/ jueves 12 de septiembre de 2019

Un hermoso final, es lo único que no se le puede quitar a un hombre de grandeza

Admirable el proceso de modernización del futbol en Estados Unidos MLS.

En donde cuantas derrotas sufra su selección, no implican un cambio en el plan formulado, mientras que nosotros, acá en México, nos formulamos programas muy cortos, en los que perder está prohibido...“Para aprender a ganar es necesario primero, saber perder” y, dirán que para qué me alejo de nuestra realidad, mirando cómo avanzan los gringos y, recuerdo que para ver más claramente, primero he de tomar distancia... Muchos directores técnicos, sobretodo los ingleses, de cuando en cuando abandonan su banquillo para instalarse en lo alto del graderío, desde donde se contempla mejor el accionar del equipo.ç

Para avanzar en el sistema escolar, es necesario presentar una serie de pruebas, de cuyo resultado depende el ascender al grado siguiente, no es aconsejable ignorar las calificaciones para aprobar al alumno, que tendrá que continuar su proceso hasta que apruebe. El Tata Martino ha iniciado un proceso en busca de un estilo de juego que nos identifique, un estilo que ha sido probado con equipos de nuestro mismo nivel, o un poco menos, con el resultado ya conocido (12 juegos invictos), así, cuando se decide probar con un equipo de mayores recursos, nos estaríamos haciendo tontos si ajustáramos la forma de juego para otra con la que se buscara el resultado, deteniendo el proceso que había salido bien con los otros equipos. ¿Qué es lo que debemos juzgar de este0-4 contra Argentina? Pues que aún no dominamos bien la idea del Tata Martino y, que tal vez tengamos que aguantar más goleadas antes de darle identidad a nuestro equipo... No pasa nada y, si a los comentaristas no les gusta, que se metan a jugar ellos... Paciencia, para poder llegar a donde queremos, debemos de saber en dónde estamos.

Entre las costumbres que tenemos para calificarlas bondades del futbol, me disgusta que no demos importancia a lo esencial, la observación de los valores existenciales, que en forma axiomática van a dar forma a la personalidad del jugador. Recién escribí para ustedes sobre la vida de algunos famosos futbolistas, que además de ser buenos deportistas, han sido reconocidos como buenas personas, ejemplares seres humanos. Pero a lo largo de mi aventura deportiva he conocido a personas increíbles, que prefieren mantener en secreto, como algo muy personal su gran calidad humana.

Tuve el gusto de ver varias veces dirigir los entrenamientos del desaparecido Laguna de Torreón, al director técnico húngaro Arpad Fekete, que hacía de sus entrenamientos algo lo más parecido a los juegos lúdicos, en donde imaginaba que estaba preparando a niños a los que su entrenador les dice... Prohibido aburrirse... No conocí en ese aspecto a Jorge Marick, otro húngaro que dirigió a Pumas y a Cruz azul, pero acá en Tampico tuvimos a uno más seco que reía menos, Bela Kaloi, pero al que hoy hago alusión, Fekete, que igual dirigió a Pumas y a las Chivas de Guadalajara, lo veo como al maestro sonriente que intenta dar alegría a lo que otros ven permanentemente como un trabajo, una obligación. Y al hablar de un húngaro, no puedo evitar que mi recuerdo vaya a la imagen del futbolista húngaro más grande de todos los tiempos, Ferenc Puskas, gran amigo de Fekete.

Ferenc tenía una zurda de precisión milimétrica, pero al mismo tiempo de gran potencia. Puskas era un gran jugador para el que los estereotipos no fueron hechos, sin la estatura que proponen los cánones de cualquier época y, además regordete al que el juego aéreo le costaba trabajo y, que exclusivamente utilizaba la zurda, de gran potencia y precisión. En ella basó su leyenda y casualmente, su apellido significa “escopeta” en el lenguaje magiar.

El jugdor húngaro que la FIFA nombró luego de una votación, sexto mejor jugador del siglo pasado, detras de Pele, Cruyff, Beckenbauer, Di Stéfano y Maradona, murió a la edad de 79 años, a causa de una deficiencia respiratoria, además sufría la penosa Alzheimer. En 1956 la URSS invadió Hungría cuando el Honved, el equipo de Pancho, iba a enfrentar al Athletic de Bilbao en la Copa de Europa, se fugó con otros compañeros, hasta 1958 se dedicó a dar juegos de exhibición con el Hungaria, un equipo de disidentes, en Europa y América en donde pudo haber sido contratado por el Monterrey, decidiéndose finalmente por el Real Madrid tenía entonces 31 años, en donde terminó de redondear su leyenda al lado de jugadores como Di Stefano, Rial, Kopa, Gento y otros. Fue Pichichi 4 años consecutivos y al retirarse había anotado 682 goles en 700 partidos jugados, alcanzando un promedio que supera a los de Pelé, CR-7 y Messi. Di Stéfano se refirió a él de la siguiente manera...Fue mejor persona que jugador y eso que como futbolista fue extraordinario, el problema es que él era tan dadivoso, que parecía tener un agujero en la mano. Pancho lo soltaba todo, a sus compatriotas les daba dinero y los trataba de maravilla, un agujero tan grande y recordado como su barriga, pero sobretodo, como su futbol.

