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Un viaje a través del cine francés

  • Juan José González Mejía

Hay que anotar que Bertrand Tavernier fue crítico de cine antes de ponerse detrás de las cámaras como director. Y lo demostró en su mamotreto: 50 años de cine norteamericano/ 1991, escrito junto con Jean Pierre Coursodon, donde repasó cinco décadas del cine que, según palabras del mismo, “le ha apasionado a lo largo de su vida”.

Ahora, Tavernier esboza en el documental Un viaje a través del cine francés/ Francia- 2017 – articulada para una serie televisiva de ocho capítulos – más que una clase magistral una evidente y sustancial carta de amor al cine galo de los años 40 a 70’s, la cual tardó seis años en planearla, y año y medio en editarla.

Si la referencia más palpable de este tipo de documentales es la dupla de Martin Scorsese sobre las cinematografías italianas y estadounidenses: Mi viaje a  Italia/ 2001 y Un viaje personal con Martin Scorsese a través del cine estadounidense/ 1995, respectivamente, Un viaje a través del cine francés es un ajuste de cuentas con la nostalgia de un cinéfilo (al igual que Emilio García Riera con su libro imprescindible: El cine es mejor que la vida/ 1990) pero no desde la postura docta o pedante, sino desde la óptica del espectador atento, especializado en los vericuetos del lenguaje cinematográfico.

Los días de cine club domingueros mientras se restablecía de tuberculosis o de las enseñanzas que le dejaron maestros como Melville (quien le dijo que era un pésimo asistente de dirección y mejor se dedicara a jefe de prensa), son confesiones de Bertrand Tavernier bajo una tutela: el cine como testigo de una vida dedicada al monopolio espiritual e intelectual del séptimo arte.

Tutela porque Tavernier se somete ante los nombres de sus tótems o iguales: Jean Renoir, Bresson, Michel Carné, Claude Sautet, Vigo, Truffaut, Godard, pero también de cineastas poco valorados como Jean Sacha.

El abundante material visual de filmes emblemáticos, las anécdotas (como la de Godard de invitar a sus acérrimos críticos al rodaje) y los comentarios sobre algunos planos u otras explicaciones técnicas hacen de este documental una obra, como Tavernier lo externara en una entrevista, que habla “de lo que siento frente a ciertas películas en cuanto cineasta, además de confrontar eso con ciertos recuerdos de adolescencia y juventud”.

Un viaje a través del cine francés es una impostergable cita para el amante del cine no sólo francés sino del CINE como tal, como expresión artística…