/ domingo 23 de agosto de 2020

Ocurrencias del futbol | El que espera, desespera

Quien desespera, no alcanza; por eso es bueno esperar y no perder la esperanza.

Tenía que ser... Aun sabiendo que la plantilla del Inter de Milán es bastante más alta que la del Sevilla, se estaba compitiendo en un torneo que es exclusivo de los andaluces.

Igual que el Real Madrid es dueño de la Champions League, con 33 orejonas ganadas, siendo el Milán su más cercano perseguidor con cinco copas menos, el Sevilla con seis Copas de la UEFA dobla las ganadas por Juventus, Inter, Atlético de Madrid y Liverpool con 3 respectivamente, Real Madrid que por participar en Champions no lo hace en Europa League, solo ha ganado 2 y, es extraño que el Barcelona no aparezca con ninguna ganada.

Cuando veo la calidad de juego que tienen los argentinos que juegan en Europa, no entiendo para qué necesitan de Lionel Messi. Podría asegurar que, sin él, la selección albiceleste tendría mejores resultados de los que contando con él han tenido. Si acaso deberían preocuparse por su cuadro bajo, especialidad en la que ningún argentino destaca en Europa. Pero después de ver jugar a Ángel Di María, a Lautaro Martínez, a Ever Banega y a Lucas Ocampos, no sé para qué quieren a Messi, sino para incomodar al vestuario, en donde si se gana es porque todo se debe a Messi y, si se pierde es porque nadie apoya a Messi.

Solamente para que puedan comparar la diferencia entre la plantilla del Inter y la del Sevilla, anotaré las alineaciones, asegurándoles que el equipo suplente del Inter es literalmente superior al titular de los andaluces. Inter: Handanovic, Diego Godin, De Vrij, Bastoni, D'Ambrosio, Barella, Brozovic, Gagliardoni, Young, Lautaro Martínez, Lukaku... y el Sevilla... Bono, portero suplente que se levantó al atajarle un penal a Raúl Jiménez, Navas (veteranazo), Kounde, Diego Carlos, Reguilón (prestado del Real Madrid), Jordan, Fernando, Banega, De Jong (el que no quiso al América) y Lucas Ocampo... Este día no jugaron: Skriniar defensa central, Matías Vecino (seleccionado uruguayo), Borja Valero (Ex Real Madrid), Víctor Moses (estrella en la Premier), Antonio Candreva (seleccionado italiano). Christian Eriksen (que desairó al Real Madrid), Alexis Sánchez (de sobra conocido).

Si a tanta desventaja, agregamos la mala suerte de Lopetegui, quien por primera vez está ganando un título, de ahí que al pitar el árbitro la final del encuentro soltara en llanto, recordemos que a tres días de iniciar el Campeonato del Mundo Rusia 2018, fue destituido del cargo de director técnico de la selección española, esto por haberse contratado con el Real Madrid, cargo que tomaría tan pronto terminara su compromiso con la selección, lo que los moralistas de la Federación Española tomaron como una falta grave... Pero el colmo fue que después de haber sido destituido de la selección, al caprichoso de Florentino Pérez no le complació su funcionamiento y lo corrió para sustituirlo por Solari otro madridista, recordemos que Lopetegui fue portero del Real Madrid. Imaginen ustedes, no cualquiera desea continuar después de tanto problema, pero finalmente se salió con la suya, ahora, los mexicanos esperamos que no desista en su empeño por llevar a sus filas al tecatito Corona.

Dentro de los aciertos del Sevilla en esta final, fue la total desconexión de la llave mágica que componen Romelu Lukaku y Lautaro Martínez, que yo, al menos no creía que hubiera podido que los contuviera, pero hoy hemos visto como el argentino fue totalmente anulado, dejando toda la responsabilidad al gigante belga, a quien no pudieron contener los sevillanos que al desconectar el 50% de la llave, abortó el 50 % de la producción de sus rivales.

