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El Tuca

  • Armando Juárez Becerra

La salida de Miguel Angel Osorio Chong de la Secretaría de Gobernación, deja muchas lecturas para los analistas de la alta política mexicana y una de las más socorridas es de que el hombre de Hidalgo salió para apuntalar la campaña de José Antonio Meade Kuribreña, desde una adecuada candidatura al Senado de la República.

Miguel Angel Osorio Chong también tendría, de ganar la Senaduría, la misión de defender, desde la presidencia de la fracción priista en la Cámara Alta, los ataques de los otros partidos hacia el hoy Presidente de la República, los que de una manera o de otra, serán fieros y despiadados contra éste a partir del término de su mandato.

Pero además, se dice con mucha insistencia que no solo Osorio Chong cobijará la causa de Meade, sino que también se sumará la experiencia y la capacidad comprobada del santón de las huestes priistas Manlio Fabio Beltrones Rivera, el otro extremo de la pinza que pretenderá “apachurrar” a la coalición Por México al Frente, que abandera la candidatura del panista queretano Ricardo Anaya Cortés

A la inclusión de Osorio Chong y de Manlio se añade la habilidad política que también ejercerá el actual canciller Luis Videgaray Caso, amigo e impulsor del proyecto Meade, autor de su “destape”, de quien se comenta hace excelente labor de cabildeo en al país del norte, a favor del abanderado priista, apoyado fuertemente por la influencia económica y política del poderoso grupo atlacomulco.

Y por si fuera poco, el pasado martes el PAN recibió una sopa de su propio chocolate al renunciar a ese partido el Senador de la República Javier Lozano Alarcón, quien el día de su salida arremetió en televisión abierta contra Ricardo Anaya Cortés, acusándolo de traidor, mentiroso, corrupto y otras lindezas.

Pero la salida de Lozano Alarcón no sería más que un pleito entre militantes de un partido, sino fuera porque al mismo tiempo, el Senador ahora expanista, anunció que se iba para apoyar la candidatura de José Antonio Meade Kuribreña, a quien calificó como el mejor hombre para dirigir los destinos de la nación.

Luego entonces, lo del TUCA, -todos unidos contra Anaya-, es sin duda alguna el corazón de la estrategia priista para seguir gobernando desde Los Pinos y de no ser así, mil veces preferirían las “locuras” del Peje, que el odio casi enfermizo de Anaya.

Hoy, por cierto, Ricardo Anaya estará en Tampico arengando a sus seguidores tamaulipecos, Estado donde el panismo es gobierno y especialmente en esta ciudad, donde nació la ola azul que hoy por hoy es un bastión importantísimo para el PAN, gracias a la persistencia y la habilidad política de uno de sus más destacados militantes: Francisco García Cabeza de Vaca.

P.D.- La rueda de la fortuna se mueve llevando a veces abajo, a quienes estaban arriba y viceversa. Así es la política.