/ jueves 10 de febrero de 2022

Ocurrencias del futbol | El corazón materno es la maravilla de la creación

Sólo una madre sabe lo que quiere decir amar y ser feliz.

El Rey ha muerto... ¡Viva el Rey!... Como es costumbre en el futbol mexicano, todo equipo que consigue coronarse inmediatamente al siguiente torneo se cae inexplicablemente, sin que uno pueda creer que es el mismo que nos asombraba con su buen futbol.

El que el León no haya podido contar con Fernando Navarro ni con Luis Montes no es excusa para que un equipo considerado grande merme tanto en su juego, como para ser derrotado en su propia casa.

Este León, uno de los pocos equipos que ha logrado imponerse al síndrome de la campeonitis, cuando habiéndose coronado repitió al siguiente torneo, hoy ha sido eliminado por un sorprendente Toluca.

Del Toluca podemos decir que todo equipo que entra en una racha ganadora, si logra conservarse en ella por un buen tiempo, irá tomando confianza y regularidad, hasta consolidarse como un equipo poderoso, eso es lo que está ocurriendo con el Toluca, en donde los buenos resultados han permitido que Rubens Zambueza, a sus 36 años, haya encontrado la ubicación ideal para poder ejercer su liderazgo.

El balón circula por el Toluca, partiendo siempre de los botines del veterano argentino, quien al contactar tanto con el balón, provoca una ilusión que nos hace creer que el hombre realmente corre más que todos sus compañeros, así la tribuna lo consciente y sus compañeros se ponen a sus órdenes.

Así, jugadores de la iamportancia de Alexis Canelo y Michael Estrada esperan pacientes por la asistencia del Zambu, que siempre es puntual y precisa. Igual ocurre con los jóvenes valores como Castañeda, Santiaguín, Ortega y Luis García, que se desenvuelven con un desparpajo que nadie pensaría que son unos novatos.

Y Raúl López Gómez, el popular “Dedos” López, joven veterano de 28 años, siempre cumplidor, está convertido en el defensa lateral más centrador del torneo, mientras que por el lado izquierdo, el brasileño Diego Rigonato, que llegara como medio volante, posición en la que sufrió bastante llevándose en cada partido la rechifla del público, hasta que Cristante lo puso como defensa izquierdo, posición de la que se ha adueñado luciendo enormidades.

De la gente que llegó, quién iba a pensar que Jorge Torres Nilo, olvidado por el “Tuca” Ferretti, fuera la solución para el problema de la defensa central del Toluca, que había invertido millonadas en la contratación de argentinos famosos que no lograron sacar al buey de la barranca, ahora, el canterano rojinegro se ha convertido en el favorito de Cristante y de la afición de los choriceros.

Lo mismo ocurre con el “Gallito” José Juan Vázquez, uno de los principales aciertos en la contratación de jugadores, quien con sus 33 años luce como en sus mejores tiempos.

Recordamos como al inicio del Guardianes 2021, el Toluca lucía desastrozo, sin embargo, cuando nos olvidamos de todos los satisfactores que buscamos en el futbol y nos dedicamos a disfrutar de él, al punto de que estemos seguros de que los triunfos son producto de disfrutar jugando, todo el equipo, jugadores, cuerpo técnico, utileros, cancheros, directivos se estarán constituyendo en una familia.

Y todo esto se ha ido generando en el interior de este histórico equipo, de los pocos que llegaron a la Primera División para quedarse. (Nunca ha descendido). Y con 10 títulos, se encuentra entre los equipos más ganadores de la Liga MX.

De quien es el mérito, no lo sé. En ocasiones es el director técnico, otras veces es el líderazgo de un jugador importante y muchas veces suele ser eso, el placer por lo que hacemos.

El Toluca, el Atlas y el Puebla se han olvidado de los “deberes”, debo hacer esto, debo hacer aquello, debo gustarle al técnico, debo gustarle al público, deberes que llevan a la angustia, al temor, para dedicarse de lleno a disfrutar, haciendo que el campeonato de goleo individual, la calificación para participar de la Liguilla y los triunfos, sean consecuencia de disfrutar jugando al futbol.

Cuanto hace que veíamos al Atlas como al clásico cheque al portador, a los equipos rivales les bastaba con presentarse a la hora del juego para que se les entregaran los tres puntos. Yo sólo veía a dos que se divertían, Ignacio Malcorra y Luciano Acosta, este último que se fue a la MLS a la que pertenecía, dejando manca a la ofensiva. Ahora, Malcorra y Renato lucen como chamaquitos con bicicleta nueva. Yo mismo critiqué el trabajo de los formadores rojinegros, ya que los canteranos lucían endebles que se caían al menor roce. mismos que ahora lucen un tesón y fortaleza que los hace disfrutar del juego. Merecida calificación de los rojinegros, que finalmente aprendieron a disfrutar jugando.

Cuando cierro mis ojos, veo toda mi vida pasar como si fuera una película y, en ella aparecen momentos muy breves, que sin embargo, son los mejores de mi vida. Los momentos en los que mi madre era la alegría de la casa. Muchas maravillas hay en el universo; pero la obra maestra de la creación, es el corazón de nuestrea madre. El corazón de una madre es el único capital del sentimiento que nunca quiebra y, con el cual se puede contar siempre y en todo tiempo con toda seguridad. Para el hombre que tuvo una buena madre, son sagradas todas las mujeres.

