/ martes 7 de diciembre de 2021

Ocurrencias del futbol | Yo, como digo una cosa digo otra

Y hoy les digo que sí... pero no. Igual que lo sugirieron en su tiempo Miguel Gila (humorista español) y Juan Verdaguer (humorista uruguayo) que tanto nos hicieron reír allá por los años 50 y 60, quienes sugerían que en el futbol hubiera dos vencedores, para evitarle el dolor al perdedor y a sus seguidores.

En este caso, yo, fiel seguidor del América, Monterrey y Atlas, he podido ver a mis tres favoritos calificados para la Liguilla, pero, en el colmo de la mala suerte, el América y el Monterrey fueron eliminados, reduciéndose a uno el equipo finalista, el primero que escogí en mi vida: el Atlas.

¿Qué hacer? Cuando les he hablado de las preferencias cromáticas, generalmente son asumidas en la infancia y, suelen ser para toda la vida. Para mí, en 1950 en mi bella Xicoténcatl, echábamos la cascarita en aquel enorme patio de la casa que mi padre rentaba a don Candelario Garza, en donde con porterías marcadas con piedras, Guillermo Martínez "La Ñangara", el "Tirrín", el "Merengue", Manuel García Peña, Fernando García Peña, Armando García Peña, Eduardo Marroquín "La Trucha", Antonio Wong "La Morsa", Arturo Wong, Raúl Celestino Gómez, Adolfo López el "Dumbo", Juan Sharur, Carlos Sharur y Ramón Rivera.

Sin contar con televisión que nos llevara la imagen del futbol de la Primera División, solamente teníamos las noticias a través de los diarios Excélsior, La Prensa y el Esto, que con dos días de atraso llegaban a Ciudad Mante y de ahí a Xico, para que al tercer día de su edición lo estuviéramos leyendo.

Era el año 1951 y nuestra experiencia se iba nutriendo de las propuestas entonces existentes: América (crema), Atlante (azul y grana), Marte (blanco), Necaxa (rayas verticales rojas sobre fondo blanco), Atlas (rojinegros), Oro (azul con franja diagonal amarilla), Guadalajara (rayas verticales rojas, fondo blanco y short azul), Zacatepec (blanca con franja horizontal verde), León (verdes), Puebla (blanca con franja diagonal azul), Tampico (short celeste y medias blancas) y el Veracruz (rojos con short azul).

Los colores eran en primer lugar los que marcaban la preferencia, que eran reforzados por la pueril imaginación que nos suponían los nombres y apodos de los jugadores: el Pirata, el Pachuco, el Dumbo, el Niño, el Pistache, el Médico, el Tepa, el Chango, el Tarzán, el Loco, el Tanque, el Burro, el Mulo, y en aquel 51-52 correspondió al Atlas coronarse campeón de Liga, alineando a los siguientes jugadores: Raúl Córdoba, para mí, de 11 años de edad, fue el mejor portero que han tenido los rojinegros, le apodaban el "Inglés", por su elegancia para jugar.

Jesús "Chita" Aldrete, a quien yo enfrentaría 7 años después, cuando él jugaba para el Monterrey y yo para el Nuevo León. Felipe Zetter, Luis Ornelas, Guillermo del Valle, Javier Novello, Felipe Velázquez, Juan José Novo, Adalberto "Dumbo" López, José "Chivo" Mercado y Edwin Cubero. Con Eduardo Valdatti en la dirección técnica. José "Chivo" Mercado fue el último en desaparecer.

Sí, el popular "Chivo" Mercado se adelantó con un día a Raúl Córdoba que había fallecido un día antes, así, el once rojinegro campeón, al que agregaré a Juan "Chapetes" Gómez, que el día de la coronación fue suplido por "La Chita" Aldrete. Tuve la gran fortuna de haber convivido con ellos en dos ocasiones, una aquí, en la casa de nuestro inolvidable amigo y compañero Catarino Tafoya, quien aparte de vestir la gloriosa camisa orinegra, también lució la rojinegra del Atlas y la de su natal La Piedad. La segunda ocasión fue justo en las instalaciones del Paradero allá en la Perla del Bajío.

