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El malo resulta pésimo cuando finge ser bueno

  • Raúl J. Nava Gutiérrez

Es muy cierto que he estado criticando a la mal programada Copa México, diciendo incluso, que es una copa que no le interesa ni a los borrachos y que, únicamente los equipos que saben que no ganarán la Liga se apuntan aplicando el viejo dicho de “Pos ya de perdido”.

Así, los protagonistas coperos son Cruz Azul, Veracruz, Querétaro, Santos, Puebla y, el año pasado el Guadalajara, que finalmente lo ganó, sirviéndole como un potente estimulante que los llevó a ganar la Liga.

Lo que me ha entusiasmado es ver cómo ahora hay equipos que sin renunciar a ganar han estado incluyendo en sus alineaciones a los jugadores que en la Liga cuentan con muy pocos minutos de actividad, sobre todo a los jóvenes mexicanos. En esta ocasión las Chivas de Guadalajara vencieron al Santos del Chepo de la Torre un gol a cero, Xolos y Atlante empataron a cero goles y los Cimarrones igualaron a dos con los Gallos queretanos… Para hoy se han programado los siguientes partidos: Alebrijes Vs. León, Atlas Vs. América, Mineros de Zacatecas Vs. Monarcas Morelia, los Diablos Demonios de Toluca Vs. Leones Negros de la UdeG. Los enrachados de Cruz Azul Vs. Tigres y, para el 31, los alicaídos Pumas recibirán a los Cajeteros de Celaya.

Hoy me he divertido como pocas veces escuchando a un grupo de buitres disputarse el honroso título de ser la última Coca Cola del desierto de la Concacaf. El comentarista panameño más conotado, Julio Shebell, entre aciertos y desa-ciertos, nos aclaraba a todos los mexicnos que las declaraciones de un “desconocido” (para mí) jugador panameño, en donde dijo que los mexicanos nos creíamos la última Coca Cola en el desierto, no estaban dirigidas a los jugadores ni al pueblo mexicano sino a los comentaristas, que no siendo objetivos todo se les va en elogios para nuestros jugadores y en ofensivas críticas para los caribeños y centroaméricanos.

¿Que tenían que cuestionar estos comentaristas al locutor panameño? En todo caso se hubieran dirigido al jugador canalero, que si no lo conocíamos porque nunca se ha hablado de él, ahora sí que lo conocemos y miren, el hombre sí es alguien, juega en la Liga MSL, esa en donde juegan nuestros insignes hermanitos Dos Santos, a quienes los panameños sí deben conocer, porque en Panamá se ven los juegos de España, de donde han escapado porque ya no están para aquellos trotes. Y miren ustedes, les puedo asegurar que los veíamos más cuando estaban en Europa que ahora que están tras lomita, pero al panameño que nos llamó cocacolas no lo conozco porque acá no llega la tele de Horconcitos, ni la de Cucharas y ocasionalmente pasan algún juego de la MSL, pero teniendo a la misma hora al futbol de España, Italia, Inglaterra, Alemania, Portugal, Holanda y Bélgica, donde juegan los futbolistas importantes, pues no puedo ver el futbol panteonero de la MSL, donde juegan los que están cerca de calacas.

El comentarista panameño está cortado con la misma tijera que los de nosotros, que tratando de favorecer a sus jugadores lo único que logra es recargarlos de antipatía. ¿Pueden ustedes imaginar cómo reaccionará el viernes la cultísima peña del estadio Azteca? Para eso es para lo único que sirven estos enanos enmicrofonados (si no existe la palabreja, pues ahí la tienen para agregarla a su florido acervo). Lo peor del caso, es que la mala respuesta se presenta cuando se están entonando los himnos. Si algo me gustó de lo dicho por Julio Sheobell fue que no tuvo pelos en la lengua para señalar a los comentaristas mexicanos más groseros y provocadores… Sí, sí, esos fueron los mencionados. ¿Qué fácil los ubicaste?

¿Cómo podrá el verdadero aficionado disfrutar de un juego en el que a unos estúpidos les ha parecido más divertido insultar a quien sea? Los estadios mexicanos han enmudecido, su voz ha sido acallada por la de unos barbajanes llenos de odio que acuden a los juegos a descargar toda la inmundicia que seguramente no alcanza a ser botada por el WC de su casa y, como podemos esperar que sea de otra manera, si nuestros comentaristas, que están atentos para criticar al jugador que cometió una falta injustificada, no alcanzan a verse a sí mismos cuando se enganchan con la provocación de un humilde jugador que se siente soñado por jugar en la prestigiosa Liga MSL, única en el mundo en donde se juega el soccer, porque eso es lo que juegan todos los arrastrados malinchistas que tienen por auténtico futbol, al de la pelota ovalada.

Pido a Dios que el viernes, al entonarse los himnos nacionales, aflore el verdadero deportivismo, ese que nos hermana, ese que nos hace sentir orgullosos por el notable crecimiento que hoy exhibe nuestra zona de Concacaf, a la cual pertenecemos… Después ganara México o ganara Panamá, nadie puede asegurar lo que sucederá, pero de acuerdo con el espíritu deportivo, ante su victoria, el ganador asentirá con una sonrisa, mientras que el perdedor lo hará con un ligero movimiento de hombros, como una promesa de… Ya nos veremos de nuevo.

Hasta pronto amigo.

Raúl J. Nava Gutiérrez