De la fiesta al olvido

Una de las circunstancias que más enfrentan los adultos mayores es el abandono, a pesar de que viven en sus casas la atención que reciben es nula

Paulo Monsiváis

  · miércoles 28 de agosto de 2019

Los abuelos festejan su día con marcadas diferencias, ya que mientras la mayoría lo hacen en completa soledad o con alguna mascotas, otros reciben la visita ocasional de sus familiares. Pero por lo general lo hacen ante la mirada de una sociedad que los va volviendo cada vez más invisibles.

La situación de desamparo, olvido y agresión que viven los ancianos actualmente es tal que ha dado pie ya a campañas en medios de difusión sobre el valor que encierran quienes han llegado a la edad de los adultos mayores, pues la violencia y estigmatización registra casos de golpes y abandono con mayor frecuencia.

Una de las circunstancias que más enfrentan los adultos mayores es el abandono, pues a pesar de que viven en sus casas la atención que reciben de otros familiares es nula y muchas de las veces los dejan a su suerte en las viviendas, quedando en condiciones de desamparo.

En lo que va del año se ha tenido en promedio un caso por mes en el Sistema DIF de Tampico, pues se ha acudido a por lo menos siete atenciones, siendo la parte norte de la ciudad y los conjuntos habitacionales ubicados en la colonia Jesús Elías Piña las zonas donde más se registra.

Los dos casos recientes han llamado la atención: uno donde una anciana de 80 años presentaba lesiones en el cuello, los ojos y la cabeza, encontrándose sola con un hijo en un domicilio de la colonia Guadalupe Mainero, y otro de un señor que, sin más, fue abandonado bajo un árbol en un área de la colonia Cascajal, cerca de La Puntilla.

En ambos casos ha tenido que intervenir la Procuraduría de la Defensa de la Mujer, el Menor y la Familia, del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de Tampico, comentando su titular Luis Llorente Herrera que los casos de violencia contra personas mayores empiezan a verse cada vez de manera más constante.

“La cuestión del abandono en cuestión legal se puede configurar como la presunción de un delito, pues se cataloga así porque puede poner en peligro o la salud de otro, sea colocándolo en situación de desamparo, sea abandonando a su suerte a alguien incapaz de valerse solo y a la que debe de mantener o cuidar o la que el mismo autor haya incapacitado”, explicó.

Aclaró que el Abandono de Persona es un delito que tiene su respectiva sanción en el código penal y se sigue a petición de parte, en algunos casos el Sistema DIF puede actuar como tutelar de los derechos de los afectados y encabezar la presentación de una denuncia formal ante las autoridades.

La cuestión laboral es el principal argumento que los familiares de un abuelito en situación de abandono aducen ante las autoridades, “pero hay muchas alternativas por las que pueden optar las familias, como apoyarse en un asilo, que en algunos casos son operados por asociaciones civiles y donde no existe un gasto excesivo”, apunta el funcionario.

Exhortamos a las familias a que busquen alternativas si tienen un adulto mayor a quien no pueden darle su atención, añadió, “incluso pueden acercarse al DIF para nosotros darles una gama de posibilidades en cuanto a los asilos y otras opciones de colaboración que se tienen en las Casas de Adultos Mayores para que no se llegue al extremo de abandonar a las personas”.

Estamos viviendo una época en donde cada vez va más en aumento el grupo conformado por personas adultas mayores. La sociedad no está preparada para contar con infraestructura y con programas apropiados que respondan a las necesidades y requerimientos de un grupo poblacional que va en aumento ni las familias tampoco.

Si las cosas no cambian con un mejor trato a las personas adultas mayores, en algún momento todos seremos invisibles, porque la inercia de los años nos llevará a esa edad, cuando decir las cosas una sola vez no basta, llegar a prisa ya no importa, recordar sea volver a vivir y levantarse temprano se convierta en rutina. Porque como te ves me vi y come me ves te verás, entonces comprenderemos el valor de los años dorados, el valor de quienes han dado una vida por su familia.