/ jueves 3 de diciembre de 2020

Ocurrencias del futbol | Comprimir al adversario... la gran propuesta de Rinus Michels

Lo colectivo sobre el individualismo.

Arrancan las semifinales del Guardianes 2020. Se dice que las Liguillas se disputan distinto que la Liga, pero, ¿en qué estriba lo distinto? ¿en lo técnico? ¿en lo táctico? ¿en lo físico? Finalmente se confirma lo absurdo de nuestro sistema de competencia que tanto defienden los comentaristas, que fieles a sus jefes, la TV, cuyo negocio es divertir a la borregada y claro está, que a la borregada no le interesa Shakespeare, ni Cien años de soledad, ni La región más transparente. No, a la borregada le entusiasma ver al Guadalajara hacer el ridículo durante toda la competencia, para que retornando de entre los muertos pueda alzarse con el campeonato, díganme en qué parte del mundo es posible esto.

Y claro, no siempre suele cumplirse esto. Los Tigres del "Tuca" Ferreti lo hacen año tras año y así lograron ser los más ganadores de Liguillas de la década. Pero no, como ya lo dije, este sistema de huevonear mirando como se matan los demás, seguros de que con las plantillas que cuentan, superiores a las otras, serían muy majes si no califican entre los ocho que componen la Liguilla, para ahí vérselas con los burros que por echarle ganas durante toda la competencia llegan convertidos en hospitales. Pero esto es lo que tenemos y no le vamos a hacer el feo. De lo malo, lo menos peor.

Tenemos como semifinalistas al León, las Chivas, Pumas y Cruz azul. Olvidemos cómo jugaron en la Liga y atendamos a lo que dispondrán los directores técnicos, para que esto sea distinto que la Liga. En octavos y cuartos de final hemos visto cómo los que ganaron el primer juego, excepto las Chivas, en el juego de vuelta se echaron para atrás tratando de conservar el resultado, llevándose un buen susto. Si acaso Cruz azul logró en parte imponer condiciones, aunque, a decir verdad, los Tigres sacatones tuvieron oportunidad de complicarle más el juego a la máquina.

Parecía que el Cruz azul me convencería de que saben manejar un resultado, pero hoy han salido adelante gracias a la inefectividad de Tigres. Por eso no dejo de admirar a los practicantes del futbol total, de los cuales quedan ya muy pocos, siendo actualmente su mejor exponente Pep Guardiola, quien continúa haciendo uso de varios aspectos de aquella legendaria propuesta futbolística que revolucionó a este deporte. Y este éxito de Guardiola se debe a que él fue educado en esto por Johan Cruyff, que fuera el alumno más aventajado de Rinus Michels primero y, después, del gran maestro rumano Stefan Kovacs.

El aspecto técnico que plantea el futbol total consiste en crear un equipo equilibrado en el que todos los jugadores estén capacitados para desempeñar funciones ofensivas y defensivas. Incluso el portero, cuando el equipo organiza su ataque, debe constituirse en un jugador de campo, caso del alemán Manuel Neuer en la actualidad y en el pasado inmediato el mexicano Jorge Campos y el colombiano René Higuita, capacitados para salir de su propia área y jugar como si se tratara de un defensa escoba.

El nivel técnico del equipo debe de ser elevado, pero se necesita uno o varios jugadores que sean capaces de ordenar el juego. Esta función ordenadora, en el Ajax, la realizaba Johan Cruyff, mientras que en la selección holandesa que jugó el Mundial 1974 la compartían el propio Cruyff y el defensa Ruud Krol, extraordinario jugador que en aquella selección calificaba como el mejor en cada una de las posiciones excepto en la portería.

En el aspecto físico, el equipo que practique el futbol total requiere hombres rápidos y atléticos. Los jugadores necesitan potencia, velocidad y resistencia en lo que cabe, ya que velocidad y resistencia son cualidades que no vienen en paquete, o se tiene una o se tiene la otra, pero no ambas. Se puede ser veloz y algo resistente, o resistente y algo veloz... En el caso de Krol parecía tratarse de un fenómeno, pues el hombre estaba en todos lados y en campo abierto era un guepardo... Fuertes, ya que en los reducidos espacios en que se juega, dada la presión constante que las líneas ejercen sobre el contrario, los choques entre jugadores son frecuentes en uno y otro conjunto y, por lógica, siempre lleva ventaja el jugador mejor preparado.

En el orden táctico, el equipo que practica el futbol total junta continuamente las líneas, tanto en la defensa como en el ataque. Se juega siempre a un ritmo alto y los jugadores deben saber pasar con precisión la pelota a ese ritmo, sin necesidad de pararla para asegurar una entrega. Los marcajes se hacen en zonas -a cada jugador le corresponde una zona del campo, con lo que es imposible que se produzcan aglomeraciones pese a jugar a presión constante- y en todo caso los jugadores deben relevarse en los marcajes. Esta es una diferencia fundamental en el estilo de futbol jugado por los alemanes, que realizan marcajes individuales, respecto de los holandeses, que lo hacen por zonas.

Una vez que un equipo observe los principios enunciados, ya está en condiciones de practicar el futbol total, si se atiene a las seis características del juego que Rinus Michels considera fundamentales: Tener siempre la iniciativa para desarrollar el juego propio... Buscar y cazar el balón allí donde se encuentre, como tarea primordial... Reducir el espacio de juego para facilitar esa caza del balón, cerrando las líneas constantemente... Una vez que se posee el balón, desarrollar un juego de ataque lo más variado posible, en el que participen todas las líneas... Practicar constantemente los relevos, es decir, las permutas entre compañeros... Dominar el ritmo de juego, tanto en aceleración como en disminución o pausa... Al terminar, todos concluirán, que hemos estado hablando del León...

