/ sábado 12 de septiembre de 2020

Match Point | Invierte tiempo en cosas positivas, incluso el pensamiento

Muy buenos días a todos nuestros amables lectores, es un gusto saludarlos en este segundo sábado del mes de septiembre. Este día tenemos información interesante para compartir y comentar con todos ustedes, tenistas, amantes del deporte blanco y público en general.

A través de dos semanas de competencia se ha estado jugando el Grand Slam de Estados Unidos, muchos buenos partidos, muchas cosas que han sucedido y que podemos comentar antes de entrar en el terreno de los resultados. Antes que todo, creemos que lo sucedido con el número uno del ranking mundial, el serbio Novak Djokovic es lo más trascendente, porque siendo el jugador más importante del mundo, arriba de él no hay alguien más, al menos por el momento, la situación que vivió (provocada por él mismo) deja una marca sin precedente para su carrera.

Resulta que el señor, en una rabieta muy común en todos los jugadores, lanza una pelota y la golpea con su raqueta hacia atrás, sin voltear a ver la dirección que tomó y sin fijarse quién estaba atrás de él, impactando la humanidad de una juez de línea. Como inmediata consecuencia, según reza el reglamento, el jugador iba a ser sancionado con la expulsión y pérdida del partido.

Como ya lo comentamos en otro momento, aquí la infracción ya tenía la sentencia por cuestiones reglamentarias, lo curioso fue, por no llamarle de otra manera, que la juez de línea que recibió el golpe tuvo una actuación memorable y digna de ser nominada al premio “Oscar”, superando por mucho al jugador de futbol Neymar, criticado en tantas ocasiones precisamente por dramatizar de forma exagerada las faltas que recibe.

En este caso la señora juez, que debe tener bastantes años cumpliendo esa función, sabía perfecto que el riesgo de que algo así pudiera suceder es inherente a su trabajo, sin embargo, actuó como si hubiera recibido un misil antiaéreo logrando quizá lo que buscaba, ser famosa saliendo en televisión con acercamientos y todo lo que rodea la atención de los médicos. Ojo, que hacemos el comentario de la actitud de la juez, no de la situación, porque hace algunos torneos, Rafael Nadal impactó la pelota con todo su poder para devolverla hacia el otro lado de la red, golpeando en el rostro a una niña recoge pelotas, ¿imaginan ustedes la velocidad que llevaba la pelota?, quien sólo se limitó a llorar un poco y sobarse.

Djokovic golpeó la pelota hacia atrás, no sabemos qué tan fuerte pudo ir, pero nada comparado con el golpe frontal que Nadal le propinó a la niña, la diferencia debió ser abismal en cuanto a velocidad y fuerza en este caso, pero la jueza pareció haber recibido un cañonazo, finalmente, el serbio perdió el partido y fue descalificado recibiendo las sanciones correspondientes y ahí queda la tremenda actuación de la juez de línea, que no ha recibido su premio por semejante drama, que ni venía al caso, ya que el castigo para el jugador era inminente.

En la columna anterior hicimos una pregunta en general, ¿Qué comen o hacen en Estonia, que no podamos comer o hacer en México?, este cuestionamiento nos lo hacemos porque Estonia es un país con menos habitantes que el estado de Tamaulipas, y tienen a Anett Kontaveit en el máximo circuito, en un número 14 del ranking mundial. ¿Acaso en México no puede salir una sola jugadora que pueda estar en ese nivel? Parece que en nuestro país jamás pasaremos del tenis social y de simples proyectos que nunca llegan a ser realidades. Si no lo viéramos en otros países, quizá entenderíamos que no se puede, grandes potencias lo hacen y decimos ok, pero, que lo haga un país tan pequeño, nos da una buena lección de lo que es trabajar como se debe y nada tienen que ver pandemias y todo ese montón de excusas que siempre salen a relucir.

Al cierre de esta columna la final femenil del US Open sería entre la “lesionada” japonesa Naomi Osaka y le bielorrusa Victoria Azarenka, esperamos que sea un buen partido.

Como es costumbre, hoy enviamos un saludo afectuoso a un tenista tampiqueño, miembro de una familia de deportistas exitosos, entre futbolistas y tenistas. Nos referimos a Jesús Garibaldi, jugador de tenis con extraordinario talento, exitoso en torneos locales y universitarios, campeón en múltiples ocasiones y siempre dispuesto a seguir por el camino del triunfo.

Nuestra reflexión de hoy… Invierte tiempo en cosas positivas, incluso el pensamiento.

