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Los equipos grandes y los jugadorez grandes

  • Raúl J. Nava Gutiérrez

LOS EQUIPOS GRANDES Y LOS JUGADORES GRANDES, APARECEN SIEMPRE EN LOS JUEGOS IMPORTANTES

¿Con qué argumentos cuestionaré el trabajo de Carlos Osorio si sus resultados aparecen en un porcentaje superior al de cualquier otro técnico que haya dirigido al Tricolor? ¿Con qué argumentos puede nadie culpar a La Volpe por el horrible futbol que están practicando sus “Aguilas”?
Si el Guadalajara, que es una maravilla de equipo, apenas le aventaja con un punto. ¿Con qué argumentos cuestionaremos esa notoria baja de juego del Real Madrid si de todos modos gana?

Recuerdo bien aquel Milán de Ancelotti, Gullit, Rijkaard y Van Basten, se acostumbraron tanto a ganar que ni jugando mal perdían. Es bien sabido y probado que tanto los buenos equipos como los buenos jugadores, siempre aparecen en las ocasiones importantes. Hoy, cuando el Real Madrid se ha visto superado muy claramente por el Bayern Múnich, cuando todo indicaba que era cuestión de tiempo para que los alemanes sentenciaran el partido, los jugadores blancos no desmayaron, luchando primero contra la desventaja en el marcador y, contra la desesperante mala suerte de verse igualados cuando apenas habían remontado con el remate con la cabeza de Cristiano Ronaldo, el héroe de otras ocasiones, ahora se encontraba con un sorpresivo rechace que no pudo librar, tropezando con el balón para tomar a Navas saliendo de su arco. Sorprendido Ramos y sorprendido Keylor, ese mínimo espacio en el que ocurrió todo y, los tres segundos que cubrieron la ridícula lentitud con la que el balón se convirtió en imparable, fueron convertidos en tres horas de angustia merengue ante la imposibilidad de evitar el gol.

Después vino la indisciplina de Vidal, que se está haciendo endémica y, que dio al traste con el rendimiento superior que estaban mostrando los bávaros, que continuaban siendo superiores al Madrid. Vinieron los cambios y, es aquí en donde los merengues se han visto superiores tanto al Bayern como al Barcelona, aunque habrá que verlos la semana próxima cuando se enfrenten en la Liga Española, porque jugador que ingresa Zinedine, jugador que rinde, aunque sean jugadores novatos, como Asensio que aún no cumple veinte años y, Lucas Vázquez, autor de la asistencia para el tercer gol.

Los cambios ordenados por Carlo Ancelotti no aportaron gran cosa, como ha venido sucediendo con los cambios del Barça que no suelen responder a las exigencias del juego, contrario, como ya lo dije, a los cambios del Real Madrid. Isco estaba brindando un buen partido, pero al ser cambiado por Asensio, nadie ha notado el cambio como igual ocurrió al entrar Lucas Vázquez. Fue así como la paciencia y la insistencia de los merengues fueron determinantes para salirse con el triunfo. Cabe destacar la actuación de las alas blancas, Carvajal y Marcelo, par de insidiosos incansables acarreadores de peligro constante. Marcelo, ya en tiempos extra, tuvo arrestos para conducir un balón desde medio campo, sorteando hasta cuatro contrarios para sacar al portero y servir a Cristiano que la refundió al fondo de las redes bávaras.

Sí, es verdad, los equipos y los jugadores grandes, aparecen siempre en los juegos importantes. Hoy el Madrid superó su condición de equipo claramente dominado, con cinco goles anotados en los dos juegos por Cristiano Ronaldo, superando así lo que había sido una mala actuación en la que cometió cualquier cantidad de errores. Los seguidores madridistas se van acostumbrando a ver a su equipo a ser dominado, con la plena seguridad de que al final se encontrarán con el triunfo. Tiene esta costumbre merengue un parecido a la actitud del Cruz azul pero en contrario, pues cuando creemos que finalmente triunfará… Pierde.

En Monterrey, apenas se habían jugado tres minutos, cuando un tiro libre cobrado por el Pachuca da en la humanidad de un defensor tigre, para burlar el viaje de Guzmán, que solamente pudo ver cómo entraba el balón en su arco, por la parte contraria a la que él se movió. Los “Tigres”, a partir de ese momento se apoderaron del balón, insistiendo en un juego de circulación que tienen muy dominado, logrando una buena cantidad de opciones de gol, hasta que finalmente Blanco soltó un balón que recogió Sosa para igualar el marcador, permaneciendo así hasta el final del primer tiempo.

“Tigres” tuvo la oportunidad más clara de ponerse arriba en el marcador cuando el árbitro pitó una mano de Erick Gutiérrez dentro del área, siendo Eduardo Vargas el encargado de cobrar, poniendo fuerza a su tiro pero poca colocación, permitiendo que Blanco atajara echando a un lado el balón. El partido fue tornándose brusco, produciéndose una gran cantidad de faltas. Finalmente terminó empatado 1-1, lo cual es un buen resultado para el Pachuca que ahora espera en el “Miguel Hidalgo” a los “Tigres”, para con el apoyo de su afición intentar derrotar a los universitarios, cumpliendo lo que ellos se han impuesto como primer objetivo, ganar la Copa Campeones de Concacaf. Hasta pronto amigo.

Raúl J. Nava Gutiérr