Hasta pronto amigo.

Admirable el proceso de modernización del futbol en Estados Unidos MLS.

En donde cuantas derrotas sufra su selección, no implican un cambio en el plan formulado, mientras que nosotros, acá en México, nos formulamos programas muy cortos, en los que perder está prohibido...“Para aprender a ganar es necesario primero, saber perder” y, dirán que para qué me alejo de nuestra realidad, mirando cómo avanzan los gringos y, recuerdo que para ver más claramente, primero he de tomar distancia... Muchos directores técnicos, sobretodo los ingleses, de cuando en cuando abandonan su banquillo para instalarse en lo alto del graderío, desde donde se contempla mejor el accionar del equipo.ç

Para avanzar en el sistema escolar, es necesario presentar una serie de pruebas, de cuyo resultado depende el ascender al grado siguiente, no es aconsejable ignorar las calificaciones para aprobar al alumno, que tendrá que continuar su proceso hasta que apruebe. El Tata Martino ha iniciado un proceso en busca de un estilo de juego que nos identifique, un estilo que ha sido probado con equipos de nuestro mismo nivel, o un poco menos, con el resultado ya conocido (12 juegos invictos), así, cuando se decide probar con un equipo de mayores recursos, nos estaríamos haciendo tontos si ajustáramos la forma de juego para otra con la que se buscara el resultado, deteniendo el proceso que había salido bien con los otros equipos. ¿Qué es lo que debemos juzgar de este0-4 contra Argentina? Pues que aún no dominamos bien la idea del Tata Martino y, que tal vez tengamos que aguantar más goleadas antes de darle identidad a nuestro equipo... No pasa nada y, si a los comentaristas no les gusta, que se metan a jugar ellos... Paciencia, para poder llegar a donde queremos, debemos de saber en dónde estamos.

Entre las costumbres que tenemos para calificarlas bondades del futbol, me disgusta que no demos importancia a lo esencial, la observación de los valores existenciales, que en forma axiomática van a dar forma a la personalidad del jugador. Recién escribí para ustedes sobre la vida de algunos famosos futbolistas, que además de ser buenos deportistas, han sido reconocidos como buenas personas, ejemplares seres humanos. Pero a lo largo de mi aventura deportiva he conocido a personas increíbles, que prefieren mantener en secreto, como algo muy personal su gran calidad humana.

Tuve el gusto de ver varias veces dirigir los entrenamientos del desaparecido Laguna de Torreón, al director técnico húngaro Arpad Fekete, que hacía de sus entrenamientos algo lo más parecido a los juegos lúdicos, en donde imaginaba que estaba preparando a niños a los que su entrenador les dice... Prohibido aburrirse... No conocí en ese aspecto a Jorge Marick, otro húngaro que dirigió a Pumas y a Cruz azul, pero acá en Tampico tuvimos a uno más seco que reía menos, Bela Kaloi, pero al que hoy hago alusión, Fekete, que igual dirigió a Pumas y a las Chivas de Guadalajara, lo veo como al maestro sonriente que intenta dar alegría a lo que otros ven permanentemente como un trabajo, una obligación. Y al hablar de un húngaro, no puedo evitar que mi recuerdo vaya a la imagen del futbolista húngaro más grande de todos los tiempos, Ferenc Puskas, gran amigo de Fekete.

Ferenc tenía una zurda de precisión milimétrica, pero al mismo tiempo de gran potencia. Puskas era un gran jugador para el que los estereotipos no fueron hechos, sin la estatura que proponen los cánones de cualquier época y, además regordete al que el juego aéreo le costaba trabajo y, que exclusivamente utilizaba la zurda, de gran potencia y precisión. En ella basó su leyenda y casualmente, su apellido significa “escopeta” en el lenguaje magiar.

El jugdor húngaro que la FIFA nombró luego de una votación, sexto mejor jugador del siglo pasado, detras de Pele, Cruyff, Beckenbauer, Di Stéfano y Maradona, murió a la edad de 79 años, a causa de una deficiencia respiratoria, además sufría la penosa Alzheimer. En 1956 la URSS invadió Hungría cuando el Honved, el equipo de Pancho, iba a enfrentar al Athletic de Bilbao en la Copa de Europa, se fugó con otros compañeros, hasta 1958 se dedicó a dar juegos de exhibición con el Hungaria, un equipo de disidentes, en Europa y América en donde pudo haber sido contratado por el Monterrey, decidiéndose finalmente por el Real Madrid tenía entonces 31 años, en donde terminó de redondear su leyenda al lado de jugadores como Di Stefano, Rial, Kopa, Gento y otros. Fue Pichichi 4 años consecutivos y al retirarse había anotado 682 goles en 700 partidos jugados, alcanzando un promedio que supera a los de Pelé, CR-7 y Messi. Di Stéfano se refirió a él de la siguiente manera...Fue mejor persona que jugador y eso que como futbolista fue extraordinario, el problema es que él era tan dadivoso, que parecía tener un agujero en la mano. Pancho lo soltaba todo, a sus compatriotas les daba dinero y los trataba de maravilla, un agujero tan grande y recordado como su barriga, pero sobretodo, como su futbol.

Hasta pronto amigo.