Por el lado de los andaluces, es digno de admiración la absoluta concentración de Ever Banega, quien no se engancha para nada en revanchismos. Siendo pieza importante, es blanco frecuente de las entradas recias de sus rivales y, el hombre, que en esto no parece argentino, ni se inmuta ni siquiera pareciera interesarle quién fue el que lo atacó con fuerza desmedida, ahí tienen un verdadero líder los de la albiceleste. Y pegado a la banda, el otro argentino importante, Lucas Ocampos, quien como Lukaku, que, con una carrocería impresionante, pareciera no estar hecho para la exquisitez, esquiva contrarios sin siquiera rozarlos, aunque él si se lleve algunos rozones, como ocurrió hoy.

Durante varios minutos estuve temeroso de que con Ocampos pudiese repetirse lo que ocurrió a Zinedine Zidane en su despedida, cuando imposibilitado para continuar, pidió a la bestia que Francia tenía como director técnico, Domenech, que lo cambiara porque ya no tenía fuerzas para continuar, petición no atendida, que provocó lo que ya todos sabemos. Hoy Lucas Ocampos se estuvo quejando durante mucho tiempo, tanto por cansancio (Vaya que corrió), como por un dolor en una de sus piernas. Y por no sé qué razón, Lopetegui desatendió aquella súplica, hasta que Lucas fue al suelo y dijo, ya no me levanto, o me sacan o aquí me quedo sentado, esto lo supongo claro y, solamente así Lucas fue retirado.

Para esto, Luc de Jong, el holandés que desairó al América y, que los seguidores sevillanos protestaron por su alineación, hoy tapó bocas, convirtiéndose en el primer jugador que anota dos goles con la cabeza en un mismo partido, tanto en Europa League, como en Champions, claro, al terminar el juego, el tipo se echó a llorar... El futbol da y quita, de ahí que se presenten escenas contradictorias en donde unos ríen y otros lloran, Hoy, Luc de Jong que es aún un jovencito, fue consolado por su inseparable padre que está con él en las buenas y las malas. Lo mismo ocurrió con Lopetegui, que, sin ser jovencito, le ha tocado sufrir una pandemia recargada por los pésimos acontecimientos sufridos con el Real Madrid y con la selección de España. Que mejor que el abrazo amoroso de su señor padre que estuvo ahí para verlo ganar después de tantos fracasos, su primer trofeo y, ¡vaya Trofeo!

Hasta pronto amigo.

Quien desespera, no alcanza; por eso es bueno esperar y no perder la esperanza.

Tenía que ser... Aun sabiendo que la plantilla del Inter de Milán es bastante más alta que la del Sevilla, se estaba compitiendo en un torneo que es exclusivo de los andaluces.

Igual que el Real Madrid es dueño de la Champions League, con 33 orejonas ganadas, siendo el Milán su más cercano perseguidor con cinco copas menos, el Sevilla con seis Copas de la UEFA dobla las ganadas por Juventus, Inter, Atlético de Madrid y Liverpool con 3 respectivamente, Real Madrid que por participar en Champions no lo hace en Europa League, solo ha ganado 2 y, es extraño que el Barcelona no aparezca con ninguna ganada.

Cuando veo la calidad de juego que tienen los argentinos que juegan en Europa, no entiendo para qué necesitan de Lionel Messi. Podría asegurar que, sin él, la selección albiceleste tendría mejores resultados de los que contando con él han tenido. Si acaso deberían preocuparse por su cuadro bajo, especialidad en la que ningún argentino destaca en Europa. Pero después de ver jugar a Ángel Di María, a Lautaro Martínez, a Ever Banega y a Lucas Ocampos, no sé para qué quieren a Messi, sino para incomodar al vestuario, en donde si se gana es porque todo se debe a Messi y, si se pierde es porque nadie apoya a Messi.

Solamente para que puedan comparar la diferencia entre la plantilla del Inter y la del Sevilla, anotaré las alineaciones, asegurándoles que el equipo suplente del Inter es literalmente superior al titular de los andaluces. Inter: Handanovic, Diego Godin, De Vrij, Bastoni, D'Ambrosio, Barella, Brozovic, Gagliardoni, Young, Lautaro Martínez, Lukaku... y el Sevilla... Bono, portero suplente que se levantó al atajarle un penal a Raúl Jiménez, Navas (veteranazo), Kounde, Diego Carlos, Reguilón (prestado del Real Madrid), Jordan, Fernando, Banega, De Jong (el que no quiso al América) y Lucas Ocampo... Este día no jugaron: Skriniar defensa central, Matías Vecino (seleccionado uruguayo), Borja Valero (Ex Real Madrid), Víctor Moses (estrella en la Premier), Antonio Candreva (seleccionado italiano). Christian Eriksen (que desairó al Real Madrid), Alexis Sánchez (de sobra conocido).

