajo que ha impreso el funcionario estatal al organismo es muy interesante, pues además de los grandes proyectos, que contemplan una inversión de más de 200 millones de pesos para fortalecer el abasto de agua potable a diversas zonas que carecen de un buen servicio, el funcionario no deja de aplicar al mismo tiempo la austeridad que permite a la Comapa hacer más con menos, optimizando los recursos humanos y materiales en un programa denominado 24/7.

Este es un buen ejemplo de lo que se puede lograr con ingenio y estrategia en beneficio de la gente desde la administración pública, su trabajo mata la grilla.

Me queda claro que el fastidio y el hartazgo generalizado por la cuarentena provocada por la crisis sanitaria por el coronavirus y su mortal enfermedad la Covid-19 imprime en cada uno de nosotros el desesperado deseo de romper de una vez con todo esto y regresar a una “normalidad” como sea, pero la pregunta es ¿ya estamos listos?

Si nos vamos a la respuesta “oficial” encontraremos varios matices, que van, desde la federación que cree que se ha “aplanado la curva” en la estadística de casos, con todo y gira presidencial para arrancar obras incluida, hasta la precaución y la prudencia que sigue manejando el gobierno estatal que con todas sus letras afirma que no habrá regreso a la normalidad por estos días en Tamaulipas, nos pinten del color que nos pinten el “semáforo”.

Esta parece ser la constante de lo que veremos el resto de ambas administraciones, un choque de trenes con enfoque diametralmente opuestos, cada cual con el sustento de sus propios datos y la aplicación de políticas públicas completamente diferentes con objetivos también distintos.

Evidentemente Tamaulipas no es la excepción, pues además de los siete estados que ya integran este bloque de gobernadores que se opone sistemáticamente a la federación, hay ya varios gobiernos locales más que se van sumando y aplican regionalmente sus propias políticas de acuerdo con lo que sus realidades indican y no a la imagen que se dibuja desde palacio nacional.

En la fría estadística numérica cotidiana del país, pareciera que no hemos alcanzado aún lo peor, ni en casos confirmados (unos 75 mil), ni en muertos (más de 8 mil), que a decir del propio gobierno tiene nuestro país la tasa más elevada de mortalidad en América Latina; y en el concierto estatal, más de 1,500 casos confirmados y casi un centenar de defunciones nos colocan también con las cifras más altas en lo que va de la pandemia en Tamaulipas, lo que confirman no los números, sino los nombres y apellidos que revisten de humanidad y del drama de la letalidad de la enfermedad, dando al traste con cualquier cantidad de teorías de conspiración e incredulidades absurdas.

Ante las claras discrepancias en estadísticas que ni parecen ni se ven reales en contraste con las imágenes de hospitales y funerarias a tope en diferentes partes del país, pero más aún ante la indolencia y estupidez que provocan la necesidad de la fiesta, de la celebración y la pachanga, cueste lo que cueste, la respuesta a la pregunta planteada, al menos para mí, está más que clara.

EL TRABAJO DE LOS ALCALDES

Los alcaldes de la zona no bajan la guardia, en Madero Adrián Oseguera pone en marcha obras hidráulicas, de infraestructura urbana, pavimentación de calles y ya lleva más de la mitad de las colonias de la ciudad sometidas a proceso de sanitización, puso en marcha un centro de información telefónica para la pandemia y no deja de lado a los más afectados.

En Altamira la alcaldesa Alma Laura Amparán está al pie del cañón, en las comunidades más afectadas con ayuda alimentaria, distribuyendo más de 40 mil despensas, con varias obras en proceso y poniendo especial énfasis en la limpieza de drenes pluviales. En Tampico Chucho Nader no deja de atender todos los días, sin excepción alguna a los diferentes sectores de la ciudad, de la mano de empresarios, colonos y todos los sectores sociales, trabajando en grandes proyectos de infraestructura turística y al mismo tiempo en la limpieza de todos los sectores de Tampico impulsando además avances tecnológicos como el nuevo sistema de pago en línea del impuesto predial, que pone a Tampico a la vanguardia en ese sentido.

IMPULSAN PROGRAMA COMAPA 24/7

Sin bajar la guardia en el cuidado a la intensidad y a la calidad en el trabajo del organismo operador del agua en Tampico y Madero, el gerente general de la Comapa Zona Conurbada, Jorge Federico Rivera Schotte continúa supervisando las diversas instalaciones a fin de mejorar su operatividad en favor de la ciudadanía.

El trabajo que ha impreso el funcionario estatal al organismo es muy interesante, pues además de los grandes proyectos, que contemplan una inversión de más de 200 millones de pesos para fortalecer el abasto de agua potable a diversas zonas que carecen de un buen servicio, el funcionario no deja de aplicar al mismo tiempo la austeridad que permite a la Comapa hacer más con menos, optimizando los recursos humanos y materiales en un programa denominado 24/7.

Este es un buen ejemplo de lo que se puede lograr con ingenio y estrategia en beneficio de la gente desde la administración pública, su trabajo mata la grilla.