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“Se me fue entre las manos”

  • El Sol de Tampico
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Ante la desesperación de uno de sus hijos que la trasladaba para que fuera atendida, una octogenaria murió a bordo de una ambulancia de la Cruz Roja de Tampico, al mediodía de este viernes al complicársele un cuadro de diabetes, llegando ya a la unidad médica sin signos vitales.

Nicolasa Robledo Hernández, quien tenía 81 años de edad, se empezó a sentir mal después de haber realizado unos quehaceres en su hogar. Eran las 11 de la mañana y su hijo Federico, quien estaba ahí, empezó a platicar con ella para ver qué tan mala se encontraba, pero en determinado momento la mujer ya no pudo hablar.

De inmediato llamó a la Cruz Roja, que acudió hasta la casa de la enferma, pero al llegar al lugar los paramédicos notaron que la paciente presentaba ya una situación muy delicada de salud, pues además padecía de hipertensión, decidiendo los paramédicos trasladarla a una unidad médica.

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Federico comentó que su mamá tenía varias complicaciones de salud y se había estado sintiendo mal desde hace varios días, pero este 14 de julio ya no soportó más, “veníamos en la ambulancia y se me fue entre las manos”, comentó el hombre totalmente abatido por el suceso.

Mientras era trasladada se le dieron los primero auxilios, sin embargo la ancianita ya no pudo responder a los tratamientos que los Técnicos en Urgencias Médicas le brindaban, perdiendo la vida antes de que llegara a la clínica donde se le daría un atención especializada para su enfermedad.

La octogenaria fue conducida entonces al centro de atención de la Cruz Roja, ubicado en la plaza Benito Juárez de la zona centro de Tampico, donde las autoridades ministeriales tomaron conocimiento del deceso.

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