Si a tanta desventaja, agregamos la mala suerte de Lopetegui, quien por primera vez está ganando un título, de ahí que al pitar el árbitro la final del encuentro soltara en llanto, recordemos que a tres días de iniciar el Campeonato del Mundo Rusia 2018, fue destituido del cargo de director técnico de la selección española, esto por haberse contratado con el Real Madrid, cargo que tomaría tan pronto terminara su compromiso con la selección, lo que los moralistas de la Federación Española tomaron como una falta grave... Pero el colmo fue que después de haber sido destituido de la selección, al caprichoso de Florentino Pérez no le complació su funcionamiento y lo corrió para sustituirlo por Solari otro madridista, recordemos que Lopetegui fue portero del Real Madrid. Imaginen ustedes, no cualquiera desea continuar después de tanto problema, pero finalmente se salió con la suya, ahora, los mexicanos esperamos que no desista en su empeño por llevar a sus filas al tecatito Corona.

Dentro de los aciertos del Sevilla en esta final, fue la total desconexión de la llave mágica que componen Romelu Lukaku y Lautaro Martínez, que yo, al menos no creía que hubiera podido que los contuviera, pero hoy hemos visto como el argentino fue totalmente anulado, dejando toda la responsabilidad al gigante belga, a quien no pudieron contener los sevillanos que al desconectar el 50% de la llave, abortó el 50 % de la producción de sus rivales.

Por el lado de los andaluces, es digno de admiración la absoluta concentración de Ever Banega, quien no se engancha para nada en revanchismos. Siendo pieza importante, es blanco frecuente de las entradas recias de sus rivales y, el hombre, que en esto no parece argentino, ni se inmuta ni siquiera pareciera interesarle quién fue el que lo atacó con fuerza desmedida, ahí tienen un verdadero líder los de la albiceleste. Y pegado a la banda, el otro argentino importante, Lucas Ocampos, quien como Lukaku, que, con una carrocería impresionante, pareciera no estar hecho para la exquisitez, esquiva contrarios sin siquiera rozarlos, aunque él si se lleve algunos rozones, como ocurrió hoy.

Durante varios minutos estuve temeroso de que con Ocampos pudiese repetirse lo que ocurrió a Zinedine Zidane en su despedida, cuando imposibilitado para continuar, pidió a la bestia que Francia tenía como director técnico, Domenech, que lo cambiara porque ya no tenía fuerzas para continuar, petición no atendida, que provocó lo que ya todos sabemos. Hoy Lucas Ocampos se estuvo quejando durante mucho tiempo, tanto por cansancio (Vaya que corrió), como por un dolor en una de sus piernas. Y por no sé qué razón, Lopetegui desatendió aquella súplica, hasta que Lucas fue al suelo y dijo, ya no me levanto, o me sacan o aquí me quedo sentado, esto lo supongo claro y, solamente así Lucas fue retirado.

Para esto, Luc de Jong, el holandés que desairó al América y, que los seguidores sevillanos protestaron por su alineación, hoy tapó bocas, convirtiéndose en el primer jugador que anota dos goles con la cabeza en un mismo partido, tanto en Europa League, como en Champions, claro, al terminar el juego, el tipo se echó a llorar... El futbol da y quita, de ahí que se presenten escenas contradictorias en donde unos ríen y otros lloran, Hoy, Luc de Jong que es aún un jovencito, fue consolado por su inseparable padre que está con él en las buenas y las malas. Lo mismo ocurrió con Lopetegui, que, sin ser jovencito, le ha tocado sufrir una pandemia recargada por los pésimos acontecimientos sufridos con el Real Madrid y con la selección de España. Que mejor que el abrazo amoroso de su señor padre que estuvo ahí para verlo ganar después de tantos fracasos, su primer trofeo y, ¡vaya Trofeo!

Hasta pronto amigo.

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