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La razón y la prudencia

  • Raúl J. Nava Gutiérrez

LA RAZÓN Y LA PRUDENCIA Y NO LA LISONJA DEL COMENTARISTA, CURAN NUESTROS DISGUSTOS

Por algo ningún país o equipo de club ha asumido el futbol total para instalarlo en sus equipos. Es muy difícil encontrar 11 jugadores que dominen todas las posiciones y, más difícil es que consigas que duren jugando igual por diez años. Pero si lo logran, tendrán que encontrar al sucesor de cada jugador que se vaya retirando por el cansancio producido por la intensa exigencia de esa forma de juego.

El Barcelona continúa buscando sustituto para Puyol, Xavi, Bravo, Rafa, Rivaldo, Ronaldinho, Kluivert, Etoo, Deco, etc. Por eso, actualmente, si falta uno solo de los titulares, ninguno de la banca rinde igual.

Por un tiempo corto, casi han logrado emular a aquel histórico Ajax. Ahora que los héroes están cansados, ¿quién podrá defenderlos?… No, el “Chapulín Colorado” ya no es de este mundo. Además, él le iba al América.

Hoy la belleza del futbol practicado por el Barça ha sido afectada por la inefectividad. Con esto volvemos a la polémica… ¿qué es jugar bien?… Ganar o jugar bonito… Ayer hacía un comentario al respecto: Real Madrid jugó feo pero ganó y, no es la primera vez que lo hace… El América juega horrible, pero dista un punto del Guadalajara que juega “hermoso”… Cruz Azul juega bonito y pierde… Nuestro amado Tricolor no complace a nadie y temblamos de miedo porque no juega bonito, aunque tiene unos números como jamás los ha tenido ninguna Selección de México… Así que ¿qué entiendes por jugar bien?

Los comentaristas se refieren al Barcelona como el mejor equipo de todos los tiempos y, al hablar de Lionel Messi lo nombran el mejor futbolista de todos los tiempos. Tengo para mí que llorar después de una derrota, es una clara señal de soberbia, una total falta de humildad… ¿Cómo fue que perdimos si somos los mejores de todos los tiempos?… Bueno, eso es lo que dicen los sabios del micrófono, pues las matemáticas, por medio de ese fastidioso grupo de chismosos, los números, señalan que no es el Barcelona ni con mucho el mejor equipo del mundo.

Yo los felicito por la increíble cantidad de seguidores que tienen… Tal vez, puede ser, que sean ellos el equipo más popular. ¿Para qué ser el mejor si no contamos con el reconocimiento de nadie? Porque estar solo, sí que es doloroso.

Ahora, han de enfrentar a un Real Madrid de características varias: está jugando peor que el año pasado, se ha vuelto proclive a las lesiones, su director técnico es un novato, Cristiano Ronaldo ya no es el mismo, aunque continúa haciendo goles, Gareth Bale está más tiempo en una camilla que en el campo de juego, Benzema es íntimo amigo de las lesiones, Pepe se está haciendo viejo, Keylor ya no es el mismo del Mundial de Brasil, Varane tarda eternidades en curar sus lesiones. Pero a diferencia del Barcelona, al Madrid lo salvan sus canteranos, Vázquez, Asensio, Morata, Nacho y, sus jugadores alternativos, Isco, James, Danilo, Kovacic, Mariano, etc., que cuando son requeridos cumplen, contrario a la banca catalana.

Cuando uno ve al Cruz Azul con ventaja en el marcador y faltando un minuto para el final, continúa estando seguro de que perderá. De esa misma forma se ha estado haciendo costumbre que el Real Madrid gane aunque uno esté seguro de que perderá, lo que de seguir así, acabará por aniquilar la emoción que produce la duda, la expectación, al tener la seguridad de que en el último instante, el Madrid hará el gol del triunfo, ya sea por una acción de Cristiano Ronaldo o por un certero cabezazo de Sergio Ramos, a quienes los defensores contrarios tratan como a un desconocido, pues con mucha frecuencia son sorprendidos por sus arribos, tan repetitivos, que ya no pueden ser llamados sorpresivos.

Ahora, esperemos a ver el próximo sábado el juego más esperado por el aficionado mundial, el llamado derby español, Real Madrid Vs. Barcelona, cuyo resultado, de ser favorable al Barcelona, dejará todo igual, pues los merengues tienen aún un juego pendiente con el Celta de Vigo.
Ahora que  si gana el Madrid, la corona estará prácticamente en sus atiborradas vitrinas.

Y me congratulo de poder disfrutar el futbol español, lo mismo que estoy disfrutando del mexicano. Tigres y Pachuca nos han regalado una demostración de profesionalismo en un juego en donde la intensidad fue el factor. El juego inició intenso y continuo igual hasta el final. No solamente a través del futbol europeo, puedo analizar las actuaciones de nuestros jugadores seleccionados y de aquellos que se encuentran en observación por parte del señor Osorio.

Javier Aquino, por nombrar a uno, está convertido en un ex europeo que conserva aún la calidad que cuando llamó la atención de los españoles, haciéndolo aquí, con más clase que otros que igual fueron figuras en aquellas tierras, como su propio compañero, el chileno Eduardo Vargas y, entre los europeos, encuentro que es cuestión de tiempo para que Gignac se encuentre vistiendo la casaca azul de Francia. Pero si la plantilla de Tigres luce tan impresionante, les diré que la de Pachuca no le fue a la saga y, era sorprendente ver a muchachillos como Lozano y Gutiérrez ponerse de tú a tú ante los experimentados feroces tigres. Sí señor, ¡Vaya que hemos crecido!  Hasta pronto amigo.

Raúl J. Nava Gutiérrez