Oxana futura concertista tamaulipeca

Desde una zona rural y marginada del altiplano tamaulipeco la pequeña Oxana sueña con pararse frente a un atril, abrir sus partituras, tocar en tres ocasiones con su batuta y a su indicación arranquen los acordes de la orquesta

Antonio Sosa

  · viernes 28 de junio de 2019

Ciudad Victoria, Tams. (OEM - Informex).- Desde una zona rural y marginada del altiplano tamaulipeco la pequeña Oxana sueña con pararse frente a un atril, abrir sus partituras, tocar en tres ocasiones con su batuta y a su indicación arranquen los acordes de la orquesta.

En esta agrupación, por el momento imaginaria, destacan los violines, el instrumento favorito de la pequeña quien solo lo ha visto y palpado en el “Travieso Carmesí”, concierto de Alondra de la Parra al que fue invitada.

Para llegar a casa de Oxi, como le nombran de cariño, es necesario llegar a Ciudad Victoria, para después emprender un recorrido por la carretera vieja a Ciudad Mante, hasta el entronque con la Rumbo Nuevo, desviarse en el camino interpropiedades de la comunidad San Lorenzo, avanzar unos metros en terracería en la brecha de divisiones hasta el lugar donde vive.

A su corta edad no sabe de las implicaciones que tiene la música, vive en un sitio humilde, rodeada de naturaleza, lejos del bullicio de la ciudad y predominan los sonidos de las aves, los animales de corral y sus mascotas: un cerdito llamado “George” y una codorniz que recientemente lo llamó “Paw” en honor a su caricatura favorita Paw Patrol.

Oxana Thaili reconoce que sabe leer y escribir poco, pero tiene bien seguro que su sueño es dirigir una orquesta, que le gusta el color rosa, jugar a las escondidas y con su prima Arely, a quien ya va encaminando a ser parte de la orquesta imaginaria que ella dirige.

UNA NIÑA CREYENTE

Su confidente y amiga es su abuela Alejandra García Rodríguez, a quien llama “Tita”, asegurando que Oxana “es niña creyente porque le hemos inculcado mucho creer en Dios”, a quien le pide poder cumplir su sueño.

Su diversión inicia apenas despierta a las 7:00 de la mañana, comienza a prepararse para llegar a su jardín de niños “Horacio Terán”. puntual a las 8:00, en una camioneta Ranger que en ocasiones prende y en otras no.

UNA TABLET

Los apoyos oficiales no llegan y las necesidades en el hogar son muchas, desde gastos para ella y su hermano de 17 años que cursa el nivel medio superior, así como uniformes, útiles y lo necesario para seguir preparándose.

“Necesita todo, principalmente una beca, ¿se dan cuenta dónde vivimos? Mi hija estaba recibiendo beca de Prospera, pero ella -Oxana- no, hasta que llegara al segundo año de primaria le iban a dar una y se necesita todos los días.

En ocasiones he vendido mis gallinas para poder pagar la gasolina y que llegue a la escuela”, dice la abuelita mientras llora.

Quiere una tableta para poder ver conciertos pero no hay para comprársela, “sentimos feo porque no se puede comprar, aparte de todo lo que vivimos somos felices”.

A “Tita” la hace jugar a cada momento, al igual que a su abuelo Toribio Ezequiel Rodríguez, a quien a sus 80 años lo hace correr detrás de un balón, “la disfrutamos mucho”.

Aidé Francisca Esquivel García es mamá de Oxana y, aunque tímida, reconoce que su hija es hermosa con mucho talento que no quisiera se viera truncado.

Lo único que desea es “que me apoyen para seguir dándole esa clase de arte y música, que me apoyen. Para mí sí es complicado, en el lugar donde vivo batallo para los gastos… para mí no es fácil”, dijo la orgullosa mujer a quien se le dibuja en el rostro una sonrisa al hablar de su hija.

PEQUEÑOS TALENTOS

Pero el entusiasmo de Oxana es replicado por sus 43 pequeños músicos, de 3 a 6 años, con quienes practica de lunes a viernes.

“Dentro de nuestra currícula estas actividades vienen plasmadas, promover la apreciación del arte y que conozcan la música, canto, danza”, dijo la directora del jardín de niños “Horacio Terán”, profesora Isabel Hernández Martínez.

En esta escuela ubicada en una zona popular de Ciudad Victoria hay muchos niños talentosos de sectores humildes como colonias de nueva creación asentadas a la salida a Soto la Marina, ejidos como La Gloria, San Lorenzo, Pedro Sosa, Mainero y Rumbo Nuevo, “cada uno de nuestros chiquitos tiene algo que darnos y ofrecernos; solo estamos aprovechando lo bueno que nos pueden dar”.

Son niños de un nivel medio bajo, ávidos de aprender, conocimientos académicos y de los clubes de arte, como Renata Martínez Vargas, amiga de Oxana, quien también quisiera integrar una orquesta y admite que su canción favorita es “El Mariachi Loco”.

El impulsor de este talento es el maestro de música Abraham Gómez Quintana, quien por las mañanas imparte música infantil en movimiento y canto, así como por la tarde el taller de música donde ubica a los niños con sentido musical.

Al integrar la orquesta se ensaya mes y medio viendo quién lleva más el ritmo y se elige, ya sea niño o niña, donde Oxana destacó, “ella se destacó más en esto y se eligió para directora de la orquesta, aunque hay dos más, pero.