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Cuartillas de Escombro

  • Juan Jesus Aguilar

Cerré largo texto del tranvía mencionándoles en dos películas: “La ilusión viaja en tranvía”, de Luis Buñuel, con Lilia Prado, Carlos Navarro, Fernando Soto “Mantequilla” y un elenco; “Un tranvía llamado Deseo”, filme norteamericano de Elia Kazan, con Vivian Leigh, Marlon Brando y Karl Malden.

En la primera, “El Caireles” y “El Tarrajas”, operadores del tranvía 133, descubren que este será retirado de servicio, ambos se emborrachan y, para consolarse, deciden robarlo; pasan una noche dando servicio a pasajeros que, como ellos, han gastado su vida viajando en tranvías, y tratan de regresarlo por la mañana, pero un inspector quiere delatarles…

“Un tranvía llamado Deseo” habla de Blanche, rancia mujer madura de arruinada familia, mujer decadente anclada en el pasado, y las circunstancias le obligan irse a vivir a Nueva Orleans con su hermana Stella y su cuñado Stanley, un tipo rudo y violento. No obstante la remilgada y arrogante Blanche oculta un pasado tortuoso que le lleva al desequilibrio mental, su conducta inestable provoca conflictos en la joven pareja… Fue las sinopsis del par de películas, no vamos a contarlas ahora. Les he dado la trama por lo siguiente:

Los nostalgiosos de mis días más días creo debimos robar uno de “los tranvías viejos” abandonados al cerrar la empresa, y hoy somos viejoviales sin tranvía, viviendo ese soy hacedor de conflictos por naturaleza de mi sinrazón, e inestable por ese tranvía llamado Deseo. También incluyo un texto modificado: Cuartillas de escombro, editado en 2000 dentro de “Feracidad del trópico”, va a continuación y espero les guste…

¡Qué cuadros vivos aquellos! Galería callejera ya perdida. La retrospectiva de bodegones: puestos de mangos, sandías, melones, piñas, cocos, papayas, plátanos, zapotes. Aguas de frutas de temporada, la huasteca huapilla todo el año saciando la sed en una esquina. Vendeja de legumbres verdeando de todos los verdes. Pescado fresco de toda especie, escamas de tintes varios rojos y azules ribeteados en plata. Frutos de la mar y de la tierra tendidos en las banquetas sobre manteles de papel periódico y estraza. Los corazones y los ojos de niño heridos con hondura para siempre cuando todos los días es el primero…

Caminata ribereña, admiración y regocijo a partir de aquel límpido barrio de La Isleta. Cruzábamos los patios del ferrocarril [campo de batalla para desfacer entuertos] por debajo de los vagones hechos vivienda hasta llegar al estero del Paso de Casablanca. La emoción de escuchar la unión y el desenganche de los trenes en infructuosa espera del descarrilamiento. El movimiento del río al retozo de toninas. Pujidos de los papeleros pedaleando a sus mujeres en un amor gatesco. Ellas maullando sobre el riel con la locomotora…

Huela a marisma y a guayaba un edificio abandonado, suda el amor de pasto en abdicación. Hay el aroma a hombre y a mujer amortajados en caricias, ayes, quejidos y pujares del amor acometido en Nochebuena…

Escríbame: sojepse_sa@hotmail.com