/ lunes 2 de agosto de 2021

Verba luminis | Patriotismo

Actualmente, vivimos momentos de crisis, de salud, de economía e inclusive social y política, y una de las virtudes que debemos desarrollar y educar desde el hogar es el amor a México. El deber de los padres en este sentido consistirá en educar a los hijos la virtud del patriotismo, una cultura cívica donde reconozcamos lo que la patria nos ha dado, y le debemos tributar honores y servicio, reforzando y defendiendo el conjunto de valores que representa. Nuestra patria, es nuestro hogar y ello asegura al individuo las condiciones indispensables para su desarrollo intelectual, moral, social y económico. Por tanto necesitamos reconocer lo que nuestro país nos ha dado.

La virtud de amar a nuestro país debe considerarse como algo apolítico, esto es nuestro fin último aún por encima de partidos políticos y preferencias electorales es México. Pero esta virtud necesita inicialmente de una base afectiva que se puede desarrollar durante toda la vida, aunque de un modo especial en la niñez. El sentimiento patriótico se forma a partir de una disposición de atracción hacia el lugar de nacimiento en los primeros años de la vida. Es deber de los padres en este sentido buscar los medios para que sus hijos vayan aprendiendo cuáles son los valores específicos de su entorno inmediato. Esto ayudará al hijo a sentirse unido, a los compañeros, amigos, con nacionales que viven estas mismas experiencias. Pero este sentido de unidad tiene que abrirse también a la unidad del conocimiento de aspectos culturales que nos sientan vinculados con nuestro país, su historia, nuestros héroes, personajes famosos, nuestras costumbres típicas y regionales, gastronomía de tal forma que se sientan parte de un trayecto histórico común. El niño puede aprender de su patria mediante la referencia a su historia, su lengua, a su cultura y a sentirse parte de este patrimonio cultural y en este sentido la misión de los padres será de buscar los medios para inculcar el conocimiento que produzca el amor a nuestra patria.

Actualmente vemos que en medio de esta situación por la que México atraviesa, es necesario fomentar el optimismo, el amor a nuestro país, el buscar unidos la solución a nuestros problemas, respetándonos y respetando a los demás sabiendo que estamos vinculados con un gran país llamado México, teniendo conciencia que solamente se puede lograr una situación económica estable si cada persona trabaja responsablemente, pensando no solo en sus derechos legítimos, también en sus deberes para con los demás. La justicia requiere que cada uno cumpla con las leyes, y también que cada uno aproveche los cauces previstos para lograr mayor justicia a todos los niveles, por tanto para que pueda haber una patria unida y fuerte, necesitamos desarrollar un amor a México independientemente de las simpatías que nos despierten autoridades, partidos políticos, preferencias electorales, etc. Que son cuestiones accidentales, ya que como decía San Agustín: En lo esencial: Unidad, En lo accidental: respeto. Ese es el reto.

cesar.fentanesbanda@gmail.com

Actualmente, vivimos momentos de crisis, de salud, de economía e inclusive social y política, y una de las virtudes que debemos desarrollar y educar desde el hogar es el amor a México. El deber de los padres en este sentido consistirá en educar a los hijos la virtud del patriotismo, una cultura cívica donde reconozcamos lo que la patria nos ha dado, y le debemos tributar honores y servicio, reforzando y defendiendo el conjunto de valores que representa. Nuestra patria, es nuestro hogar y ello asegura al individuo las condiciones indispensables para su desarrollo intelectual, moral, social y económico. Por tanto necesitamos reconocer lo que nuestro país nos ha dado.

La virtud de amar a nuestro país debe considerarse como algo apolítico, esto es nuestro fin último aún por encima de partidos políticos y preferencias electorales es México. Pero esta virtud necesita inicialmente de una base afectiva que se puede desarrollar durante toda la vida, aunque de un modo especial en la niñez. El sentimiento patriótico se forma a partir de una disposición de atracción hacia el lugar de nacimiento en los primeros años de la vida. Es deber de los padres en este sentido buscar los medios para que sus hijos vayan aprendiendo cuáles son los valores específicos de su entorno inmediato. Esto ayudará al hijo a sentirse unido, a los compañeros, amigos, con nacionales que viven estas mismas experiencias. Pero este sentido de unidad tiene que abrirse también a la unidad del conocimiento de aspectos culturales que nos sientan vinculados con nuestro país, su historia, nuestros héroes, personajes famosos, nuestras costumbres típicas y regionales, gastronomía de tal forma que se sientan parte de un trayecto histórico común. El niño puede aprender de su patria mediante la referencia a su historia, su lengua, a su cultura y a sentirse parte de este patrimonio cultural y en este sentido la misión de los padres será de buscar los medios para inculcar el conocimiento que produzca el amor a nuestra patria.

Actualmente vemos que en medio de esta situación por la que México atraviesa, es necesario fomentar el optimismo, el amor a nuestro país, el buscar unidos la solución a nuestros problemas, respetándonos y respetando a los demás sabiendo que estamos vinculados con un gran país llamado México, teniendo conciencia que solamente se puede lograr una situación económica estable si cada persona trabaja responsablemente, pensando no solo en sus derechos legítimos, también en sus deberes para con los demás. La justicia requiere que cada uno cumpla con las leyes, y también que cada uno aproveche los cauces previstos para lograr mayor justicia a todos los niveles, por tanto para que pueda haber una patria unida y fuerte, necesitamos desarrollar un amor a México independientemente de las simpatías que nos despierten autoridades, partidos políticos, preferencias electorales, etc. Que son cuestiones accidentales, ya que como decía San Agustín: En lo esencial: Unidad, En lo accidental: respeto. Ese es el reto.

cesar.fentanesbanda@gmail.com