/ sábado 8 de enero de 2022

Ocurrencias del futbol | Cuarta Copa consecutiva para el Real Madrid

La cuarta edición de la Copa de Europa, correspondiente a la temporada 1958-1959, la disputaron 26 equipos pertenecientes a 25 naciones.

Por España intervinieron el Real Madrid, campeón de la temporada anterior y el Atlético de Madrid, sub-campeon de la Liga Española. Dirigidos por Fernando Daucik, el Atlético de Madrid poseía una plantilla en las que Pazos era el portero titular, Callejo, Calleja, Rivilla, Alvarito, Mendiondo, Chuzo y Rafa componían las líneas de defensas y medios, en la delantera formaban habitualmente Miguel, Mendoza, Vavá, Peiró y Collar.

En la primera eliminatoria, los Atléticos se enfrentaron al Drucombra de Irlanda, que fue goleado en el estadio Metropolitano 8-0 y nuevamente en su terruño 1-5.

La segunda ronda enfrentó a los Colchoneros con el CDNA de Sofía 1-0. El desempate se disputó en Ginebra y el Atlético se impuso 3-1, con dos goles de Vavá y el tercero de Callejo. En cuartos de final, el equipo rojiblanco se enfrentó al Schalke 04 alemán, que fue batido en el Metropolitano por 3-0 con goles de Vavá, Peiró y Miguel y, cedió un empate 1-1 con gol de Vavá en su campo de Gelsenkirchen.

Las finales enfrentaron al Atlético con el Real Madrid. El equipo de Santiago Bernabéu había introducido en su plantilla el refuerzo de Ferenc Puskas, un hombre que había vestido en 85 ocasiones la camiseta nacional húngara y que a sus 31 años constituía una incógnita para su nuevo equipo.

El Madrid llegó a las semifinales al eliminar al Besiktas de Estambul y al Wiener de la capital austriaca. El partido jugado en el Prater de Viena fue particularmente violento. Puskas fue expulsado y salió del campo escoltado por la policía.

Miguel Muñoz que ocupaba el banquillo porque Luis Carniglia se había quedado en Madrid aquejado de una apendicitis, también sufrió en propia carne la intempestiva conducta de los agentes austriacos. En ese ambiente hostil el Madrid logró forzar un empate a cero y en el encuentro de vuelta se impuso ampliamente 7-1.

La primera semifinal Real Madrid- Atlético se disputó en el estadio Santiago Bernabéu. Ganó el equipo local 2-1. Después de que Chuzo abriera el marcador para los colchoneros, el Real Madrid empató por conducto de Héctor Rial y más adelante Puskas deshizo la igualada. Vavá desperdició una pena máxima al dar opción a que Domínguez detuviera el tiro que habría podido suponer el empate

En el Metropolitano ganó el Atlético 1-0, con remate con la cabeza de Vavá a centro de Miguel. El partido de desempate se disputó en Zaragoza, con nutrida presencia de seguidores de los dos equipos madrileños. En el minuto 15 abrió el marcador Mateos, culminando una gran jugada de Gento, Puskas estableció el 2-1 definitivo.

La final se disputó en Neckarstadion de Stuttgart y al igual que en la primera edición, se enfrentaron el Real Madrid y el Stade de Reims. El Real Madrid se impuso con claridad por dos a cero con goles de Mateos y Di Stéfano en un encuentro de neta superioridad madridista en el que Kopa fue lesionado por una alevosa entrada de su compañero en la selección francesa, Jean Vincent.

Quinto triunfo madridista... El Barcelona entra en la Copa... Los éxitos del Real Madrid en la Copa de Europa habían estimulado a los restantes clubes españoles y en particular al Barcelona, el gran rival del equipo blanco, a reforzarse sensiblemente.

Con una plantilla plagada de figuras y dirigida por el genial y polémico Helenio Herrera, el equipo azulgrana había conseguido vencer en la Liga y en la Copa españolas de la temporada 1958-1959. En la siguiente hizo su debut en la Copa de Europa, en la que intervinieron 26 equipos en representación de 25 países.

El Barcelona había reunido en sus filas a los húngaros Kubala, Kocsis y Czibor, el paraguayo Eulogio Martínez, el brasileño Evaristo, el uruguayo Villaverde, el peruano Loayza y, la gran promesa del futbol español, Luis Suárez y, una buena remesa de jugadores de la cantera catalana, entre los que destacaba Ramallets, Olivella, Gracia, Segarra, Gensana, Verges y Tejada.

Los primeros pasos del equipo azulgrana en la Copa de Europa fueron arrolladores. El CDNA de Zofía, su primer rival, fue arrasado con un empate en la capital húngara 2-2 y una goleada en el Camp Nou 6-2, la noche que se estrenó la iluminación artificial.

Despues fue el Milán de los Grillo y Altafine el que cayó ante la superioridad del equipo catalán que empató en el San Siro 0-0 y ganó en el Camp Nou 5-1. En cuartos de final el Barcelona se enfrentó al Wolverhampton Wanderers de Londres en una eliminatoria que ha sido recordada por mucho tiempo por los aficionados barcelonistas.

En el Camp Nou vencieron los azulgrana 4-0, con dos goles de Villaverde, uno de Kubala y otro de Evaristo y, en el Molineux Grounds, volvieron a imponerse por un rotundo 2-5, en un a genial noche de Kocsis que consiguió cuatro de los cinco goles, completados con otro de Villaverde... Iniciaba la etapa húngara-catalana.

