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Frío o calor ¿Qué es mejor para el dolor?

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  • en Salud

Frío: Un Toque de Anestesia

¿Cómo actúa?
Básicamente, el frío actúa de dos maneras:
-Corta las transmisiones nerviosas superficiales, para dejar de sentir dolor en esa zona.
-Provoca una vasoconstricción, al reducir el tamaño de los vasos sanguíneos, muy útil en caso de inflamación (que provoca vasodilatación).

¿Cuándo es beneficioso?
Resulta especialmente útil cuando una parte del cuerpo se encuentra caliente e hinchada; por ejemplo, en caso de un esguince o una equimosis (hematoma o moretón). También reduce las consecuencias de quemaduras menores, limitando la reacción inflamatoria. Otra posibilidad de aplicación de frío es para el alivio de casos de migraña.

¿Puede ser dañino?
El frío provoca una insensibilización de la zona afectada, pero demasiado frío o por demasiado tiempo expone al riesgo de daño a la piel por necrosis. La recomendación es no aplicar hielo directamente sobre la piel, sino envuelto en un paño. También es prudente mezclar el hielo con agua para evitar que baje demasiado la temperatura.

Calor: Tibieza que Relaja

¿Cómo actúa?
El calor provoca en forma directa la distensión y relajación de los músculos. Resulta  especialmente efectivo para dolores de cuello y de espalda.

¿Cuándo es beneficioso?
Calentar las áreas adoloridas permite llegar a la causa misma del dolor, si está ubicado en músculos superficiales. Sin embargo, el efecto del calor es limitado cuando se trata de  músculos más voluminosos, como los cuádriceps.

En todo caso, calentar un músculo tiene poca utilidad, a no ser que luego se realice una elongación muy suave. Obviamente no tendrá ningún efecto en caso de fractura. El dolor es una señal de alarma. Antes que nada, es necesario asegurarse de que el hueso no está dañado.

Un caso especial son dolores que parecen musculares, pero que realmente son internos. En los cólicos nefríticos, por ejemplo, que provocan una fuerte contractura lumbar, se puede apaciguar el dolor poniendo una bolsa de agua caliente en la zona lumbar, pero sin actuar sobre la verdadera causa.

¿Puede ser dañino?
Una temperatura de 40 a 41º C puede ser conveniente, pero aplicar más allá de 43 a 45º C de calor expone a sufrir una quemadura o daño a la piel que sólo empeora las cosas. Una ventaja práctica con respecto al frío es que resulta más fácil darse cuenta de temperaturas extremas, porque el calor no produce anestesia.

En el caso de picaduras de insectos no hay una regla general, porque existen tantos venenos como animales venenosos. En la mayoría de los casos es mejor enfriar la zona, pero se recomienda calor para algunos tóxicos animales específico, como en la punzada de una mantarraya, porque su veneno provoca una dolorosa vasoconstricción que es atenuada por la temperatura.