Hasta pronto amigo.

Lo colectivo sobre el individualismo.

Arrancan las semifinales del Guardianes 2020. Se dice que las Liguillas se disputan distinto que la Liga, pero, ¿en qué estriba lo distinto? ¿en lo técnico? ¿en lo táctico? ¿en lo físico? Finalmente se confirma lo absurdo de nuestro sistema de competencia que tanto defienden los comentaristas, que fieles a sus jefes, la TV, cuyo negocio es divertir a la borregada y claro está, que a la borregada no le interesa Shakespeare, ni Cien años de soledad, ni La región más transparente. No, a la borregada le entusiasma ver al Guadalajara hacer el ridículo durante toda la competencia, para que retornando de entre los muertos pueda alzarse con el campeonato, díganme en qué parte del mundo es posible esto.

Y claro, no siempre suele cumplirse esto. Los Tigres del "Tuca" Ferreti lo hacen año tras año y así lograron ser los más ganadores de Liguillas de la década. Pero no, como ya lo dije, este sistema de huevonear mirando como se matan los demás, seguros de que con las plantillas que cuentan, superiores a las otras, serían muy majes si no califican entre los ocho que componen la Liguilla, para ahí vérselas con los burros que por echarle ganas durante toda la competencia llegan convertidos en hospitales. Pero esto es lo que tenemos y no le vamos a hacer el feo. De lo malo, lo menos peor.

Tenemos como semifinalistas al León, las Chivas, Pumas y Cruz azul. Olvidemos cómo jugaron en la Liga y atendamos a lo que dispondrán los directores técnicos, para que esto sea distinto que la Liga. En octavos y cuartos de final hemos visto cómo los que ganaron el primer juego, excepto las Chivas, en el juego de vuelta se echaron para atrás tratando de conservar el resultado, llevándose un buen susto. Si acaso Cruz azul logró en parte imponer condiciones, aunque, a decir verdad, los Tigres sacatones tuvieron oportunidad de complicarle más el juego a la máquina.

Parecía que el Cruz azul me convencería de que saben manejar un resultado, pero hoy han salido adelante gracias a la inefectividad de Tigres. Por eso no dejo de admirar a los practicantes del futbol total, de los cuales quedan ya muy pocos, siendo actualmente su mejor exponente Pep Guardiola, quien continúa haciendo uso de varios aspectos de aquella legendaria propuesta futbolística que revolucionó a este deporte. Y este éxito de Guardiola se debe a que él fue educado en esto por Johan Cruyff, que fuera el alumno más aventajado de Rinus Michels primero y, después, del gran maestro rumano Stefan Kovacs.

El aspecto técnico que plantea el futbol total consiste en crear un equipo equilibrado en el que todos los jugadores estén capacitados para desempeñar funciones ofensivas y defensivas. Incluso el portero, cuando el equipo organiza su ataque, debe constituirse en un jugador de campo, caso del alemán Manuel Neuer en la actualidad y en el pasado inmediato el mexicano Jorge Campos y el colombiano René Higuita, capacitados para salir de su propia área y jugar como si se tratara de un defensa escoba.

El nivel técnico del equipo debe de ser elevado, pero se necesita uno o varios jugadores que sean capaces de ordenar el juego. Esta función ordenadora, en el Ajax, la realizaba Johan Cruyff, mientras que en la selección holandesa que jugó el Mundial 1974 la compartían el propio Cruyff y el defensa Ruud Krol, extraordinario jugador que en aquella selección calificaba como el mejor en cada una de las posiciones excepto en la portería.

En el aspecto físico, el equipo que practique el futbol total requiere hombres rápidos y atléticos. Los jugadores necesitan potencia, velocidad y resistencia en lo que cabe, ya que velocidad y resistencia son cualidades que no vienen en paquete, o se tiene una o se tiene la otra, pero no ambas. Se puede ser veloz y algo resistente, o resistente y algo veloz... En el caso de Krol parecía tratarse de un fenómeno, pues el hombre estaba en todos lados y en campo abierto era un guepardo... Fuertes, ya que en los reducidos espacios en que se juega, dada la presión constante que las líneas ejercen sobre el contrario, los choques entre jugadores son frecuentes en uno y otro conjunto y, por lógica, siempre lleva ventaja el jugador mejor preparado.

En el orden táctico, el equipo que practica el futbol total junta continuamente las líneas, tanto en la defensa como en el ataque. Se juega siempre a un ritmo alto y los jugadores deben saber pasar con precisión la pelota a ese ritmo, sin necesidad de pararla para asegurar una entrega. Los marcajes se hacen en zonas -a cada jugador le corresponde una zona del campo, con lo que es imposible que se produzcan aglomeraciones pese a jugar a presión constante- y en todo caso los jugadores deben relevarse en los marcajes. Esta es una diferencia fundamental en el estilo de futbol jugado por los alemanes, que realizan marcajes individuales, respecto de los holandeses, que lo hacen por zonas.

Una vez que un equipo observe los principios enunciados, ya está en condiciones de practicar el futbol total, si se atiene a las seis características del juego que Rinus Michels considera fundamentales: Tener siempre la iniciativa para desarrollar el juego propio... Buscar y cazar el balón allí donde se encuentre, como tarea primordial... Reducir el espacio de juego para facilitar esa caza del balón, cerrando las líneas constantemente... Una vez que se posee el balón, desarrollar un juego de ataque lo más variado posible, en el que participen todas las líneas... Practicar constantemente los relevos, es decir, las permutas entre compañeros... Dominar el ritmo de juego, tanto en aceleración como en disminución o pausa... Al terminar, todos concluirán, que hemos estado hablando del León...

Hasta pronto amigo.