Hasta pronto amigo.

La cuarta edición de la Copa de Europa, correspondiente a la temporada 1958-1959, la disputaron 26 equipos pertenecientes a 25 naciones.

Por España intervinieron el Real Madrid, campeón de la temporada anterior y el Atlético de Madrid, sub-campeon de la Liga Española. Dirigidos por Fernando Daucik, el Atlético de Madrid poseía una plantilla en las que Pazos era el portero titular, Callejo, Calleja, Rivilla, Alvarito, Mendiondo, Chuzo y Rafa componían las líneas de defensas y medios, en la delantera formaban habitualmente Miguel, Mendoza, Vavá, Peiró y Collar.

En la primera eliminatoria, los Atléticos se enfrentaron al Drucombra de Irlanda, que fue goleado en el estadio Metropolitano 8-0 y nuevamente en su terruño 1-5.

La segunda ronda enfrentó a los Colchoneros con el CDNA de Sofía 1-0. El desempate se disputó en Ginebra y el Atlético se impuso 3-1, con dos goles de Vavá y el tercero de Callejo. En cuartos de final, el equipo rojiblanco se enfrentó al Schalke 04 alemán, que fue batido en el Metropolitano por 3-0 con goles de Vavá, Peiró y Miguel y, cedió un empate 1-1 con gol de Vavá en su campo de Gelsenkirchen.

Las finales enfrentaron al Atlético con el Real Madrid. El equipo de Santiago Bernabéu había introducido en su plantilla el refuerzo de Ferenc Puskas, un hombre que había vestido en 85 ocasiones la camiseta nacional húngara y que a sus 31 años constituía una incógnita para su nuevo equipo.

El Madrid llegó a las semifinales al eliminar al Besiktas de Estambul y al Wiener de la capital austriaca. El partido jugado en el Prater de Viena fue particularmente violento. Puskas fue expulsado y salió del campo escoltado por la policía.

Miguel Muñoz que ocupaba el banquillo porque Luis Carniglia se había quedado en Madrid aquejado de una apendicitis, también sufrió en propia carne la intempestiva conducta de los agentes austriacos. En ese ambiente hostil el Madrid logró forzar un empate a cero y en el encuentro de vuelta se impuso ampliamente 7-1.

La primera semifinal Real Madrid- Atlético se disputó en el estadio Santiago Bernabéu. Ganó el equipo local 2-1. Después de que Chuzo abriera el marcador para los colchoneros, el Real Madrid empató por conducto de Héctor Rial y más adelante Puskas deshizo la igualada. Vavá desperdició una pena máxima al dar opción a que Domínguez detuviera el tiro que habría podido suponer el empate

En el Metropolitano ganó el Atlético 1-0, con remate con la cabeza de Vavá a centro de Miguel. El partido de desempate se disputó en Zaragoza, con nutrida presencia de seguidores de los dos equipos madrileños. En el minuto 15 abrió el marcador Mateos, culminando una gran jugada de Gento, Puskas estableció el 2-1 definitivo.

La final se disputó en Neckarstadion de Stuttgart y al igual que en la primera edición, se enfrentaron el Real Madrid y el Stade de Reims. El Real Madrid se impuso con claridad por dos a cero con goles de Mateos y Di Stéfano en un encuentro de neta superioridad madridista en el que Kopa fue lesionado por una alevosa entrada de su compañero en la selección francesa, Jean Vincent.

Quinto triunfo madridista... El Barcelona entra en la Copa... Los éxitos del Real Madrid en la Copa de Europa habían estimulado a los restantes clubes españoles y en particular al Barcelona, el gran rival del equipo blanco, a reforzarse sensiblemente.

Con una plantilla plagada de figuras y dirigida por el genial y polémico Helenio Herrera, el equipo azulgrana había conseguido vencer en la Liga y en la Copa españolas de la temporada 1958-1959. En la siguiente hizo su debut en la Copa de Europa, en la que intervinieron 26 equipos en representación de 25 países.

El Barcelona había reunido en sus filas a los húngaros Kubala, Kocsis y Czibor, el paraguayo Eulogio Martínez, el brasileño Evaristo, el uruguayo Villaverde, el peruano Loayza y, la gran promesa del futbol español, Luis Suárez y, una buena remesa de jugadores de la cantera catalana, entre los que destacaba Ramallets, Olivella, Gracia, Segarra, Gensana, Verges y Tejada.

Los primeros pasos del equipo azulgrana en la Copa de Europa fueron arrolladores. El CDNA de Zofía, su primer rival, fue arrasado con un empate en la capital húngara 2-2 y una goleada en el Camp Nou 6-2, la noche que se estrenó la iluminación artificial.

Despues fue el Milán de los Grillo y Altafine el que cayó ante la superioridad del equipo catalán que empató en el San Siro 0-0 y ganó en el Camp Nou 5-1. En cuartos de final el Barcelona se enfrentó al Wolverhampton Wanderers de Londres en una eliminatoria que ha sido recordada por mucho tiempo por los aficionados barcelonistas.

En el Camp Nou vencieron los azulgrana 4-0, con dos goles de Villaverde, uno de Kubala y otro de Evaristo y, en el Molineux Grounds, volvieron a imponerse por un rotundo 2-5, en un a genial noche de Kocsis que consiguió cuatro de los cinco goles, completados con otro de Villaverde... Iniciaba la etapa húngara-catalana.

Hasta pronto amigo.