Comentarios y sugerencias… max_1607@hotmail.com @ÁlamosArmando Punto para partido.

Muy buenos días a todos nuestros amables lectores, es un gusto saludarlos en este segundo sábado del mes de septiembre. Este día tenemos información interesante para compartir y comentar con todos ustedes, tenistas, amantes del deporte blanco y público en general.

A través de dos semanas de competencia se ha estado jugando el Grand Slam de Estados Unidos, muchos buenos partidos, muchas cosas que han sucedido y que podemos comentar antes de entrar en el terreno de los resultados. Antes que todo, creemos que lo sucedido con el número uno del ranking mundial, el serbio Novak Djokovic es lo más trascendente, porque siendo el jugador más importante del mundo, arriba de él no hay alguien más, al menos por el momento, la situación que vivió (provocada por él mismo) deja una marca sin precedente para su carrera.

Resulta que el señor, en una rabieta muy común en todos los jugadores, lanza una pelota y la golpea con su raqueta hacia atrás, sin voltear a ver la dirección que tomó y sin fijarse quién estaba atrás de él, impactando la humanidad de una juez de línea. Como inmediata consecuencia, según reza el reglamento, el jugador iba a ser sancionado con la expulsión y pérdida del partido.

Como ya lo comentamos en otro momento, aquí la infracción ya tenía la sentencia por cuestiones reglamentarias, lo curioso fue, por no llamarle de otra manera, que la juez de línea que recibió el golpe tuvo una actuación memorable y digna de ser nominada al premio “Oscar”, superando por mucho al jugador de futbol Neymar, criticado en tantas ocasiones precisamente por dramatizar de forma exagerada las faltas que recibe.

En este caso la señora juez, que debe tener bastantes años cumpliendo esa función, sabía perfecto que el riesgo de que algo así pudiera suceder es inherente a su trabajo, sin embargo, actuó como si hubiera recibido un misil antiaéreo logrando quizá lo que buscaba, ser famosa saliendo en televisión con acercamientos y todo lo que rodea la atención de los médicos. Ojo, que hacemos el comentario de la actitud de la juez, no de la situación, porque hace algunos torneos, Rafael Nadal impactó la pelota con todo su poder para devolverla hacia el otro lado de la red, golpeando en el rostro a una niña recoge pelotas, ¿imaginan ustedes la velocidad que llevaba la pelota?, quien sólo se limitó a llorar un poco y sobarse.

Djokovic golpeó la pelota hacia atrás, no sabemos qué tan fuerte pudo ir, pero nada comparado con el golpe frontal que Nadal le propinó a la niña, la diferencia debió ser abismal en cuanto a velocidad y fuerza en este caso, pero la jueza pareció haber recibido un cañonazo, finalmente, el serbio perdió el partido y fue descalificado recibiendo las sanciones correspondientes y ahí queda la tremenda actuación de la juez de línea, que no ha recibido su premio por semejante drama, que ni venía al caso, ya que el castigo para el jugador era inminente.

En la columna anterior hicimos una pregunta en general, ¿Qué comen o hacen en Estonia, que no podamos comer o hacer en México?, este cuestionamiento nos lo hacemos porque Estonia es un país con menos habitantes que el estado de Tamaulipas, y tienen a Anett Kontaveit en el máximo circuito, en un número 14 del ranking mundial. ¿Acaso en México no puede salir una sola jugadora que pueda estar en ese nivel? Parece que en nuestro país jamás pasaremos del tenis social y de simples proyectos que nunca llegan a ser realidades. Si no lo viéramos en otros países, quizá entenderíamos que no se puede, grandes potencias lo hacen y decimos ok, pero, que lo haga un país tan pequeño, nos da una buena lección de lo que es trabajar como se debe y nada tienen que ver pandemias y todo ese montón de excusas que siempre salen a relucir.

Al cierre de esta columna la final femenil del US Open sería entre la “lesionada” japonesa Naomi Osaka y le bielorrusa Victoria Azarenka, esperamos que sea un buen partido.

Como es costumbre, hoy enviamos un saludo afectuoso a un tenista tampiqueño, miembro de una familia de deportistas exitosos, entre futbolistas y tenistas. Nos referimos a Jesús Garibaldi, jugador de tenis con extraordinario talento, exitoso en torneos locales y universitarios, campeón en múltiples ocasiones y siempre dispuesto a seguir por el camino del triunfo.

Nuestra reflexión de hoy… Invierte tiempo en cosas positivas, incluso el pensamiento.

Comentarios y sugerencias… max_1607@hotmail.com @ÁlamosArmando Punto para partido.