Hasta pronto amigo.

Sólo una madre sabe lo que quiere decir amar y ser feliz.

El Rey ha muerto... ¡Viva el Rey!... Como es costumbre en el futbol mexicano, todo equipo que consigue coronarse inmediatamente al siguiente torneo se cae inexplicablemente, sin que uno pueda creer que es el mismo que nos asombraba con su buen futbol.

El que el León no haya podido contar con Fernando Navarro ni con Luis Montes no es excusa para que un equipo considerado grande merme tanto en su juego, como para ser derrotado en su propia casa.

Este León, uno de los pocos equipos que ha logrado imponerse al síndrome de la campeonitis, cuando habiéndose coronado repitió al siguiente torneo, hoy ha sido eliminado por un sorprendente Toluca.

Del Toluca podemos decir que todo equipo que entra en una racha ganadora, si logra conservarse en ella por un buen tiempo, irá tomando confianza y regularidad, hasta consolidarse como un equipo poderoso, eso es lo que está ocurriendo con el Toluca, en donde los buenos resultados han permitido que Rubens Zambueza, a sus 36 años, haya encontrado la ubicación ideal para poder ejercer su liderazgo.

El balón circula por el Toluca, partiendo siempre de los botines del veterano argentino, quien al contactar tanto con el balón, provoca una ilusión que nos hace creer que el hombre realmente corre más que todos sus compañeros, así la tribuna lo consciente y sus compañeros se ponen a sus órdenes.

Así, jugadores de la iamportancia de Alexis Canelo y Michael Estrada esperan pacientes por la asistencia del Zambu, que siempre es puntual y precisa. Igual ocurre con los jóvenes valores como Castañeda, Santiaguín, Ortega y Luis García, que se desenvuelven con un desparpajo que nadie pensaría que son unos novatos.

Y Raúl López Gómez, el popular “Dedos” López, joven veterano de 28 años, siempre cumplidor, está convertido en el defensa lateral más centrador del torneo, mientras que por el lado izquierdo, el brasileño Diego Rigonato, que llegara como medio volante, posición en la que sufrió bastante llevándose en cada partido la rechifla del público, hasta que Cristante lo puso como defensa izquierdo, posición de la que se ha adueñado luciendo enormidades.

De la gente que llegó, quién iba a pensar que Jorge Torres Nilo, olvidado por el “Tuca” Ferretti, fuera la solución para el problema de la defensa central del Toluca, que había invertido millonadas en la contratación de argentinos famosos que no lograron sacar al buey de la barranca, ahora, el canterano rojinegro se ha convertido en el favorito de Cristante y de la afición de los choriceros.

Lo mismo ocurre con el “Gallito” José Juan Vázquez, uno de los principales aciertos en la contratación de jugadores, quien con sus 33 años luce como en sus mejores tiempos.

Recordamos como al inicio del Guardianes 2021, el Toluca lucía desastrozo, sin embargo, cuando nos olvidamos de todos los satisfactores que buscamos en el futbol y nos dedicamos a disfrutar de él, al punto de que estemos seguros de que los triunfos son producto de disfrutar jugando, todo el equipo, jugadores, cuerpo técnico, utileros, cancheros, directivos se estarán constituyendo en una familia.

Y todo esto se ha ido generando en el interior de este histórico equipo, de los pocos que llegaron a la Primera División para quedarse. (Nunca ha descendido). Y con 10 títulos, se encuentra entre los equipos más ganadores de la Liga MX.

De quien es el mérito, no lo sé. En ocasiones es el director técnico, otras veces es el líderazgo de un jugador importante y muchas veces suele ser eso, el placer por lo que hacemos.

El Toluca, el Atlas y el Puebla se han olvidado de los “deberes”, debo hacer esto, debo hacer aquello, debo gustarle al técnico, debo gustarle al público, deberes que llevan a la angustia, al temor, para dedicarse de lleno a disfrutar, haciendo que el campeonato de goleo individual, la calificación para participar de la Liguilla y los triunfos, sean consecuencia de disfrutar jugando al futbol.

Cuanto hace que veíamos al Atlas como al clásico cheque al portador, a los equipos rivales les bastaba con presentarse a la hora del juego para que se les entregaran los tres puntos. Yo sólo veía a dos que se divertían, Ignacio Malcorra y Luciano Acosta, este último que se fue a la MLS a la que pertenecía, dejando manca a la ofensiva. Ahora, Malcorra y Renato lucen como chamaquitos con bicicleta nueva. Yo mismo critiqué el trabajo de los formadores rojinegros, ya que los canteranos lucían endebles que se caían al menor roce. mismos que ahora lucen un tesón y fortaleza que los hace disfrutar del juego. Merecida calificación de los rojinegros, que finalmente aprendieron a disfrutar jugando.

Cuando cierro mis ojos, veo toda mi vida pasar como si fuera una película y, en ella aparecen momentos muy breves, que sin embargo, son los mejores de mi vida. Los momentos en los que mi madre era la alegría de la casa. Muchas maravillas hay en el universo; pero la obra maestra de la creación, es el corazón de nuestrea madre. El corazón de una madre es el único capital del sentimiento que nunca quiebra y, con el cual se puede contar siempre y en todo tiempo con toda seguridad. Para el hombre que tuvo una buena madre, son sagradas todas las mujeres.

Hasta pronto amigo.