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Peor es nada dijeron Los Xolos de Tijuana, contentos con el uno a uno

  • Raúl J. Nava Gutiérrez

Que juegue el que puede y, el que ya no puede, que enseñe… ¡NO! No es tan sencillo. Cuántas veces hemos escuchado decir… “Con todo el tiempo que he jugado. Sé suficiente para enseñar a los que no saben” y, claro, entre los que no saben, se encuentran los niños. Los dos primeros principios de la educación física son: el principio de la totalidad y se aprende del entorno; vemos, imitamos. El segundo es, el principio de la adaptabilidad, que a diferencia del otro, es inducido, se necesita de un maestro. De ahí la gran responsabilidad que asume quien sin estar acreditado, intente enseñar el movimiento.

Y no solo los niños están en riesgo de ser dañados físicamente. He visto jugadores juveniles caer en plena acción, sin que exista una razón aparente. Se retuercen presas del dolor, pero resulta que nadie los tocó, cayeron solos. Y de inmediato, se escucha la voz de la experiencia (el “entrenador”) es un tirón… Los músculos sufren contracturas y elongaciones, las contracturas son producidas por los calambres, que generalmente son causados por cansancio, deshidratación, mala preparación física y una pobre nutrición.

Puede ocurrir también que a un músculo que se estira exageradamente le ocurra lo que a una liga que a fuerza de uso, pierde la capacidad de estirarse y volver a su tamaño original. Pero los casos como el ejemplo del jugador que cayó revolcándose de dolor, sin que nadie lo haya tocado, generalmente se debe a una fatiga muscular originada por un egercicio inadecuado, algo de lo que se jactan los que no saben… “Mira, este entrenador sí es bueno, mira cómo los trae”. Me ha tocado ver entrenadores de niños, formándolos en barreras de cuatro y ordenando al tirador que patee el balón directo a la barrera… “Para que pierdan el miedo” le oí decir, mientras que al que se cayó solo, le dijeron… “Ya vez, te falta entrenar más duro”.

El aficionado tiene la intuición intuitiva de que el futbol es más sencillo que el Tenis o el Beisbol por ejemplo. La realidad es bien distinta: el futbol es un deporte complejo que requiere un entrenamiento específico para cada puesto. El guardameta por ejemplo, debe de tener buenos conceptos de geometría para cubrir adecuadamente la meta, ya que si queda mano a mano frente a un delantero, las probabilidades de que neutralice el peligro dependen de su posición. La geometría le dice que tiene que estar lo más cerca posible del balón y a una distancia del arco que le permita, si extiende los brazos reducir al mínimo el ángulo que forma el esférico con los dos postes. Las probabilidades de gol aumentan si el arquero se separa demasiado de la pelota, puesto que el ángulo que abarcan las manos, no es suficiente.

Un partido de futbol ofrece todo tipo de problemas que necesitan solución en cuestión de instantes. Uno de ellos es la gestión de la energía. Durante 90 minutos los jugadores realizan esfuerzo físico y tareas que conllevan gasto de energía distinto. Un futbolista puede perder 1500 y 2000 calorías por término medio durante un partido. Esto se traduce en una pérdida de peso de dos a tres kilos jugando a una temperatura normal de 15 a 16 grados centígrados, algo inusual en nuestra región.

¡NO! No es fácil enseñar a jugar futbol. El peligro de daño no se enfoca solo al aspecto físico, afecta también psicológicamente, por eso es muy importante tener suficiente conocimiento como para estar seguro de lo que vamos a hacer o decir a un niño, mi recomendación es, que antes de buscar que nuestros hijos sean cmpeones, asegurarnos primero de no coartar su infancia y, después comprobar que su desarrollo sea integral… La pregunta es, ¿En manos de quien estoy dejando a mi hijo?

Abrió la jornada cuatro con en enfrentamiento Puebla Xolos. Se esperaba un buen juego dada la paridad de los equipos, sin embargo, ya en el campo, los jugadores de ambos lados, apuestan más por la individualidad que por lo colectivo, así, se regodeaban en la conducción, teniendo siempre por conclusión, la perdida del balón. Solamente una acción terminó en opción clara de gol, cuando una escapada por el lado izquierdo, Puebla llegó hasta la línea de meta en la intersección con el áerea grande, para sacar una diagonal, en donde un delantero poblano, solo frente a Lajud, le estrelló el balón enlas piernas errando lo que era un gol seguro.

Para el segundo tiempo, nada cambió, con los jugadores de ambos equipos exhibiendo una gran capacidad física para realizar largas carreras sin desprenderse del balón, no por que no tuvieran a quién cederlo, sino porque pareciera una forma de juego que al Puebla le sirvió para volver a llegar por el lado izquierdo en una jugada copia al carbón de la del primer tiempo, solo que ahora, el delantero, más cómodo y solo que el anterior, no acertó a pegarle al balón, yéndose otra oportunidad más. Al minuto 48, Christian Marrugo, que había fallado frente a gol, caza un centro con vistosa palomita, para finalmente vencer a Lajud y adelantar a Puebla 1-0, pero ocho minutos después, Gustavo Bou sentenció el partido en un 1-1 que da el primer punto a los perritos pelones.
Hasta pronto amigo.

Raúl J. Nava Gutiérrez.