Así, habiendo tenido la oportunidad de tratar amistosamente con la gente del Atlas, me congratulo por la elección que en aquel tiempo hizo un niño de 11 años, una elección propia, jamás inducida, pues a esa edad, allá en mi Xico inolvidable, tenía por vecinos a la familia Mariscal Ortega, don Salvador Mariscal "El Mariachi", "Chiva" hasta las cachas y su hermosa esposa, doña Margarita Ortega, rojinegra de hueso colorado.

Padres de mi hermanita Alicia Mariscal Vda. de Yapur, sí, el mismo Jorge Yapur Sherife, "Águila" a rabiar... Familia que con Ana María, Ofelia Alicia y Javier Mariscal Ortega son parte de la historia de mi vida... Como lo dijera Alberto Cortez: Dónde estarán mis amigos distancia, mis compañeros de juego, quién sabe dónde se han ido distancia, lo que habrá sido de ellos, regresaré a mis estrellas distancia, les contaré mi secreto, que sigo amando a mi pueblo distancia, hoy que me encuentro tan lejos... Un corazón de guitarra quisiera, para decir lo que siento.

Quedó fuera el América, quedó fuera Rayados de Monterrey, dos velitas de tres que nutrían a mi esperanza, el futbol es así, se gana y se pierde, en una racha de buena suerte, he podido disfrutar que mis tres dependencias cromáticas hayan permanecido entre los mejores de la competencia regular, uno en primer lugar y el otro en segundo, los tres en cuartos de final y uno como finalista.

Disfruta de la final y una vez que conozcas el resultado, evita escuchar a los comentaristas amargosos, que siempre intentan dejar dudas de los resultados, verlos juntos se me figura una caja repleta de serpientes despotricando siempre en contra de todo lo que no sea como ellos lo dicen, especialmente los árbitros y el VAR, sistema que ellos estuvieron promoviendo contra viento y marea, al que ahora califican como el peor mal que sufre nuestro futbol, cuando son ellos, con la enorme deseducación impartida a la enorme borregada mexicana, a través del alcance de su poderosa red y la libertad de expresión que la ley les confiere.

Lenguaje de cuervos que son los promotores de la burla y el desprecio que siempre llega a la misma conclusión: "SÍ, PERO NO".

Hasta pronto amigo.

Y hoy les digo que sí... pero no. Igual que lo sugirieron en su tiempo Miguel Gila (humorista español) y Juan Verdaguer (humorista uruguayo) que tanto nos hicieron reír allá por los años 50 y 60, quienes sugerían que en el futbol hubiera dos vencedores, para evitarle el dolor al perdedor y a sus seguidores.

En este caso, yo, fiel seguidor del América, Monterrey y Atlas, he podido ver a mis tres favoritos calificados para la Liguilla, pero, en el colmo de la mala suerte, el América y el Monterrey fueron eliminados, reduciéndose a uno el equipo finalista, el primero que escogí en mi vida: el Atlas.

¿Qué hacer? Cuando les he hablado de las preferencias cromáticas, generalmente son asumidas en la infancia y, suelen ser para toda la vida. Para mí, en 1950 en mi bella Xicoténcatl, echábamos la cascarita en aquel enorme patio de la casa que mi padre rentaba a don Candelario Garza, en donde con porterías marcadas con piedras, Guillermo Martínez "La Ñangara", el "Tirrín", el "Merengue", Manuel García Peña, Fernando García Peña, Armando García Peña, Eduardo Marroquín "La Trucha", Antonio Wong "La Morsa", Arturo Wong, Raúl Celestino Gómez, Adolfo López el "Dumbo", Juan Sharur, Carlos Sharur y Ramón Rivera.

Sin contar con televisión que nos llevara la imagen del futbol de la Primera División, solamente teníamos las noticias a través de los diarios Excélsior, La Prensa y el Esto, que con dos días de atraso llegaban a Ciudad Mante y de ahí a Xico, para que al tercer día de su edición lo estuviéramos leyendo.

Era el año 1951 y nuestra experiencia se iba nutriendo de las propuestas entonces existentes: América (crema), Atlante (azul y grana), Marte (blanco), Necaxa (rayas verticales rojas sobre fondo blanco), Atlas (rojinegros), Oro (azul con franja diagonal amarilla), Guadalajara (rayas verticales rojas, fondo blanco y short azul), Zacatepec (blanca con franja horizontal verde), León (verdes), Puebla (blanca con franja diagonal azul), Tampico (short celeste y medias blancas) y el Veracruz (rojos con short azul).

