/ lunes 30 de diciembre de 2019

Propósitos de Año Nuevo

¿Cuántas veces hemos repetido el mismo inventario con proyectos sumamente similares? “Bajar de peso”, “dejar de fumar”, “hacer ejercicio”, “tener un mejor trabajo” y un sinnúmero de etcéteras que presumimos con los familiares y nos repetimos mentalmente con la firme convicción de “ahora sí” mientras ingerimos cada una de las 12 uvas con las que cerramos simbólicamente el último día del año.

Empero, ¿Cuándo nos hemos hecho buenos propósitos ciudadanos para tener una mejor sociedad en la cual desarrollarnos? Y, con un mayor grado de complejidad, si usted gusta tomarlos así, ¿Cuándo nos hemos propuesto hacer un mejor proyecto ciudad de la mano de los gobiernos municipales en turno?

Creo que nunca nos hemos puesto a reflexionar al respecto. La razón humana de esta perspectiva egocentrista es normal, pues cada una de nuestras vidas es individual y nos olvidamos de la perspectiva de empatía, no obstante, nuestro existir es compartido con cada uno de nuestros semejantes en diferentes contextos, momentos y desempeñando distintos roles.

Por lo anteriormente dicho, hoy le invito a que, juntos, tratemos de hacer ese ejercicio. Hagamos una lista de metas y proyectos de vida ciudadana comunes para el 2020 de la mano de las autoridades para crecer un poco más y con mayor orden hasta convertirnos en la zona conurbada que tanto deseamos.

Por principio de cuentas el gobierno deberá apostarle a una mayor inversión para la concreción de proyectos de alto impacto que permitan la generación de nuevos y mejores empleos con salarios dignos que permitan impulsar la economía local. Los ciudadanos contratados, por su parte, deberán empeñarse en ser trabajadores cumplidos, puntuales, respetuosos y comprometidos con los objetivos organizacionales. En otras palabras, el propósito deberá ser cuidar el empleo generado.

Ya sea en el área de turismo, servicios o comercio, se han prometido varias obras que beneficiarán a la zona. Por tanto, nos toca, a través de los miembros de la sociedad, desempeñarse con gusto y ahínco en esas vacantes.

El gobierno deberá tener como propósito mantener el orden y cuidado en las calles, avenidas y bulevares de la zona; sin baches, con semáforos bien coordinados, camellones y banquetas en perfectas condiciones, con una señalética clara y visible que no deje lugar a dudas o ambigüedades en el entendimiento de los conductores y trazos en las calles que indiquen los sentidos y los cruces de peatones.

Al ciudadano en el volante le corresponderá respetar cada uno de esos detalles, sabiendo que en un acto de irresponsabilidad podría poner en riesgo su integridad, la de aquellos que lo acompañan y la de los demás conductores y peatones.

Y con ese último párrafo deseo abrir un paréntesis para insistir en que los conductores en la zona conurbada deberán ser más respetuosos con los pasos de peatones porque no existe esa cultura. Vaya usted cualquier tarde a cruce de las calles Altamira y Colón en el corazón de la ciudad e intente cruzar de una banqueta a otra en ese punto, y observará con profunda decepción que usted, yo y “la nada” representamos lo mismo para los conductores que son detenidos por el semáforo.

Al igual que el caso anterior, podremos citar los cruces de Carranza y Olmos, Obregón y Colón, Juárez y Altamira y más. Estoy seguro de que usted, en estos momentos, ya se está acordando de otras intersecciones en las que ha intentado cruzar y los vehículos invaden la zona peatonal imposibilitándole su objetivo.

Aunque, también debemos reconocer que en ocasiones el viandante es irresponsable y no respeta los semáforos o no usa los puentes para evitar accidentes, es más, cruza a media cuadra “para economizar “pasos, poniendo en riesgo su vida de una manera irresponsable y hasta absurda.

Las autoridades municipales deberán, también, proponerse como plan de trabajo para el 2020, la mejora integral del espacio común en la conurbación. Excelentes parques y jardines que estén limpios, sean cómodos, de fácil acceso para toda la población, con lugares destinados a personas en situación especial, en los que se puedan ver espectáculos artísticos y culturales de calidad para los paseantes como recitales, muestras pictóricas y obras de teatro al aire libre.

Los ciudadanos deberemos asumir el reto de cuidar cada uno de esos espacios no llenándolos de basura, respetando las flores y árboles que allí se siembren, recogiendo la suciedad de los perros que llevamos a pasear, no destruyendo las bancas y los juegos instalados para beneplácito de los más pequeños de la familia.

Esas tres acciones, gentil amigo lector, si las volvemos en una permanente realidad durante el 2020, le aseguro que empezaremos a tener un mejor lugar para vivir.

Por lo pronto, es mi deseo para usted que el 2020 le sonría en temas de economía, seguridad, salud y trabajo y, espero poder seguir compartiendo con usted cada mañana una taza de café, cuando la madrugada aún nos tiene a media luz y, como decía un periodista: “Hasta aquí, porque el tiempo apremia y el espacio, se agota”.

¡Hasta la próxima!

Escríbame a licajimenezmcc@hotmail.com y recuerde, para mañana ¡Despierte, no se duerma que será un gran día!

