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Seamos como el gallo, cree que el sol sale para oírlo cantar

  • Raúl J. Nava Gutiérrez

Ya lo dijo Nezahualcóyotl… “No en balde me he ataviado con ropaje de amarillas plumas, si el sol sale por mí…”

Vivimos admirando a los grandes jugadores que conforman las plantillas de los dos más grandes equipos mexicanos de la actualidad, Monterrey en primer lugar, de acuerdo a la tabla de posiciones, y Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León en segundo, encontrando que los jugadores más importantes son extranjeros, pero que ninguno de ellos tiene la categoría de un Jesús Corona, indiscutible titular en el Porto de Portugal, que siendo de extracción Rayados de Monterrey, nadie lo recuerda con esa camiseta, dadas las escasas oportunidades que ahí se le brindaron.

Hábil y veloz, el “Tecatito”, como es conocido, heredó las condiciones técnicas de su tocayo Jesús Arellano “El Cabrito”, pues en su juego aparecen muchos de los gestos técnicos del popular “Cabrito”, jugador de clase internacional. Originario de Hermosillo, Sonora, este extraordinario jugador fue descubierto por Alberto Ordaz, visor del Monterrey en la Copa Coca-Cola de 2008, cuando el joven contaba con 16 años, integrándolo a las fuerzas básicas para completar su formación.

En 2009 fue base de una selección dirigida por José Luis González China buscando el pase para el Mundial Sub-17 2009, aunque al final no participó en el torneo. Luego, con Sergio Almaguer, fue campeón del torneo Lev Yashin 2012 realizado en Rusia. Víctor Vucetich lo debutó en el torneo Apertura 2010 haciéndolo jugar en la Liga de Campeones de Concacaf, además en la Copa Mundial de Clubes, donde anotó un gol en el primer juego, causando grata impresión, al grado de que Alessandro Monfrecola viajó hasta México para observarlo.

Ahora, ya realizado, Jesús Corona, sin haber contado con los reflectores que han iluminado a la mayoría de los futbolistas mexicanos que se encuentran actualmente en Europa, desde su muy recóndita palestra en un desconocido equipo holandés, logró llamar la atención de los conocedores, apareciendo pronto el Porto para hacerse de sus servicios, defendiendo unos colores casi iguales a los del Monterrey pero en un azul más claro, con los que se ha ganado el reconocimiento de la afición portuguesa, formando ya parte de la elite europea.

Algo semejante al antiguo Rojinegros del Atlas, que surtió de jugadores de su cantera a todos los equipos mexicanos, originando así un larguísimo ayuno de glorias, inclinándose por el dinero y olvidando la sed de triunfos de sus seguidores, Monterrey ha menospreciado su cantera que tanto le produjera no hace mucho tiempo, hoy, está a punto de deshacerse de uno de sus grandes valores, el joven Montes que hasta antes de su lesión formaba parte del grupo seleccionado por Juan Carlos Osorio para asistir al Campeonato Mundial Rusia 2018. A quienes favorecemos con estas formas, considerado el mejor equipo de México en la actualidad, toda la defensa rayada es extranjera: Stefan Medina (colombiano), Nicolás Sánchez (argentino), José María Basanta (argentino) y Leonel Vangioni (argentino) su más reciente contratación.

Entre lo significativo de César Montes, aparte de ser regiomontano, es su 1.92 metros de estatura, sus 20 años de edad que lo convierten en un idóneo defensa central, que nació para ser y dar gloria a Rayados, siendo autor del primer gol anotado en el hermoso estadio Bancomer, la nueva casa de los Rayados, haciéndolo en su debut como jugador profesional, condiciones que solo son comunes en la historia de los grandes jugadores, como es el caso de Iker Casillas, que en su debut, con menos de 20 años de edad, fue el héroe del partido final con que los Merengues ganaron su novena orejona. ¿En qué está pensando la directiva rayada? ¿Necesitan dinero? o, ¿acaso están urgidos de un jugador mexicano pensando en Montes como moneda de cambio? No, ni uno solo de los jugadores de Chivas tiene mejor futuro que Montes. Piénsenlo, y si es Mohamed el que sugiere el cambio, preferible que se vaya él.

Lo mismo está ocurriendo con Juan Carlos Osorio, quien no logra encontrar a su soñado medio de contención. Si se está pregonando que el jugador que se encuentre en mejor momento es el que debe formar parte de la selección, ¿a qué hora van a decidirse por incluir a Jonathan González? En este momento ningún jugador mexicano, según las estadísticas, recupera más balones que el joven rayado, con quien desde hace ya buen tiempo coquetean los gringos, quienes en cuestión de dinero imagino que tienen más que nosotros, ¿o me equivoco?

Pero, la parte más triste es que ahora el mejor equipo de México, siendo el Monterrey, no incluye en su alineación a ningún jugador regiomontano, lo que ocurre también en el número dos de México, Tigres, que anda chuequeando de la misma pata que los Rayados. ¿Qué pasa mis regios? ¿Dónde quedó el orgullo de pertenencia? Qué, ¿ya no producen las canteras regiomontanas?… ¡No lo creo!

Hasta pronto amigo.