Los colores eran en primer lugar los que marcaban la preferencia, que eran reforzados por la pueril imaginación que nos suponían los nombres y apodos de los jugadores: el Pirata, el Pachuco, el Dumbo, el Niño, el Pistache, el Médico, el Tepa, el Chango, el Tarzán, el Loco, el Tanque, el Burro, el Mulo, y en aquel 51-52 correspondió al Atlas coronarse campeón de Liga, alineando a los siguientes jugadores: Raúl Córdoba, para mí, de 11 años de edad, fue el mejor portero que han tenido los rojinegros, le apodaban el "Inglés", por su elegancia para jugar.

Jesús "Chita" Aldrete, a quien yo enfrentaría 7 años después, cuando él jugaba para el Monterrey y yo para el Nuevo León. Felipe Zetter, Luis Ornelas, Guillermo del Valle, Javier Novello, Felipe Velázquez, Juan José Novo, Adalberto "Dumbo" López, José "Chivo" Mercado y Edwin Cubero. Con Eduardo Valdatti en la dirección técnica. José "Chivo" Mercado fue el último en desaparecer.

Sí, el popular "Chivo" Mercado se adelantó con un día a Raúl Córdoba que había fallecido un día antes, así, el once rojinegro campeón, al que agregaré a Juan "Chapetes" Gómez, que el día de la coronación fue suplido por "La Chita" Aldrete. Tuve la gran fortuna de haber convivido con ellos en dos ocasiones, una aquí, en la casa de nuestro inolvidable amigo y compañero Catarino Tafoya, quien aparte de vestir la gloriosa camisa orinegra, también lució la rojinegra del Atlas y la de su natal La Piedad. La segunda ocasión fue justo en las instalaciones del Paradero allá en la Perla del Bajío.

Así, habiendo tenido la oportunidad de tratar amistosamente con la gente del Atlas, me congratulo por la elección que en aquel tiempo hizo un niño de 11 años, una elección propia, jamás inducida, pues a esa edad, allá en mi Xico inolvidable, tenía por vecinos a la familia Mariscal Ortega, don Salvador Mariscal "El Mariachi", "Chiva" hasta las cachas y su hermosa esposa, doña Margarita Ortega, rojinegra de hueso colorado.

Padres de mi hermanita Alicia Mariscal Vda. de Yapur, sí, el mismo Jorge Yapur Sherife, "Águila" a rabiar... Familia que con Ana María, Ofelia Alicia y Javier Mariscal Ortega son parte de la historia de mi vida... Como lo dijera Alberto Cortez: Dónde estarán mis amigos distancia, mis compañeros de juego, quién sabe dónde se han ido distancia, lo que habrá sido de ellos, regresaré a mis estrellas distancia, les contaré mi secreto, que sigo amando a mi pueblo distancia, hoy que me encuentro tan lejos... Un corazón de guitarra quisiera, para decir lo que siento.

Quedó fuera el América, quedó fuera Rayados de Monterrey, dos velitas de tres que nutrían a mi esperanza, el futbol es así, se gana y se pierde, en una racha de buena suerte, he podido disfrutar que mis tres dependencias cromáticas hayan permanecido entre los mejores de la competencia regular, uno en primer lugar y el otro en segundo, los tres en cuartos de final y uno como finalista.

Disfruta de la final y una vez que conozcas el resultado, evita escuchar a los comentaristas amargosos, que siempre intentan dejar dudas de los resultados, verlos juntos se me figura una caja repleta de serpientes despotricando siempre en contra de todo lo que no sea como ellos lo dicen, especialmente los árbitros y el VAR, sistema que ellos estuvieron promoviendo contra viento y marea, al que ahora califican como el peor mal que sufre nuestro futbol, cuando son ellos, con la enorme deseducación impartida a la enorme borregada mexicana, a través del alcance de su poderosa red y la libertad de expresión que la ley les confiere.

Lenguaje de cuervos que son los promotores de la burla y el desprecio que siempre llega a la misma conclusión: "SÍ, PERO NO".

Hasta pronto amigo.