¿Cuántas veces hemos repetido el mismo inventario con proyectos sumamente similares? “Bajar de peso”, “dejar de fumar”, “hacer ejercicio”, “tener un mejor trabajo” y un sinnúmero de etcéteras que presumimos con los familiares y nos repetimos mentalmente con la firme convicción de “ahora sí” mientras ingerimos cada una de las 12 uvas con las que cerramos simbólicamente el último día del año.

Empero, ¿Cuándo nos hemos hecho buenos propósitos ciudadanos para tener una mejor sociedad en la cual desarrollarnos? Y, con un mayor grado de complejidad, si usted gusta tomarlos así, ¿Cuándo nos hemos propuesto hacer un mejor proyecto ciudad de la mano de los gobiernos municipales en turno?

Creo que nunca nos hemos puesto a reflexionar al respecto. La razón humana de esta perspectiva egocentrista es normal, pues cada una de nuestras vidas es individual y nos olvidamos de la perspectiva de empatía, no obstante, nuestro existir es compartido con cada uno de nuestros semejantes en diferentes contextos, momentos y desempeñando distintos roles.

Por lo anteriormente dicho, hoy le invito a que, juntos, tratemos de hacer ese ejercicio. Hagamos una lista de metas y proyectos de vida ciudadana comunes para el 2020 de la mano de las autoridades para crecer un poco más y con mayor orden hasta convertirnos en la zona conurbada que tanto deseamos.

Por principio de cuentas el gobierno deberá apostarle a una mayor inversión para la concreción de proyectos de alto impacto que permitan la generación de nuevos y mejores empleos con salarios dignos que permitan impulsar la economía local. Los ciudadanos contratados, por su parte, deberán empeñarse en ser trabajadores cumplidos, puntuales, respetuosos y comprometidos con los objetivos organizacionales. En otras palabras, el propósito deberá ser cuidar el empleo generado.

Ya sea en el área de turismo, servicios o comercio, se han prometido varias obras que beneficiarán a la zona. Por tanto, nos toca, a través de los miembros de la sociedad, desempeñarse con gusto y ahínco en esas vacantes.

El gobierno deberá tener como propósito mantener el orden y cuidado en las calles, avenidas y bulevares de la zona; sin baches, con semáforos bien coordinados, camellones y banquetas en perfectas condiciones, con una señalética clara y visible que no deje lugar a dudas o ambigüedades en el entendimiento de los conductores y trazos en las calles que indiquen los sentidos y los cruces de peatones.

Al ciudadano en el volante le corresponderá respetar cada uno de esos detalles, sabiendo que en un acto de irresponsabilidad podría poner en riesgo su integridad, la de aquellos que lo acompañan y la de los demás conductores y peatones.

Y con ese último párrafo deseo abrir un paréntesis para insistir en que los conductores en la zona conurbada deberán ser más respetuosos con los pasos de peatones porque no existe esa cultura. Vaya usted cualquier tarde a cruce de las calles Altamira y Colón en el corazón de la ciudad e intente cruzar de una banqueta a otra en ese punto, y observará con profunda decepción que usted, yo y “la nada” representamos lo mismo para los conductores que son detenidos por el semáforo.

Al igual que el caso anterior, podremos citar los cruces de Carranza y Olmos, Obregón y Colón, Juárez y Altamira y más. Estoy seguro de que usted, en estos momentos, ya se está acordando de otras intersecciones en las que ha intentado cruzar y los vehículos invaden la zona peatonal imposibilitándole su objetivo.

Aunque, también debemos reconocer que en ocasiones el viandante es irresponsable y no respeta los semáforos o no usa los puentes para evitar accidentes, es más, cruza a media cuadra “para economizar “pasos, poniendo en riesgo su vida de una manera irresponsable y hasta absurda.

Las autoridades municipales deberán, también, proponerse como plan de trabajo para el 2020, la mejora integral del espacio común en la conurbación. Excelentes parques y jardines que estén limpios, sean cómodos, de fácil acceso para toda la población, con lugares destinados a personas en situación especial, en los que se puedan ver espectáculos artísticos y culturales de calidad para los paseantes como recitales, muestras pictóricas y obras de teatro al aire libre.

Los ciudadanos deberemos asumir el reto de cuidar cada uno de esos espacios no llenándolos de basura, respetando las flores y árboles que allí se siembren, recogiendo la suciedad de los perros que llevamos a pasear, no destruyendo las bancas y los juegos instalados para beneplácito de los más pequeños de la familia.

Esas tres acciones, gentil amigo lector, si las volvemos en una permanente realidad durante el 2020, le aseguro que empezaremos a tener un mejor lugar para vivir.

Por lo pronto, es mi deseo para usted que el 2020 le sonría en temas de economía, seguridad, salud y trabajo y, espero poder seguir compartiendo con usted cada mañana una taza de café, cuando la madrugada aún nos tiene a media luz y, como decía un periodista: “Hasta aquí, porque el tiempo apremia y el espacio, se agota”.

¡Hasta la próxima!

Escríbame a licajimenezmcc@hotmail.com y recuerde, para mañana ¡Despierte, no se duerma que será un gran día!