/ miércoles 1 de julio de 2020

Café a media luz | Negada realidad

El pasado fin de semana el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Salud que encabeza la Dra. Gloria Molina, declaró que el número de contagios en seis municipios de Tamaulipas había incrementado de manera considerable en los últimos días...

A pesar de las recomendaciones emitidas por las autoridades sanitarias de todos los niveles, para que la población guardara las debidas providencias y se evitara la propagación del virus SARS CoV-2causante de la enfermedad Covid-19.

Entre las ciudades más afectadas, además de la capital y la franja fronteriza, se encuentran aquellas que conforman la zona conurbada del sur. Cabe mencionar que, hasta el momento en el que se escribe la presente entrega, la sumatoria de casos arrojada entre Tampico, Ciudad Madero y Altamira alcanza los 1,812 acumulados, situación que ha encendido los “focos rojos” en la administración que encabeza Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Con ese marco, se llevó a cabo la reunión de gobernadores de Acción Nacional en las instalaciones de la ExpoTampico; en ella se celebraron varios acuerdos, algunos asumidos por todos los mandatarios y otros particulares. Podemos citar como ejemplo de los primeros la instalación de una nueva plataforma de registro de casos de Covid-19 en las entidades federativas y, de los segundos, la suspensión de las fiestas patrias en Nuevo León, así como una extensión de la cuarentena para las ciudades de Tamaulipas que le comenté al inicio de la columna de hoy. Dichas condiciones, similares a las del inicio de la pandemia, comenzaron el pasado lunes y se extenderán hasta el próximo 11 de julio con la finalidad de lograr una disminución de las cifras de contagios.

Obviamente, de primera mano, el sector más castigado será el comercial. Los almacenes han tenido que cerrar sus puertas nuevamente y las pocas ventas que lograron realizar en unos cuantos días serán el único ingreso que reporten en el mes. Esto implicará que el circulante disminuya en la zona y la carencia de este, poco a poco, se permeé a las otras actividades económicas golpeando, a la larga, el bolsillo de los ciudadanos.

El transporte público es otro de los rubros en los que, de inmediato, se siente el descenso del ingreso ante estas medidas, y los amigos trabajadores del volante, en un momento de desesperación ocupan las unidades para realizar otro tipo de actividades y así llevar sustento a su hogar.

Lo que me llamó la atención fue que, ante la llegada de este nuevo grupo de medidas, en las redes sociales se disparó una serie de comentarios acusando a los gobiernos federal y estatal con una premisa similar: “El préstamo”. Me explico en el siguiente párrafo.

Debemos recordar que, ante las medidas fiscales tomadas por el Gobierno federal, la administración tamaulipeca solicitó un crédito especial para atender las necesidades de los empresarios locales, el cual fue rotundamente rechazado.

Pues bien, un grupo de usuarios en el internet señala que este nuevo confinamiento dictaminado por FGCVes como medida de presión por no habérsele otorgado el préstamo. Otro grupo indica que la insensibilidad de AMLOcon el sector empresarial obligó a que en nuestros municipios se tuviera que llegar a esta determinación. Con todo respeto, creo que ambas posturas rayan en lo ridículo.

Cabe hacer mención que, hasta este momento, no he leído un solo comentario en torno a la irresponsabilidad compartida de algunos ciudadanos. Frases como “Yo no usé cubrebocas cuando salía a la calle”, “Yo no respeté la sana distancia cuando hacía fila en los comercios o cuando paseaba por la banqueta”, “Yo ignoré el uso y aplicación de gel como medida preventiva para evitar contagios” y otras, son inexistentes para los usuarios de las redes. Es más fácil responsabilizar a uno u otro gobierno –según la simpatía política– que asumir la propia responsabilidad. En otras palabras, es más fácil negar nuestra participación en la realidad que se está viviendo.

Curiosamente estos detalles los platicamos, gentil amigo lector, al inicio de la etapa de desconfinamiento en Tamaulipas y señalábamos el menosprecio observado en los viandantes del centro de Tampico que no seguían las medidas preventivas como parte del regreso a la “nueva normalidad”. Hoy debemos asumir las consecuencias de nuestras decisiones.

Curiosamente y a la par del anuncio, una nueva muestra de conducta cuestionable se hace presente pues el pasado domingo en los supermercados y las tiendas de conveniencia se hicieron largas filas para adquirir una buena cantidad de cerveza, ante la probable decisión de una nueva “ley seca”. Más allá de adquirir alimentos, productos de higiene o medicamentos para salir lo menos posible durante los próximos quince días, consumidores y revendedores del licor optaron por abastecerse para satisfacer la necesidad propia o de su respectivo mercado, dando cuenta de la sociedad que somos.

Por último, mientras le escribo, me llegan mensajes de amigos comerciantes que se niegan a cerrar sus establecimientos y, por otra parte, un probable endurecimiento de las medidas del Gobierno del Estado para que se cumpla con lo dictaminado en esta etapa de nuevo confinamiento.

Quizá estemos frente a una nueva problemática socioeconómica en Tamaulipas.

Y hasta aquí pues, como decía cierto periodista, “El tiempo apremia y el espacio se agota”.

