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Una gravedad continua no es sino una máscara de la mediocridad

  • Raúl J. Nava Gutiérrez

Había tanto para aprender, pero igual estaban los inimitables, y aquellos a los que su recia personalidad los elevó al nivel de leyenda.

Uno de ellos era el belga Van Himst que llamó mi atención sin siquiera verlo jugar. Sí, por ahí apareció una fotografía suya, distintas de todas cuantas había visto, el hombre aparecía en acción con lentes que le daban el aspecto de un director de escuela. Por aquel tiempo, no tuve conocimiento de que jugador alguno actuara con lentes. La espera valió la pena. Después de un tiempo, lo vi actuar por televisión, pasando la particularidad de sus lentes a desaparecer de la acción. La elegancia de su juego no permitía que uno perdiera tiempo en peculiaridades sin importancia.

Paul Van Himst ya era internacional o belga a los 17 años y recibió la distinción de mejor jugador de su país. Era entonces una firme promesa que no se malogró. Nacido en 1943, siempre jugó en el Anderlecht de Bruselas, al que condujo al primer plano del futbol europeo. En sus comienzos, Van Himst era un hombre gol, un delantero certero que jugaba en punta y se distinguía por su facilidad ante el marco contrario. Pero con el paso de los años, su futbol se fue haciendo más completo hasta convertirse en un líder para sus compañeros, con su carácter siempre educado y correcto.

Continuó hoy la Concachampions con el juego entre Dallas y Pachuca. Los tuzos habían iniciado bien, siendo los primeros en anotar por conducto de Franco Jara, para que minutos después, Vancouver alcanzara al rematar un rechazo al centro del portero tuzo Blanco. Se acentó con esto el cuadro gringo y, con un tiro libre bien cobrado, remontaron el marcador con una ventaja que, a pesar de la insistencia del Pachuca, ya no perdieron, quedando todo en un 2-1 en este primer tiempo que se reanudará en el estadio Miguel Hidalgo cuando el 4 de abril Pachuca reciba a Dallas.

Nos regresamos a tierra mexicana para presenciar el encuentro copero entre los Rayados de Monterrey que recibieron al Puebla. Y como viene siendo costumbre en estos últimos juegos que hemos visto, generalmente el marcador es abierto por el equipo que está siendo dominado. Hoy, Federico González se encargó de poner en ventaja a los poblanos, aunque les duró muy poco el gusto ya que enseguida, Funes Mori fusiló inclemente a Villaseñor, quien ha brindado hoy un extraordinario partido.

Como suele ocurrir con el Monterrey, poco a poco fue adueñándose de las acciones, hasta que el número de llegadas importantes tenía que concretarse en goles, hasta que Puebla cometió penalti, para que viniera a cobrar el colombiano Cardona, que con un disparo fuerte y pegado al palo remontó para ponerse 2 a 1. Lo que siguió fue futbol de intermitencia, con muchas más llegadas por parte de Rayados, que desesperados veían cómo Villaseñor contuvo todo cuanto le tiraron, terminando así la primera parte.

Fue hasta el minuto 60 cuando Jimmy Chará aumentó a tres el marcador, continuando el juego sin perder la intensidad de la primera parte, continuando Alejandro Domínguez y Fabián Villaseñor siendo los jugadores más importantes del partido, realizando paradas impresionantes a disparos peligrosos que se coreaban como goles. Jamás bajó su ritmo el Puebla, lo que le valió conseguir su segunda anotación cuando se jugaba el minuto 67, siendo Schesmidt quien finalmente con certero cabezazo venció al ecuatoriano Domínguez sentenciando el marcador, que ya no se movió a pesar de la insistencia permanente de ambos conjuntos. Buen juego con grandes jugadas e impresionantes intervenciones de los dos guardametas. Fue agradable ver el debut con Puebla de Hernán Gómez, de 19 años, hijo de aquel inolvidable jugador del Pachuca muerto trágicamente hace ya bastante tiempo. Mientras tanto, Juárez, único equipo de la División de Ascenso con vida, fue eliminado por las Chivas 2-3 después de haber estado 2-0.

En Europa, Sevilla quedó eliminado de la Champions League a manos del sorpresivo Leicester City, dirigido por el italiano Claudio Ranieri 2 goles a 0 en el partido de vuelta en octavos de final. Y en el Vicente Calderón de Madrid, el Bayer Leverkusen luchó intensamente y, aunque dio fiera pelea, cayó ante los Colchoneros del Atlético de Madrid que vuelven a calificar a cuartos de final. El cero a cero no es fiel reflejo de lo sucedido, pues ambas porterías fueron bombardeadas intensamente, convirtiéndose en factor importante, tanto Leno por parte de los pastilleros, como Ovlack por los Colchoneros, siendo los culpables del cero a cero.

Hasta pronto amigo.

Raúl J. Nava Gutiérrez