¡Hasta la próxima!,

Escríbame y recuerde, para mañana

¡Despierte, no se duerma que será un gran día!

licajimenezmcc@hotmail.c

El pasado fin de semana el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Salud que encabeza la Dra. Gloria Molina, declaró que el número de contagios en seis municipios de Tamaulipas había incrementado de manera considerable en los últimos días...

A pesar de las recomendaciones emitidas por las autoridades sanitarias de todos los niveles, para que la población guardara las debidas providencias y se evitara la propagación del virus SARS CoV-2causante de la enfermedad Covid-19.

Entre las ciudades más afectadas, además de la capital y la franja fronteriza, se encuentran aquellas que conforman la zona conurbada del sur. Cabe mencionar que, hasta el momento en el que se escribe la presente entrega, la sumatoria de casos arrojada entre Tampico, Ciudad Madero y Altamira alcanza los 1,812 acumulados, situación que ha encendido los “focos rojos” en la administración que encabeza Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

Con ese marco, se llevó a cabo la reunión de gobernadores de Acción Nacional en las instalaciones de la ExpoTampico; en ella se celebraron varios acuerdos, algunos asumidos por todos los mandatarios y otros particulares. Podemos citar como ejemplo de los primeros la instalación de una nueva plataforma de registro de casos de Covid-19 en las entidades federativas y, de los segundos, la suspensión de las fiestas patrias en Nuevo León, así como una extensión de la cuarentena para las ciudades de Tamaulipas que le comenté al inicio de la columna de hoy. Dichas condiciones, similares a las del inicio de la pandemia, comenzaron el pasado lunes y se extenderán hasta el próximo 11 de julio con la finalidad de lograr una disminución de las cifras de contagios.

Obviamente, de primera mano, el sector más castigado será el comercial. Los almacenes han tenido que cerrar sus puertas nuevamente y las pocas ventas que lograron realizar en unos cuantos días serán el único ingreso que reporten en el mes. Esto implicará que el circulante disminuya en la zona y la carencia de este, poco a poco, se permeé a las otras actividades económicas golpeando, a la larga, el bolsillo de los ciudadanos.

El transporte público es otro de los rubros en los que, de inmediato, se siente el descenso del ingreso ante estas medidas, y los amigos trabajadores del volante, en un momento de desesperación ocupan las unidades para realizar otro tipo de actividades y así llevar sustento a su hogar.

Lo que me llamó la atención fue que, ante la llegada de este nuevo grupo de medidas, en las redes sociales se disparó una serie de comentarios acusando a los gobiernos federal y estatal con una premisa similar: “El préstamo”. Me explico en el siguiente párrafo.

Debemos recordar que, ante las medidas fiscales tomadas por el Gobierno federal, la administración tamaulipeca solicitó un crédito especial para atender las necesidades de los empresarios locales, el cual fue rotundamente rechazado.

Pues bien, un grupo de usuarios en el internet señala que este nuevo confinamiento dictaminado por FGCVes como medida de presión por no habérsele otorgado el préstamo. Otro grupo indica que la insensibilidad de AMLOcon el sector empresarial obligó a que en nuestros municipios se tuviera que llegar a esta determinación. Con todo respeto, creo que ambas posturas rayan en lo ridículo.

Cabe hacer mención que, hasta este momento, no he leído un solo comentario en torno a la irresponsabilidad compartida de algunos ciudadanos. Frases como “Yo no usé cubrebocas cuando salía a la calle”, “Yo no respeté la sana distancia cuando hacía fila en los comercios o cuando paseaba por la banqueta”, “Yo ignoré el uso y aplicación de gel como medida preventiva para evitar contagios” y otras, son inexistentes para los usuarios de las redes. Es más fácil responsabilizar a uno u otro gobierno –según la simpatía política– que asumir la propia responsabilidad. En otras palabras, es más fácil negar nuestra participación en la realidad que se está viviendo.

Curiosamente estos detalles los platicamos, gentil amigo lector, al inicio de la etapa de desconfinamiento en Tamaulipas y señalábamos el menosprecio observado en los viandantes del centro de Tampico que no seguían las medidas preventivas como parte del regreso a la “nueva normalidad”. Hoy debemos asumir las consecuencias de nuestras decisiones.

Curiosamente y a la par del anuncio, una nueva muestra de conducta cuestionable se hace presente pues el pasado domingo en los supermercados y las tiendas de conveniencia se hicieron largas filas para adquirir una buena cantidad de cerveza, ante la probable decisión de una nueva “ley seca”. Más allá de adquirir alimentos, productos de higiene o medicamentos para salir lo menos posible durante los próximos quince días, consumidores y revendedores del licor optaron por abastecerse para satisfacer la necesidad propia o de su respectivo mercado, dando cuenta de la sociedad que somos.

Por último, mientras le escribo, me llegan mensajes de amigos comerciantes que se niegan a cerrar sus establecimientos y, por otra parte, un probable endurecimiento de las medidas del Gobierno del Estado para que se cumpla con lo dictaminado en esta etapa de nuevo confinamiento.

Quizá estemos frente a una nueva problemática socioeconómica en Tamaulipas.

Y hasta aquí pues, como decía cierto periodista, “El tiempo apremia y el espacio se agota”.

¡Hasta la próxima!,

Escríbame y recuerde, para mañana

¡Despierte, no se duerma que será un gran día!

licajimenezmcc@hotmail.c